Comparecencia
La UTE del túnel de Belate empezó a impulsar cambios en el proyecto con sobrecostes millonarios al poco de adjudicarse la obra
El ingeniero de Minas que tramitó el expediente afirma que nunca exigió el cambio de las cerchas que van a ocasionar un sobrecoste de 3,8 millones: "Fue propuesta de la adjudicataria"


Actualizado el 26/11/2025 a las 22:38
La comisión de investigación del Parlamento de Navarra que analiza la adjudicación del túnel de Belate vivió este miércoles una comparencia muy “reveladora y demoledora”, a juicio de varios grupos políticos. Las explicaciones dadas por el ingeniero de minas que autorizó el proyecto de voladuras, excavación y sostenimiento del túnel, junto con lo expuesto en los últimos días por otros técnicos, relevan que la UTE adjudicataria, formada por Acciona, Osés y Servinabar, tenía desde el primer momento un interés inusitado por modificar el proyecto. Unos cambios que van a encarecer las obras en al menos 8,5 millones y que el departamento de Cohesión Territorial ha asumido sin poner en duda su justificación.
Los parlamentarios vivieron una clase magistral por parte de Javier Ruiz Echeverría, ingeniero de minas que lleva 13 años en el departamento de Industria del Gobierno de Navarra. Este funcionario “raso”, como él se definió, analiza todos los proyectos de túneles que se hacen en Navarra, ya sean de carreteras o ferroviarios. Estudia si cumplen la normativa y si detecta deficiencias hace el correspondiente requerimiento al contratista. Esto es lo que hizo con el proyecto de duplicación del túnel de Belate.
El 3 de mayo recibió el proyecto de voladuras y sostenimiento. Respondió con una serie de requerimientos, principalmente relacionados con las voladuras, el sistema de excavación y el drenaje. Para su sorpresa, la adjudicataria respondió a los requerimientos con un proyecto diferente al original, con memoria, planos y presupuesto, que sustituía de facto al proyecto original. Entre otras cuestiones cambiaba el sistema de cerchas y los espesores de hormigón. Todo ello con un sobrecoste de 3,8 millones. “Esta modificación y otras más no están entre los requerimientos de Minas”, dejó claro Javier Ruiz.
Al tratarse de un proyecto nuevo, distinto al aprobado antes de la licitación de las obras del túnel, la Sección de Minas preguntó el 9 de octubre de 2024 a Obras Públicas si estaba de acuerdo con las modificaciones. Al día siguiente, el director de Obras Públicas, Pedro López Vera, dio su conformidad. Debido a la rapidez de la respuesta, Javier Ruiz dedujo este miércoles que Obras Públicas ya estaba al tanto de todas las modificaciones.
Javier Ruiz insistió en que el nuevo proyecto de sostenimiento aprobado por Obras Públicas iba más allá de los requerimientos realizados. “La sección de Minas del Gobierno de Navarra no es el origen de los modificados”, expuso este ingeniero, desmintiendo de esta forma las declaraciones del consejero, Óscar Chivite, que en el mes de julio atribuyó los sobrecostes a las exigencias de la Delegación del Gobierno y a la Sección de Minas del Departamento de Industria.
Javier Ruiz añadió que durante la tramitación del expediente y en numerosas ocasiones, sus requerimientos iban acompañados de la frase “hágase saber esto a los proyectistas”, es decir, a las empresas de ingeniería Geocontrol y Sertecna, adjudicatarias de la redacción del proyecto de los túneles de Belate y Almándoz. Sin embargo, ni la UTE adjudicataria y el departamento de Obras Públicas se puso en contacto con los proyectistas. “Entiendo que si hay un problema con el proyecto, se llame a los redactores para contrastar o analizar”, expuso el ingeniero de Minas.
Cabe recordar que en su comparecencia del día 18, los autores del proyecto lamentaron que se les mantuviera totalmente al margen de las modificaciones impulsadas por la contratista. “No recibimos ningún informe técnico. Únicamente se nos envió un informe preliminar que encargaron a una empresa de ingeniería. Nosotros respondimos que no estábamos de acuerdo con la mayoría de las propuestas”, dijo el ingeniero de Geocontrol.
Precisamente, Javier Ruiz contó detalles de interés sobre la historia de dicho informe preliminar. Aseguró que “lo habitual” es que los modificados y sobrecostes surjan cuando la obra ya está comenzada. “Así ha pasado, por ejemplo, con los túneles que se están construyendo en las obras del tren de alta velocidad”, dijo.
Sin embargo, la UTE de Acciona, Osés y Servinabar ya tenían intención de adaptar el proyecto prácticamente desde la firma del contrato de obras, en enero de 2024. Javier Ruiz ha aportado varios detalles que así lo corroboran. Señaló que tras la primera tanda de requerimientos, se reunió el 17 de junio con directivos de la UTE, a petición de estos. Allí le comentaron que “llevaban tres o cuatro meses estudiando el proyecto de sostenimiento porque había cosas que querían modificar”.
Para preparar la comparecencia, Javier Ruiz solicitó diversa documentación a Cohesión Territorial. Entre otras cosas, le enviaron la documentación de las certificaciones abonadas a la UTE. “En la certificación de junio de 2024 pude leer que el 16 de mayo la constructora había presentado a la dirección de obra el informe preliminar de revisión del proyecto”. Es decir, a Minas se le ocultó hasta agosto la existencia de dicho informe. “Yo seguía analizando el proyecto original cuando tenían intención de presentar uno totalmente distinto. Fue trabajar en balde”, afirmó.