Acogida
El final de un verano en paz
Veinte niños ucranianos, de entre 7 y 15 años, regresaron a su país después de haber pasado más de dos meses de vacaciones en Navarra. Regresan ahora a su día a día en un país en guerra


Actualizado el 02/09/2025 a las 23:09
Volando y disfrutando. Así ha transcurrido este último verano para los niños y adolescentes ucranianos que salieron de su país a exprimir más de dos meses en paz y lejos de las bombas. Desde el 22 de junio y hasta ayer, 2 de septiembre, veinte menores de entre 7 y 15 años se han divertido en los pueblos, la piscina o la playa junto con sus familias de acogida. Las que forman parte de la asociación Segunda Familia, que todos los años desde hace dos décadas, en verano y Navidad, reciben a estos pequeños. Todos ellos viven en situación vulnerable pero más desde que Rusia invadió su país en 2022. Y proceden del entorno de la central nuclear de Chernobil. Entre lágrimas y abrazos, madrugaron ayer para emprender el viaje desde Mutilva al aeropuerto de Madrid. Y desde allí, a Varsovia (Polonia) y de nuevo, en bus hasta Ucrania. Un viaje largo y penoso de más de 24 horas.
Los pequeños, que han viajado acompañados por monitoras de su país, han pasado el verano repartidos en familias de la capital navarra, la comarca de Pamplona (Mutilva, Olloki...), Endériz, la Ribera (Tudela, Lerín, Corella o Fustiñana) o Tierra Estella (Arróniz).
Muchos de estos menores repiten año tras año su estancia en Navarra y disfrutan del verano con sus familias de acogida y también participan en actividades organizadas por la asociación. Los niños residen en orfanatos o con sus familias en entornos complejos. Así que, según insiste la presidenta de la asociación, Pilar Asurmendi, “estos viajes son un respiro para ellos y más en tiempos de guerra”.