'Caso Cerdán'
Las comparecencias de la mesa de Belate dejan más indicios de un posible conflicto de interés
Las "injerencias" denunciadas por tres ingenieros debilitan el relato del presidente de la mesa, Jesús Polo


Actualizado el 10/11/2025 a las 08:02
Creer o no creer al presidente de la mesa de contratación de Belate, Jesús Polo. He ahí el dilema de la comisión parlamentaria de investigación que durante las cuatro últimas semanas ha analizado el proceso de licitación y adjudicación de la duplicación del túnel por 76 millones a la UTE formada por Acciona, Osés y Servinabar. Las más de 40 horas de interrogatorios han dejado revelaciones muy significativas que añaden más indicios a una posible existencia de un conflicto de intereses. El más claro son los presuntos intentos de “interferir” por parte de Polo en tres de los cuatro ingenieros que puntuaban las ofertas. Uno de ellos expuso que el presidente de la mesa le pidió “repensar” sus puntuaciones y le acusó de favorecer a una determinada constructora que finalmente quedó segunda en la licitación. A otros dos les comentó que había tenido una mala experiencia con esa misma constructora y a uno de ellos le admitió que no le gustaría que resultara adjudicataria. Pero las comparecencias también deja interrogantes y versiones dispares de lo ocurrido.
SIN PRUEBAS DE MANIPULACIÓN
La principal incógnita, que marcaría la diferencia entre la ilegalidad del procedimiento y el conflicto de interés o el indicio de corrupción, es si el presidente de la mesa, el ingeniero que se jubiló en enero a los 73 años, manipuló o cocinó las puntuaciones para que la UTE de Acciona saliera como la oferta mejor valorada. “Pudo ocurrir”, expusieron los dos letrados y el interventor, porque fue él quien recibió los puntos de los cuatro vocales y confeccionó la tabla Excel en la intimidad de su despacho. Él lo niega y asegura que puntuó el tercero, un 15 de mayo de 2023. No puede demostrarlo porque tras su jubilación, explicó, formatearon su ordenador. Los otros siete miembros de la mesa aseguran que no dudan de la honestidad de esta persona. “Sería una temeridad sospechar”, dijo el interventor.
Entre el arco político, PSN y sus socios de gobierno se agarran a la falta de pruebas. Sin embargo, UPN, PP Y Vox insisten en que la “penalización” en puntos que sufrió la UTE de Mariezcurrena -siete puntos menos que Acciona- son un indicio de que Polo pudo hacer sus cálculos para provocar esa cambio en la licitadora de la que hablan los votos particulares.
"REPENSAR" LOS PUNTOS
Faltar a la verdad en una comisión de investigación está castigado con pena de seis meses de cárcel. A la vista de las versiones contradictorias, alguien pudo mentir. El episodio más claro es la bronca que se produjo entre Polo y uno de los técnicos, Guillermo Vallejo. El presidente de la mesa dijo que fue un incidente previo al proceso de licitación y que no tuvo relación con Belate sino por un “asunto personal”. A la semana siguiente, Vallejo relató que la bronca fue por Belate. Contó que Polo llevaba tiempo acusándole de favorecer a una constructora (Mariezcurrena). “Ese día -dijo- me pidió que repensara mis puntuaciones y me volvió a acusar de favoritismo a una empresa. Así que me dije que había que terminar ya con eso”. Según relató, fue a su despacho y le pidió que “jamás” le acusara de eso. Al salir dio una patada a la puerta.
En la comisión no quedó clara la fecha de esta bronca, si fue antes o después de entregar la tabla de puntuaciones (31 de mayo de 2023). El pasado martes, Polo envió un escrito al Parlamento para negar que le pidiera a Vallejo “repensar” sus puntos y para aportar una foto del 6 de junio de las marcas de la puerta. Otras fuentes han confirmado a este periódico que la bronca fue ese día.
En su escrito Polo señala que esto demuestra que ya no podía influir en las puntuaciones porque el informe de valoración ya estaba hecho. El argumento es débil, teniendo en cuenta que el 12 de junio modificó la tabla de puntos -subió unas décimas a Mariezcurrena y Sacyr- para no penalizarles por el tamaño de la letra de sus informes.
