Apagón en Navarra
¿Qué es un desconectador? La pieza que deben tener las viviendas con placas solares para seguir funcionado en caso de apagón
Nacho Sanz, presidente de la Asociación Profesional de Industriales Eléctricos y de Telecomunicaciones de Navarra, asegura que nada más recuperarse el suministro eléctrico empezaron a recibir llamadas de clientes para pedir cambios en las instalaciones. "Cuando se recibe la pieza podemos realizar la modificación en un día. No es un trabajo complicado aunque depende de cómo esté hecha la instalación en cada vivienda".


Actualizado el 29/04/2025 a las 18:18
Los inversores-generadores de autoconsumo funcionan teniendo la referencia de la tensión de red. Es decir, conectados a la red eléctrica. Pero si esa tensión desaparece los generadores se paran. Es lo que pasó este lunes a 12 horas y 33 minutos, el instante en el que se produjo el primer, y hasta ahora, único “cero absoluto” de la historia energética de España que derivó en una apagón total, sin precedentes que afectó al conjunto de la Península Ibérica y que en Navarra paralizó durante horas la actividad. “Por normativa de funcionamiento, cuando un inversor de autoconsumo pierde la referencia de la red se tiene que parar y así lo hicieron”, explica Nacho Sanz Pérez, presidente de la Asociación Profesional de Industriales Eléctricos y de Telecomunicaciones de Navarra (AEN). Para que una instalación de autoconsumo no tenga que pararse si se produce una interrupción de suministro deben disponer de una pieza específica llamada desconectador (backup), una especie de interruptor de desconexión.
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Como explica Sanz, para lo que sirve esta pieza es para que en el supuesto de que se pierda la tensión de referencia, el inversor pueda interrumpir su conexión a la red y empezar a trabajar como si fuera una instalación aislada. "Es una pieza que hay que colocar de forma adicional en la instalación de autoconsumo. No se pone habitualmente porque hasta este lunes las desconexiones habían sido mínimas y de pocos minutos pero con el apagón que vivimos el lunes la cosa cambia". Sobre el coste de esta pieza, este técnico explica que el precio depende de la marca del inversor porque algunos tienen un mecanismo de desconexión propios. Otros, asegura, son universales. Es decir, que el precio va a depender de la compatibilidad del inversor y de la marca. "Llegamos a instalar alguno a los clientes más previsores", dice. Asegura que de momento estos sistemas no son factibles en instalaciones industriales porque son consumos mucho más importantes que requieren una ingente capacidad en baterías lo que encarecería en exceso la instalación.
Estos desconectadores sí se pueden colocar en instalaciones residenciales. Para ello se debe realizar una modificación en la instalación de la vivienda, en el cuadro general, para que cuando no haya red no todos los suministros de la vivienda tengan que funcionar si no solo los indispensables para que las baterías puedan funcionar un mayor número de horas. El presidente de AEN asegura que cuando se recuperó el suministro empezaron a recibir llamadas de clientes solicitando la instalación de estos equipos en sus instalaciones de autoconsumo. "Cuando se recibe la pieza, en un día la modificación puede estar hecha. No es un trabajo complicado aunque depende de cómo esté hecha la modificación en cada vivienda". En Alkubo Ingeniería S. L. han confirmado este martes que el apagón ha provocado que las consultas para instalar este tipo de dispositivos en los inversores de autoconsumo se disparen. Se trata, según han reconocido desde la compañía, de un dispositivo que antes ni siquiera ofertaban porque nadie contaba con que un apagón como el de este lunes podía producirse. Aunque el precio es muy variable porque depende de la marca, el producto y el tipo de instalación instalarlo puede llegar a costar en torno a 1.500 euros. "Tenemos 600 plantas en Navarra de fotovoltaica, tanto en viviendas como en empresas y hasta el lunes menos de 10 de ellas contaban con estos sistemas (backup)". Este martes han recibido más de 40 solicitudes de clientes pidiendo presupuestos sobre todo para el ámbito residencial pero también para el industrial (sobre todo pymes, desde pequeños hoteles a fábricas) donde el precio es mucho más elevado y puede llegar a alcanzar los 60.000 euros.