El 'talón de Aquiles' del pádel
Casi la mitad de las lesiones en pádel se localizan en pies y tobillos y la fascitis plantar es la más frecuente


Actualizado el 20/08/2025 a las 08:49
No es el hombro o alguna otra zona de los brazos. Son los miembros inferiores y, sobre todo, el pie y el tobillo. Las lesiones más frecuentes que afectan a los jugadores de pádel se localizan en estos puntos y no, como se piensa, en las extremidades superiores. Así se desprende de una investigación realizada por el podólogo navarro Juan José Pérez Calonge y publicada en la Revista Española de Podología.
“Existe la percepción generalizada de que los brazos, hombros o codos, son las zonas más afectadas”, indica el especialista. Sin embargo, el estudio, que se ha llevado a cabo con jugadores amateur de pádel que practican al menos dos veces por semana, desvela que el 42% de las lesiones tienen lugar en el miembro inferior frente a un 25% que afectan al miembro superior. Y dentro de la pierna, el 41% de los problemas que se sufren se localizan en el pie y el tobillo.
En cuanto al tipo de lesión, según el especialista, la fascitis plantar es la dolencia más frecuente entre quienes tienen un percance.
PREDISPOSICIÓN
El estudio identifica además factores clave que predisponen a las lesiones en los pies. Por ejemplo, el sobrepeso, la falta de ejercicio complementario y una mala alineación de caderas, rodillas y tobillos. “Los jugadores con sobrepeso tienden a sufrir más dolor podal, sobre todo tras los partidos. Si además tienen rodillas valgas o una biomecánica deficiente el riesgo de lesión se dispara”, añade Pérez Calonge.
Por eso, una correcta alineación corporal permite soportar mejor los impactos del juego. Y es crucial a partir de los 45 años, cuando el cuerpo ya no responde igual. De hecho, el estudio identifica un perfil claro de riesgo: jugadores mayores de 45 años con sobrepeso y alineación anómala de las rodillas.
Junto a estos factores también influye el tipo de superficie de la pista, el calzado o el tiempo de juego acumulado. En este sentido, el experto destaca la importancia de acudir al podólogo antes de que aparezca una lesión grave.
“Como jugador amateur escuchaba constantemente a compañeros hablar de molestias persistentes en los pies que no lograban resolver pese a haber probado fisioterapia, reposo o medicación. Casi ninguno acudía al podólogo como primera opción”, explica. Y añade que no hay que esperar a que el dolor sea incapacitante. “Cuanto antes se actúe, antes se podrá volver a disfrutar del deporte”.
Entre las herramientas preventivas destacan las plantillas personalizadas que ayudan a repartir mejor el peso del cuerpo, reducir el impacto del juego y corregir desequilibrios que pueden derivar en lesiones.