Visita Real
Los Reyes regresan al monasterio de Leyre una década después
Su anterior presencia fue en junio de 2015 en el último Premio Príncipe de Viana entregado allí, y ayer arroparon la primera visita de la princesa Leonor


Publicado el 27/09/2025 a las 05:00
Sorprendía a muchos que hubiera pasado ya tanto tiempo. Ni más ni menos que 3.761 días, más de 10 años, llevaba la Corona sin visitar el Monasterio de Leyre. Espacio que durante décadas acogió la entrega del Premio Príncipe de Viana de la cultura, ensalzado con la presencia anual del entonces príncipe Felipe. Pero a partir de 2016 el Gobierno de Navarra, primero con Uxue Barkos, decidió trasladarlo a Olite y sin presencia Real, algo que después mantuvo el de María Chivite. Quizá por eso la de este viernes fue una visita con un cariz más especial. Y a ello se sumaba que el hoy rey Felipe, junto a la reina Letizia, arropaban a su vez la primera visita al lugar de la actual princesa de Asturias y de Viana, Leonor de Borbón. Fue ella, de hecho, quien tuvo especial protagonismo durante el acto de ofrenda floral y reconocimiento a los Reyes de Navarra, antaño también vinculado a los citados premios y que hoy se mantiene de forma independiente y sin presencia de la Corona.
Te puede interesar

“Volver a San Salvador de Leyre siempre es algo muy especial y hoy lo es aún más por venir por primera vez con nuestra hija y heredera como Princesa de Viana”, plasmaron en su firma en el libro de honor del monasterio los Reyes. La última vez que Felipe VI y doña Letizia recalaron en Leyre fue el 10 de junio de 2015 con motivo de la entrega del Premio Príncipe de Viana al musicólogo pamplonés Ramón Andrés. Después habían vuelto varias veces a Navarra, pero nunca a Leyre. El citado premio se impulsó en 1990 y desde 1993 asistió el príncipe Felipe, llegando el último año, 2015, ya como Rey.
EN HELICÓPTERO
El fuerte sonido del helicóptero pasadas las 17.40 horas anunciaba ayer la llegada de los Reyes y la Princesa a Leyre. Entre aplausos del medio centenar de personas que allí los esperaban bajaron de dos automóviles de la Casa del Rey para dirigirse en primer lugar a la iglesia del monasterio. A la entrada, saludaron a la presidenta de Navarra, María Chivite; la ministra de Inclusión, Elma Saiz; la delegada del Gobierno en Navarra, Alicia Echeverría; y el alcalde de Yesa, Roberto Martínez. También a un grupo de alcaldes de la zona.
Te puede interesar

Accedieron al templo, a cuyas puertas se encontraban el abad, Juan Manuel Apesteguía, y el prior, Eduardo Oliver, al son del Himno de España interpretado por el organista Raúl del Toro. Los Reyes y la Princesa se situaron frente a la arqueta donde reposan los restos de varios reyes de Navarra. Y con las voces de los monjes benedictinos interpretando el responsorio gregoriano Dirigatur, el padre abad abrió la verja que custodia el panteón real para que se colocase una corona de flores en recuerdo de los Reyes de Navarra. Fue aquí cuando la Princesa Leonor se adelantó para encabezar esta ofrenda floral, arreglando la cinta y quedando un instante en recogimiento. Acto seguido, sonó al órgano el Himno de Navarra, finalizando el acto con un minueto.
Desde allí, la Familia Real se acercó a conocer la cripta románica del monasterio, donde recibió un doble regalo: una publicación sobre Leyre y dos botellas de licor elaboradas por los monjes. Tras firmar en el libro de honor, se despedían de la comunidad benedictina y saludaban a las personas congregadas a las puertas. Abandonaban Leyre pasados 70 minutos de su llegada, y pasaban noche en el Hotel Castillo de Gorraiz.
Te puede interesar

Alcaldes de la zona de Sangüesa piden recuperar el Príncipe de Viana en Leyre
Junto al de Yesa, Roberto Martínez, hubo otros alcaldes de la comarca en Leyre: Javier Solozábal (Sangüesa), Jesús Esparza (Cáseda), Ricardo Murillo (Liédena), Rocío Monclús (Lumbier), Florentino Aguas (Petilla de Aragón) y Mª Eugenia Pérez (Rocaforte). Resaltaron todos la “cercanía” en el trato de los Reyes y la Princesa, y algunos recordaban las anteriores visitas, remarcando que debería recuperarse la celebración del Premio Príncipe de Viana en Leyre. “Era el único acto institucional de envergadura, junto con el Día de Navarra en Javier, que la Comunidad Foral celebraba en la comarca de Sangüesa, esa de la que parece que algunos sólo se acuerdan cuando hay que editar un nuevo informe sobre despoblación y envejecimiento”, dijo Solozábal.
