"Si te llega un vídeo y ves un policía colgando de una ventana de la calle Tejería, es verdad. Soy yo. Pero tranquila, estoy bien"
Homenajeado un agente de Policía Nacional por una actuación con un detenido en la que intentó huir saltando de un tercer piso en Pamplona


Actualizado el 30/09/2025 a las 23:32
“Si te llega el vídeo y me ves colgando de una ventana, es verdad, soy yo. Pero no te preocupes, no me ha pasado nada. Estoy bien”. Con este mensaje avisó a su mujer este policía nacional el pasado mes de abril, por si lo reconocía en la figura, de repente en un vídeo viral. Las imágenes mostraban una actuación que lo tuvo literalmente colgando de un detenido que se lanzó desde un tercer piso de la calle Tejería, tratando de huir de la policía. Él lo sujetaba del brazo y permanecieron así un rato, hasta que sin soltarlo, logró que accediera por la ventana de piso inferior, donde pudo ser detenido, evitando que cayera desde una altura de unos 10 metros. Fue arrestado (sobre él constaba una orden de ingreso en prisión) y atendido por efectivos sanitarios. Se había causado varios cortes con una cuchilla en el cuello. También arremetió contra los agentes, antes de saltar por la ventana, tratando de escapar.
De 48 años y destinado en el grupo de Atención al Ciudadano de Policía Nacional , este policía nacional se iba a Cádiz de vacaciones el día siguiente. Pero aquella jornada, todavía de servicio, acudió a un domicilio en el tercer piso de la calle Tejería, 41. Buscaban a otra persona a la que seguía la pista por una posible desaparición la Guardia Civil. El joven que les abrió la puerta pasó de ser una persona medianamente educada a volverse loca. “Fue a raíz de que al identificarle comprobamos que tenía pendiente una orden de ingreso en prisión. Perdió el control y se volvió agresivo. Dijo que él no iba a ir a la cárcel”. Sacó una cuchilla de afeitar y comenzó a autolesionarse. También amenazó a los agentes. “Así estábamos cuando se tiró por la ventana y yo lo agarré. Me quedé colgado, con el cuerpo hacia fuera y sujetándolo. Él hacía fuerza para arrastrarme y yo no lo soltaba. Que te llevo conmigo, me decía. Se me durmió el brazo, pero no lo solté. La cámara de mi uniforme graba 15 minutos de actuación pero a mí me pareció uno”. Finalmente, el joven accedió al segundo piso, donde pudo ser reducido y detenido. La Policía Nacional ha premiado el aguante de este agente. “Lo mejor de todo, que logramos salir bien. Fue una situación muy comprometida”.
