Tiempo de setas
"¿Hay ya hongos?"
Las lluvias caídas en las últimas semanas animan el arranque de la temporada alta en la recolección micológica en el noroeste navarro. La incertidumbre describe el panorama del parque de Erro-Roncesvalles por el tórrido verano


Actualizado el 07/09/2025 a las 10:50
Suena el teléfono en el Punto de Información del Parque Micológico de Ultzama, abierto al público este viernes. Hay una constante en el interés mostrado en las llamadas: “¿Hay ya hongos?”. La interpelación suena a anhelo, sinónimo de “ansiedad” compartida por aficionados a las setas cuando decae el estío y asoma la estación de la hoja caduca. Hay ganas por doblar el espinazo al menor síntoma de vida en los sombríos bosques navarros. Arranca la temporada alta de setas y hongos y con ella el despertar de la legión de aficionados que se echan al monte, cesta de mimbre en mano, vara de apoyo y hambre de boletus. Confía María Manzanal Carralero, adjudicataria desde este año de la gestión del Parque Micológico de Ultzama, que las lluvias caídas “hacia el 21 o 22 de agosto” en el valle redunden en una primera fructificación en esta semana entrante. En Arraitz, donde vive con su pareja y compañero de atención en el acotado, Borja Pérez Soto, se registraron 40 litros por metro cuadrado uno de esos días que, mirado con la perspectiva micológica, es poco menos que bendición al cabo de una, dos o tres semanas. “Después del verano seco que ha habido, con esta lluvia algo tiene que salir”, aprecia. Cierto es que en una ciencia sujeta a las variables del tiempo bajo la ecuación de sumar agua a calor del terreno, hay un grado importante de incertidumbre en el balance de resultados. Ya se sabe, “las setas son caprichosas”, coincide María Manzanal con su pareja, Borja Pérez Soto, ambos guía micológicos titulados por el Gobierno de Navarra.
Pero ante las predicciones que pueden aventurarse con todo el otoño por delante, los hay entre los aficionados venidos de otras latitudes que ya han hecho reservas en Ultzama para esta semana. El jueves pasado ya se emitió el primer parque micológico tras un muestreo realizado dos días antes.
La hoy gestora del primer parque micológico de Ultzama habla también que el año transcurrido “ha sido de poca ziza hori” sin que, de momento, se haya producido un golpe de hongos, de los que dejan la boca abierta y las cestas a rebosar. Pero será cuestión de esperar.
Probablemente por desarrollarse bajo tierra, la micología tiene cierto poder de asombro. Sin ir más lejos, en un paseo por Ultzama, la propia responsable del parque micológico y su pareja se toparon días atrás con una seta del pollo, toda un vaticinio de una esperada campaña de prosperidad. Eso sí, con el cambio climático y las temperaturas asfixiantes del verano, hay un lamento en el sentir de la guía micológica y ambientóloga de formación. “En los tres o cuatro últimos años hay árboles con hojas que ya están marrones. Es fruto del estrés hídrico”. Es una apreciación, que puede entenderse como una llamada al cuidado de ecosistemas necesarios para la supervivencia de especies, también las setas. Precisamente, el verano sofocante no ha sido bueno para el área que abarca el Parque Micológico de Erro-Burguete-Roncesvalles. La “incertidumbre” define el pronóstico que emite su técnico, Janet Torrea Urbeltz: “No ha sido buen verano para los boletus. A ver el otoño... Ha caído agua, es verdad. Pero no sé si penetrará en la tierra con suficiente cantidad para que ayude a brotar. Está todo muy seco”.
LOS 100 LITROS DE BERA
Las previsiones son más benévolas para el noroeste de Navarra, al menos, en teoría. “Ha habido lluvias pero en zonas muy localizadas”, observa el micólogo de la microcooperativa Uxama, Javier Gómez Urrutia. “Se puede hablar de la zona de Cinco Villas, Malerreka, todo ese área próximo a la muga con Gipuzkoa. Puede que haya también algo en Sakana”, ofrece como hipótesis. “¿Hay posibilidad de que salgan este año hongos?”, atiende por interpelación. “Es la pregunta del millón. Habrá que ver. Depende de cómo venga el tiempo porque para que los hongos salgan hace falta sol, que haga calor en aquellas zonas donde ha llovido. Ahora bien, si entra viento del norte, mucho frío en otoño, no saldrán”. Su reflexión parte desde Uxama, especialista en la elaboración de informes para conocer el potencial micológico de los montes.
Estudio científico del potencial en Bigüezal
La asociación de guías micológicos Saskiak, integrada hoy día por más de cuarenta voluntarios, es la adjudicataria de una subvención para elaborar un programa de ciencia ciudadana en Bigüezal. Con la implicación de Uxama, participa en un estudio científico sobre el potencial que posee el concejo del término de Romanzado en cuanto a producción micológica. “Se trata de aplicar una metodología científica que permita saber las posibilidades de fructificación, al igual que se hace cuando se cubica la madera”, señala el micólogo de Uxama, Javier Gómez Urrutia. El estudio ha de estar completado para finales de mes. Mientras, la microcooperativa programa del 15 al 21 de este mes unas jornadas de difusión en Orkoien.