Hay que recordar también que incluso una vez entregada la propuesta de adjudicación el 24 de octubre y una vez subido el expediente a la plataforma electrónica (PLENA), Polo se puso en contacto con una de las licitadoras para preguntarle si habían visto las actas. “Me dijo que no las había visto. Así que si hay buena voluntad por parte de todos, todavía estamos a tiempo de evitar la mala imagen que se va a dar”, decía Polo en su correo. El presidente, por tanto, estaba dispuesto a rehacer actas e informes, un “hecho gravísimo”, en palabras del secretario, Lorenzo Serena, que hubiera anulado la licitación.
UNA LEY 'AD HOC' PARA UN INGENIERO IMPRESCINDIBLE
La decisión del Gobierno de Navarra de prorrogar en 2022, 2023 y 2024 la vida laboral de Jesús Polo más allá de los 70 años ha sido ampliamente debatida en la comisión. El Gobierno de María Chivite siempre ha defendido que era una persona imprescindible ante los retos que afrontaba el departamento de Obras Públicas y porque no había ingenieros para sustituirle. Sin embargo, los cuatro ingenieros que pasaron por la comisión dejaron claro que tras la jubilación de Polo en enero la actividad del departamento no se ha visto afectada.
Serena le recordó a Adolfo Araiz (EH Bildu) que la primera vez que se presentó la enmiendapara hacer la excepción con Polo, el propio Araiz les pidió al Gobierno que se “pusieran las pilas” para el año siguiente. “Es una de esas servidumbre que todo acuerdo político y presupuestario tiene”, decía Araiz en 2021 en el debate de esa enmienda. Serena contó que la prolongación de Polo por encima de los 70 años fue “motivo de chascarrillos” en el departamento.
En sus intervenciones, Javier Esparza (UPN) suele referirse a Polo como el “hombre del Gobierno en la mesa de Belate”. Es conocida la situación de Polo, que al cumplir los 65 años pidió la prórroga hasta los 70 por no tener los años de cotización suficientes. Por tanto, el Gobierno foral le hizo un favor manteniéndole tres años más como jefe de servicio, con una retribución muy superior a la pensión que le iba a quedar.
De ahí que Lorenzo Serena llegara a apuntar si esta circunstancia pudo comprometer “imparcialidad e independencia” de Polo y si podría entrar en la definición de conflicto de interés que hacen diversos textos legales. “¿Usted me quiere decir -seamos serios, honrados, honestos, sin anteojeras- que una persona, sea quien sea, cuya vida profesional depende obviamente de quien le va a posibilitar que se introduzca en la ley de presupuestos, el margen no está al menos directa o indirectamente comprometido?”, le expuso Serena al parlamentario Javier Lecumberri (PSN). Tanto Lecumberri como Araiz reprocharon a Serena su planteamiento.
¿HAY MÁS MESAS VICIADAS?
Sin experiencia previa en procesos de contratación pública, Jesús Polo pasó en 2019 a presidir todas las licitaciones de obras públicas de Navarra tras su nombramiento como director de servicio. Fueron 45 hasta su jubilación en enero de este año. Dijo que aprendió rápido aunque no explicó quién fue su maestro.
Cuatro años después de presidir la primera mesa, el secretario y el interventor descubrieron que Polo utilizó en todas un sistema de votación que, a su juicio, no garantizaba la imparcialidad, la transparencia y la igualdad de trato. Los vocales le enviaban sus puntuaciones por email y este elaboraba la hoja Excel. “No preguntábamos cómo lo hacían”, dijo el secretario, Lorenzo Serena, al aclarar que es un trámite en el que no interviene la parte jurídica.
Este es un asunto que desde el primer día desconcertó a los parlamentarios de la comisión de investigación. Los cuatro vocales ingenieros de la mesa admitieron que esa era la forma de trabajar en las mesas que presidía Polo. ¿También en otros servicios?, preguntaban. El director de conservación, que lleva en el cargo desde 2022, dijo que él también utilizaba esa método. Sin embargo, el director de proyectos, el más veterano de todos, dijo que él hacía reunión presencial. Todo coincidieron que raíz de la polémica de Belate, se dejaron de pedir las puntuaciones por email.
El interventor, Jesús Muñoz, expuso que de haber sabido antes que se utilizaba este sistema en las licitaciones, hubiera redactado informes de reparo alertando de esta práctica.
