OFRECIDO PORasesoría ubani

Medio siglo de confianza: la saga Ubani y su forma honesta y cercana de entender el trabajo

Dos generaciones unidas por la profesionalidad y el trato humano mantienen vivo el espíritu de la asesoría fundada por Patxi Ubani en 1975, que ha hecho de la confianza su sello de identidad

El equipo de Asesoría Ubani, junto a su fundador, Ángel Ubani ‘Patxi’ en el centro
AmpliarAmpliar
El equipo de Asesoría Ubani, junto a su fundador, Ángel Ubani ‘Patxi’ en el centroEduardo Buxens
El equipo de Asesoría Ubani, junto a su fundador, Ángel Ubani ‘Patxi’ en el centro

CerrarCerrar

Publicado el 25/11/2025 a las 05:00

Con su inseparable txapela y una sonrisa que mezcla humildad y orgullo, Ángel “Patxi” Ubani recuerda los comienzos como quien repasa una vieja película rodada en blanco y negro. Tenía apenas 16 años cuando empezó a trabajar en una empresa de construcción. Allí, entre facturas, nóminas y papeles, descubrió que lo suyo eran las leyes. Su vocación era haber sido abogado, pero sus padres no podían costearle los estudios en la Universidad de Navarra. Aun así, el destino le llevó por caminos que acabarían construyendo su propio despacho. Mientras otros en su empresa soñaban con levantar edificios, él se enamoró del derecho laboral. Aprendió sobre la marcha, resolviendo trámites, visitando sindicatos y administraciones, interpretando leyes y conciliaciones. “No era la universidad, pero estaba aprendiendo mucho”, cuenta. 

Con el tiempo, empezó a llevar las cuentas y los seguros sociales de pequeñas empresas desde su propia casa. El trato con la gente, el respeto mutuo y su capacidad para resolver problemas le abrieron un hueco en un Pamplona que empezaba a moverse con fuerza en los años setenta. A los 36 años, casado y con cuatro hijos, Patxi sintió que su destino no podía depender de la estabilidad incierta de la empresa de construcción en la que trabajaba. “Podía verme con 40 años en el paro”, recuerda. Decidido a labrarse su propio futuro, pidió permiso para salir antes del trabajo y asistir a clases de Graduado Social. Fueron años duros, de jornadas interminables entre el empleo, el estudio y la familia, pero también años de ilusión: “veía que mi familia tenía que salir adelante”. 

En 1975 obtuvo el título y, aquel mismo 20 de enero, tomó la decisión que cambiaría su vida: abrir su propia asesoría. Los primeros meses los pasó esperando, con paciencia y fe, que alguien llamara a la puerta. Y las llamadas llegaron. Empezó el año con veinte empresas y lo terminó con setenta y cinco. La mayoría eran del sector de la construcción, albañiles, pintores, carpinteros, pero pronto diversificó. Pamplona crecía, había trabajo y faltaban asesorías. Ubani vio la oportunidad y la aprovechó. Con esfuerzo, cercanía y una ética de trabajo heredada de sus padres, levantó una empresa que medio siglo después sigue siendo un referente, guiada hoy por sus hijos, con el mismo espíritu familiar con el que Patxi empezó todo: cuidando a la gente.

A Ángel Ubani, fundador de la asesoría, todo el mundo le conoce como 'Patxi'.
AmpliarAmpliar
A Ángel Ubani, fundador de la asesoría, todo el mundo le conoce como 'Patxi'Eduardo Buxens
A Ángel Ubani, fundador de la asesoría, todo el mundo le conoce como 'Patxi'.

