Salud
Quejas por el calor en el pabellón de geriatría del Hospital Universitario de Navarra
Pacientes del HUN denuncian “no poder dormir por las noches” a causa de “la falta de aire acondicionado” en uno de sus edificios antiguos


Publicado el 13/08/2025 a las 05:00
Durante la mañana de ayer, martes, el termómetro que uno de los usuarios del pabellón de Geriatría del HUN decidió llevarse de su casa, marcaba los 28,1 grados en el interior del edificio. El mismo que indicaba que en la calle, a la misma hora, hacían 26,7 grados. “Más calor dentro que fuera”. A su vez, se escuchaba de fondo a la persona ingresada a la que acompañaba repetir en diversas ocasiones: “agua”. Siendo, tanto esta, como su acompañante, dos de los afectadas de que este edificio, también conocido como “el caracol”, no disponga de aires acondicionados en plena ola de calor.
Con la subida de temperaturas se instaló un ventilador en el pasillo que mueve el aire caliente de su interior, sin conseguir “enfriarlo”, según los usuarios. Y a cada uno de los ingresados se les ofreció otro más pequeño. Tampoco “suficiente”, en su opinión, para “el calor que está haciendo”. “En plena ola de calor, las personas ingresadas en este edificio, que encima son ancianas, tienen que soportar altas temperaturas sin soluciones”, quisieron trasladar algunos de sus acompañantes.
Hay habitaciones a las que da menos el sol. Sintiéndose, los que duermen en ellas, “beneficiados” por su ubicación. Aunque que en otras, durante las horas que el sol entra por las ventanas, el calor es “insoportable”, apuntan.
Además, todas las habitaciones cuentan con mosquiteras, a las que acompaña un cartel de “no abrir”. Pero los pacientes indican que “abrirlas es la única posibilidad de que entre algo de aire por las noches”. Aun así, con las ventanas abiertas, “los grados no han bajado de 27 esta noche”, trasladaban refiriéndose a la noche del lunes al martes.
Un pasillo sin aire frío
UN PASILLO SIN AIRE FRÍO
“En el pasillo hace aun más calor que en las habitaciones”, algo que, de una manera u otra, “también afecta a los trabajadores”. “El trato es una maravilla y no falta un interés por parte de ninguna de las variantes de oficio que trabajan aquí”, cuentan, queriendo ayudarles también a ellos.
“Siendo algo que atañe a nuestros mayores navarros y que, en un futuro, nos afectará a los demás, no es justo que los que administran nuestro dinero estén en sus despachos con sus ventiladores”, quisieron denunciar estas personas, insistiendo en que sus acompañantes “van a terminar muriendo por la ola de calor, estando en el propio hospital”. Una voz de alarma que quiere que “la gente se entere de cómo están viviendo, desde hace una semana, los pacientes de geriatría, a los que en muchas ocasiones, el calor no les deja dormir”. Y que pide que “los que administran el dinero del país se den cuenta de que lo gastan en cosas menos urgentes, en lugar de cubrir las necesidades básicas como esta”.