Etnografía y tradiciones
30 años sin Julio Caro Baroja
El ilustre antropólogo, historiador y lingüista, miembro de una saga dedicada al estudio y la custodia de usos y costumbres, falleció el 18 de agosto de 1995


Publicado el 23/08/2025 a las 05:00
Cuando a las ocho de la mañana las campanas de la parroquia de Bera doblaron por un vecino del pueblo, Pío Caro Baroja sintió una honda emoción. Seis horas antes había fallecido su hermano, Julio o Don Julio, como apuntaba otro ilustre del conocimiento y custodio de avatares e historia, Fernando Pérez Ollo. Como relató cuatro días después en una reseña en Diario de Navarra, donde trabajaba como periodista, con causa de conocimiento y por su afinidad con la familia Baroja, el difunto del 18 de agosto de 1995 "la villa se enteró de la muerte de Caro Baroja a través de las campanas lentas y hondas".
Descansa en el cementerio del barrio de Zalain junto a sus abuelos, Serafín Baroja y Carmen Nessi. Su tío, Ricardo Baroja Nessi y Julia Uzcudun, la mujer que, como recordaba el también polifacético Josu Goia, "cuidó la casa Itzea", hallan igual reposo.
Bera fue "la vida familiar sin trabas ni cortapisas" para el antropólogo e historiador de huella profunda en el estudio legado para la posterioridad.
En la villa, ayudó a sus vecinos a "ver las cosas de otra manera". Lo hizo en excursiones a Puente La Reina, Estella y Viana. "El románico en Navarra y Jaca, Guipúzcoa y Vizcaya y el sur de Francia hasta Auch" apareció ante sus ojos, explicado con detalle por un intelectual.
Los recuerdos asomaron en noviembre de 2014, al cumplirse el centenario de su nacimiento (13 de noviembre de 1914). "Era una persona cercana y se dejaba querer". Su perfil humano trasciende su legado académico en las evocaciones vecinales.
Como médico, a Antonio Valderrábano le tocó asistir en sus últimos días al antropólogo. La amistad que forjó el galeno con la familia le permitió tomarse en cierta ocasión la licencia de interpelar a los moradores de la Casa Itzea sobre su origen. “Oye Pío (Pío Caro Baroja ), te voy a contar una cosa que creo que te va a gustar. ¿Tú sabes la trayectoria de esta casa?”. “Creo -obtuvo por respuesta- que la compró mi tío (Pío Baroja ) en 1912”. “¿Y sabes a quién pertenecía antes?”, insistió.
Un hallazgo en el libro de las fundaciones de Bera desveló la incógnita. Nacida el 1 de marzo de 1680, Ana María Itzea Zubitola, hija de Juan de Itzea e Isabel Zubitola, nombró heredera universal de sus bienes el 20 de septiembre de ese año a su sobrina Graciosa Zubitola Ugalde.
Allí, en Itzea, habitó Julio Caro Baroja, del que ahora se cumplen 30 años de su fallecimiento.