CerrarCerrar

De la expansión a la nueva generación

Los años ochenta trajeron aire de crecimiento a la asesoría. Tras el empuje de los primeros años y con un despacho ya asentado en Pamplona, Patxi entendió que el futuro pasaba por ofrecer un servicio más completo. Hasta entonces, su especialidad había sido el área laboral, pero el mundo empresarial empezaba a demandar una visión más global. Fue entonces cuando apareció Jesús Goizueta, amigo de la infancia “y casi un hermano”, con quien compartía una complicidad forjada desde el colegio. Jesús era un hombre metódico, experto en fiscalidad y contabilidad, jefe financiero en una empresa que ya se le quedaba pequeña. En una de esas conversaciones entre amigos, decidieron unir fuerzas. “Yo llevaba lo laboral, él lo fiscal”, recuerda. Sin contratos ni firmas, solo con la palabra y la confianza, comenzaron a trabajar juntos. Compartían oficina, clientes y una ética común basada en la honestidad y la cercanía. Durante más de tres décadas, Jesús fue un pilar esencial de la asesoría, hasta su jubilación en 2009. Cuando se retiró, la familia Ubani compró su parte y con ello consolidó la estructura que hoy mantiene el despacho: la combinación de experiencia y renovación. 

Poco después llegó otro compañero fundamental, Eusebio de Julián Oroz, un abogado laboralista con quien Patxi trabó amistad en un acto de conciliación a principios de los años 80. “Era un gran abogado y una grandísima persona”, recuerda. La admiración profesional se convirtió en colaboración, y Eusebio se incorporó al equipo, reforzando el área jurídica y dando a la asesoría, que ya se encontraba en la Calle Tudela de Pamplona, donde sigue hoy día, un nuevo impulso.

El relevo generacional 

En los años noventa comenzó una nueva etapa en la historia de la Asesoría Ubani: el relevo generacional. Los hijos de Patxi : Ángel María, Ana Goya e Íñigo se incorporaron al despacho entre 1993 y 1997, dando continuidad al trabajo iniciado por su padre. Los dos primeros se centraron en el ámbito laboral, mientras Íñigo tomó las riendas de la parte fiscal y contable, heredando la rama que había impulsado Jesús Goizueta. “Si mi padre hubiera tenido una carnicería, seríamos carniceros”, bromea. Pero lo que realmente heredaron fue una forma de entender el trabajo, el trato humano y la cercanía con los clientes.

Profesionalidad y humanidad 

Cuando Patxi se jubiló, en 2004, lo hizo con la tranquilidad de saber que dejaba la asesoría en buenas manos. Medio siglo después, el despacho sigue siendo, ante todo, una historia de familia. Sus tres hijos han sabido mantener vivo el espíritu fundacional: profesionalidad, honestidad y humanidad. Hoy la asesoría ofrece servicios integrales (laboral, fiscal, contable, jurídico y gestoría administrativa) y atiende desde grandes empresas hasta autónomos. 

Sin embargo, lo que realmente distingue a la casa Ubani no son sus servicios, sino su filosofía. “No tenemos clientes pequeños”, repiten como un lema. Tratan igual a quien tiene un solo trabajador que a quien emplea a cientos. En una Navarra donde las pymes y los autónomos sostienen el tejido productivo, esa atención personalizada es su sello. Y lo mismo se refleja dentro del despacho: confianza, flexibilidad y respeto por la vida personal de cada empleado. “Cada empleado elige el horario que mejor se adapta a su vida”. Quizá por detalles así algunos trabajadores llevan más de cuarenta años en la empresa, como Charo Legarrea, que entró con 19 años y se jubila ahora como “hija adoptiva” de la familia. Los tiempos han cambiado. 

La digitalización, que prometía facilitar las gestiones, se ha convertido en una carrera de obstáculos: pantallas que se cuelgan, trámites imposibles de resolver sin certificados digitales. “Antes mandabas a alguien a por un sello y ya estaba. Ahora puedes pasarte la mañana peleando con una web”, lamenta Íñigo. Aun así, la asesoría se adapta, incorporando nuevas herramientas , incluso la “tontita artificial”, como llaman con humor a la IA, pero sin perder su esencia humana. El futuro ya asoma por la puerta. Dani, estudiante de ADE y nieto del fundador, prepara su incorporación al negocio. La generación más joven de la familia ya muestra curiosidad y Patxi, desde su jubilación, observa satisfecho. “Me da tranquilidad ver que aquí todos tienen su sitio”, dice. 

Medio siglo después, aquella mesa que nadie volvió a ocupar en la empresa de construcción se ha convertido en símbolo de una forma de trabajar: con honradez, cercanía y raíces navarras profundas.

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora