Calor
El Gobierno 'incendia' los ánimos de los agricultores: "Que te digan que no puedes coger tu nómina. Así me siento"
El cerealista Roberto Sarasa se ve perjudicado por la última normativa de Interior y no puede recoger el grano en 30 hectáreas en campos de Unzu. El productor considera que desde la Administración se ningunea al sector primario


Publicado el 07/08/2025 a las 05:00
Roberto Sarasa Odériz es uno de los agricultores afectados por la normativa de la consejera Amparo López, a pesar de sus matizaciones de última hora. Cerealista de 62 años y vecino de Unzu, le quedan todavía por cosechar algo más de 30 hectáreas de trigo. Y, de momento, no podrá recoger el grano por culpa de la nueva normativa. “Llevaba diez días sin poder cosechar por la humedad porque, en esta zona, que es la Cuenca de Pamplona, ha caído chirimiri. Empecé a cosechar el domingo por la tarde y el martes me obligan a parar. Tengo 30 hectáreas para cosechar, unos 31.000 euros para recoger. Con el sistema de avisos que había podía cosechar estos días porque mi localidad está estos días en verde o en amarillo, pero ahora no me dejan. Es como si a alguien le dices que no puede coger su nómina sin una razón coherente. Así me siento”, decía este agricultor este 6 de agosto. Eran las 14.00 horas y el mercurio daba 26 grados.
“Entenderíamos una prohibición total si hubiera un incendio inmenso y todos los recursos de bomberos y extinción estuvieran ahí. Vale, pero el incendio está controlado. Al final, siempre van contra los agricultores. Nos ningunean porque, en cambio, dejan que circulen los trenes, que a los lados de las vías hay un polvorín de hierbas secas”, agregaba.
Sarasa lamentaba la falta de sentido común de la norma, tal y como salió el martes del departamento de Interior. “Nos piden muchas veces sentido común a los agricultores. ¿Quién se lo pide a los que legislan? Se envalentonan y les da igual tu trabajo”.
Al respecto, Sarasa rompía una lanza por muchos agricultores que acuden a ayudar en las labores de extinción. “Ponemos nuestro patrimonio en riesgo, porque un tractor cuesta más de 250.000 euros, el gasoil sale de nuestro bolsillo y más de uno nos hemos jugado el pellejo, pero luego desde la Administración nunca vemos un reconocimiento. Todo son pegas, prohibiciones y sanciones para poder trabajar”.

