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Domínguez se niega a dar los motivos del cese del gerente del Servicio Navarro de Salud

El consejero habla de "múltiples cuestiones" pero añade que el cese de un alto cargo no exige ser explicado

El consejero de Salud, Fernando Domínguez, en un momento de la comparecencia en el Parlamento este miércoles
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El consejero de Salud, Fernando Domínguez, en un momento de la comparecencia en el Parlamento este miércolesCordovilla
El consejero de Salud, Fernando Domínguez, en un momento de la comparecencia en el Parlamento este miércoles

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María José Echeverría

Actualizado el 12/11/2025 a las 21:07

“No voy a entrar en rumores o en comentarios”. Con estas palabras, el consejero de Salud, Fernando Domínguez, quiso zanjar este miércoles en el Parlamento foral el cese del gerente del Servicio Navarro de Salud, Alfredo Martínez, que se produjo el pasado día 21 de octubre. Pero más allá de rumores, tampoco dio las razones concretas que le llevaron a tomar esta decisión.

El consejero compareció en el Parlamento a instancias del PP y de Bildu, que querían conocer los motivos. Y dejó bien claro que “el cese de un alto cargo, sea por el motivo que sea, en ningún caso exige ser explicado más allá del entorno laboral próximo”.

Sí afirmó ser consciente de que hay que rendir cuentas a la ciudadanía y a la oposición sobre los resultados de la gestión. Pero no de “cómo” se consigue, mientras los procedimientos sean adecuados, ni “con qué personas”. El motivo, dijo, es que una de sus labores como consejero es “crear su equipo”: de la misma forma que nombrar a Martínez fue su decisión también lo ha sido el cese.

En este marco, Domínguez destacó que fue una decisión tomada desde la reflexión. “Es lo mejor para el Servicio Navarro de Salud y para el departamento. En lo personal me ha costado muchísimo pero creo que ha sido lo mejor”, recalcó. Y quiso agradecer el trabajo de Martínez en el cargo que ha ocupado desde el principio de la legislatura y su profesionalidad.

“Decidí que era el momento de contar con otra persona tras pensarlo mucho y por múltiples cuestiones que no creo que deba detallar puesto que es una decisión personal, igual que no me pidieron explicaciones al nombrarle o no se piden a otros consejeros por cesar a directores generales”.

Domínguez apostó por avanzar y recordó que ahora toca dar impulso a retos como las listas de espera, la accesibilidad en Primaria, la ley foral de Salud o las mejoras en el área profesional. Tampoco quiso dejar pasar la oportunidad para aclarar que este cese no significa “que no se haya hecho nada hasta ahora”, tal y como le achacó la oposición hace pocos días. “Ni me pongo en contra del estamento médico, ni todo es tan catastrófico”

 “UNA MUESTRA DE AUTOCRÍTICA”

Curiosamente, desde su propio grupo, Geroa Bai, llegaron más explicaciones que las proporcionadas por el consejero. Isabel Aranburu recalcó que “ni entramos ni salimos”, en referencia a los motivos del cese. Pero lo consideró una muestra de autocrítica: “No se están haciendo las cosas todo lo bien que nos gustaría”, dijo. “Hay margen de mejora”, apuntó. “Hay que avanzar de forma más rápida”. “Hace falta otro perfil para ese puesto”, encadenó.

Todo para concluir que es una “muestra de valentía” que tradujo en una apuesta fuerte por las políticas sanitarias del departamento. “No va a suponer ningún cambio”. “El acuerdo programático es la hoja de ruta”, aseguró.

El PSN y Contigo apoyaron al consejero. “Al final de legislatura pediremos responsabilidades”, dijo Maite Esporrín (PSN). “No tenemos necesidad de decirle cómo debe dirigir su departamento”, añadió Daniel López (Contigo). Aunque deslizó que no se avanza a la velocidad adecuada.

LA RELACIÓN CON LOS PROFESIONALES

El cese del gerente del SNS fue un revulsivo para repasar temas candentes de la actualidad. Así, Irene Royo (PP) fue muy crítica con la relación que se mantiene con los facultativos. “Muchas políticas no serán efectivas si no se cuenta con ellos”.

Añadió que es esencial cambiar la relación con el sector médico y pidió diálogo y atención a demandas como la regulación del exceso de jornada, sobrecarga, refuerzo de plantillas, etc.

Domínguez achacó a la parlamentaria que desgranase las demandas del Sindicato Médico y aseguró que es “rigurosamente falso” que no se relacionen con los facultativos. “Nos reunimos con ellos muchas veces”.

También aclaró que los profesionales del SNS no son solo médicos y recordó que hay 14.000 empleados. De hecho reivindicó que “todos son esenciales”, desde celadores a personal de limpieza. Tan esenciales como los médicos, dijo. “Eso es lo que no me han perdonado algunos colegas”.

Con todo, a la crítica de despreciar al colectivo respondió tirando de años de profesión: “A los médicos no les puedo despreciar porque soy médico desde hace 50 años y eso no se olvida nunca. Imprime carácter, como el sacerdocio”.

MOMENTO SENSIBLE

Bildu, por su parte, centró sus dudas en la oportunidad de cambiar de gerente en un “momento muy sensible”. Txomin González no cuestionó la profesionalidad del nuevo gerente, Jon Guajardo, sino el hecho de que el relevo pueda convertirse en un freno para los retos pendientes. Principalmente porque el periodo de adaptación en el cargo puede ser largo, sobre todo en el caso de una persona que no conoce el SNS. En definitiva, un obstáculo más a estas alturas de legislatura.

“¿Cuándo no es un momento sensible?”, le contestó Domínguez. Alegó que Guajardo tiene más de 30 años de experiencia en Osakidetza y que los problemas son comunes. “Navarra no es distinta”.

También recordó en su intervención que la sostenibilidad del sistema público de salud “está en riesgo”. Por eso, hay que tomar medidas como actualizar normativas o cambios estructurales que van a tener que enfrentarse a “obstáculos” de la misma envergadura, dijo

 “NO HA CONTADO TODA LA HISTORIA”

La parlamentaria de UPN, Leticia San Martín, no fue tan complaciente. “Sabíamos que no iba a venir a reconocer los verdaderos motivos del cese”, dijo. “Su política de comunicación es no contar toda la realidad”. Y aseguró estar confundida. “Para no ser un cese a la ligera no tenía relevo”, dijo.

Afirmó que Domínguez ha tenido que “tocar muchas puertas” para encontrar gerente y que el hecho de que ningún profesional que trabaja en Navarra haya querido el cargo refleja un problema estructural. Con todo, UPN comparte el cese ya que los resultados no acompañan. “Algo no se está haciendo bien”, dijo.

“Es rigurosamente falso que hayamos tocado muchas puertas. Se pueden contar con los dedos de una oreja”, replicó Domínguez. Para añadir, al rato, que bastó con dos dedos de una mano. Ahora, añadió, se van a tomar decisiones de calado.

Por último, Emilio Jiménez (Vox) consideró que han quitado al gerente como “apagafuegos” y que debería irse el consejero.

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