Medicina
Ángel Hidalgo: “La hernia discal es un problema manejable con el enfoque adecuado”
El doctor Hidalgo, un reputado experto en cirugía de columna, aporta las claves sobre esta dolencia tan común


Publicado el 27/04/2025 a las 05:00
A pesar de sonar aparatosa, la hernia discal consigue mejorar en la mayoría de los casos aplicando tan solo medidas conservadoras. La clave está en prevenirla y, si aparece alguno de los síntomas de alarma, acudir al médico. “Cuanto antes tengamos un diagnóstico y un plan mejores resultados tendremos”. Así lo explica el doctor Ángel Hidalgo, especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología, con consulta en Pamplona. Tras más de 35 años de experiencia en la materia, nos habla de las causas, la prevención, los síntomas, el diagnóstico y las diferentes opciones terapéuticas para tratar esta condición.
¿Qué es exactamente una hernia discal y cuáles son sus causas principales? Parece ser que influyen factores genéticos, mecánicos, degenerativos…
Una hernia discal ocurre cuando parte del núcleo pulposo (el centro gelatinoso del disco intervertebral) se desplaza a través de una fisura en el anillo fibroso que lo rodea. Esto puede comprimir estructuras nerviosas adyacentes y provocar dolor o síntomas neurológicos.
En cuanto a las causas, es multifactorial, si bien el proceso más común es degenerativo. Además, existen factores mecánicos, como la carga repetitiva sobre la columna. Los traumatismos agudos o movimientos súbitos de flexión y torsión también pueden ser desencadenantes. También, hay una clara predisposición genética que se está estudiando actualmente. La obesidad, el tabaco y enfermedades como la diabetes o factores cardiovasculares también importan.
Se estima que el riesgo de sufrir una hernia discal sintomática es apenas del ~1-3%, y la mayoría de esos casos (60-90%) logran resolución espontánea de los síntomas sin cirugía. Es decir, muchas hernias mejoran con el tiempo y tratamiento conservador. Yo explico a los pacientes que una hernia discal es como una uva y que con el tiempo se va secando y convirtiendo en pasa… lo que ocurre es que muchas veces la uva no “se seca” e incluso la pasa puede producir un roce en las raíces nerviosas.
Dado que muchos de esos factores de riesgo son parte de nuestro estilo de vida, ¿qué medidas de prevención podemos tomar?
Aunque no podemos cambiar nuestra genética o evitar el desgaste natural propio de la edad, sí podemos modificar hábitos para disminuir la probabilidad de una hernia discal.
Es fundamental mantener posturas adecuadas al sentarse y al levantar objetos, así como usar ayudas ergonómicas en el trabajo, y evitar permanecer muchas horas en la misma postura.
Sin embargo, lo más respaldado actualmente es el ejercicio físico regular, capaz de disminuir a la mitad la probabilidad de tener lumbalgia en el futuro. Las actividades aeróbicas (natación, caminar, bici..), y determinados ejercicios específicos para la columna lumbar son muy recomendables.
Respecto a los síntomas, ¿cómo varían de una hernia discal según su localización en la columna? ¿Qué diferencias hay entre una hernia cervical, torácica o lumbar?
Los síntomas dependen mucho de dónde ocurre la hernia y qué estructuras nerviosas comprime. La columna tiene dos regiones móviles principales: la región cervical y la lumbar. La columna dorsal es una zona rígida y menos propensa a esta patología. Cada región da lugar a síndromes diferentes cuando hay una hernia discal.
La hernia cervical se resume en dolor cuello-brazo y posible debilidad y alteraciones neurológicas (“hormiguillos” o parestesias) en extremidad superior. Por su parte, las hernias lumbares original dolor en la parte baja de la espalda con ciática y las correspondientes alteraciones neurológicas de las piernas. En este contexto, signos como pérdida de control de esfínteres o anestesia perineal son banderas rojas que sugieren compresión masiva (cola de caballo) y requieren atención urgente. Estas diferencias se deben a qué nervios pasan por cada zona y cómo la hernia interactúa con ellos.
Hablemos ahora del diagnóstico. ¿Qué pruebas se utilizan para confirmar una hernia discal? ¿Cómo se llega al diagnóstico certero?
El diagnóstico comienza con una buena historia clínica y exploración. Las pruebas de imagen son las que confirman el diagnóstico y localizan con precisión la hernia. La prueba de elección es la Resonancia Magnética (RM). Además, puede descartar otros diagnósticos diferenciales como tumores o infecciones.
A veces utilizamos electromiografía (EMG) y estudios de conducción nerviosa cuando hay dudas diagnósticas o para diferenciar una compresión radicular de, por ejemplo, neuropatías periféricas.
Para tener la certeza de que una hernia en concreto es la causante de los síntomas, tenemos que tener una correlación entre la exploración clínica y las Resonancia.
Y en relación con el tratamiento, ¿cuáles son los pasos habituales para una hernia discal sintomática?
El tratamiento de una hernia discal puede dividirse en conservador (no quirúrgico) y quirúrgico, dependiendo de la gravedad de los síntomas, así como de la evolución:
Tratamiento conservador: Es la primera línea en la mayoría de los casos, especialmente si no hay déficits neurológicos. Incluye medidas farmacológicas como analgésicos y antiinflamatorios, relajantes musculares o neuromoduladores. Además, es clave el reposo relativo y que el paciente se mueva lo antes posible en la medida que le permita el dolor.
Existen también las infiltraciones epidurales de corticoides para disminuir la inflamación de la raíz nerviosa comprimida, que alivian el dolor radicular a corto y medio plazo y pueden ser muy útiles en pacientes con dolor incapacitante que no cede con medicamentos orales. Son procedimientos mínimamente invasivos (generalmente ambulatorios) y bastante seguros en manos expertas.
Se considera que alrededor de un 80-90% de pacientes con hernia discal mejorarán con tratamiento conservador en semanas o pocos meses.
Tratamiento quirúrgico: está indicado si el paciente presenta un déficit neurológico significativo o alguna de las banderas rojas (síndrome de cola de caballo. También si, tras un periodo razonable de tratamiento conservador, el dolor incapacitante persiste. Consiste en realizar una discectomía, que remueve la porción del disco herniado que comprime el nervio y vaciar parcialmente el disco del espacio intervertebral. Ofrece un alivio más rápido del dolor radicular que el tratamiento conservador. Sin embargo, pasado un tiempo de 8-10 años, hay estudios que demuestran que los resultados tienden a igualarse entre los pacientes que se operaron y los que fueron tratados de forma conservador. En otras palabras, la cirugía parece que en algunos casos no cambia el pronóstico final de la enfermedad, pero sí acelera la recuperación.
Existen diferentes técnicas quirúrgicas para realizar la discectomía aunque los resultados de todas ellas a medio y largo plazo son similares. Se están utilizando técnicas de mínima invasión e incluso vaporizaciones del núcleo mediante laser las cuales resultan prometedoras, sobre todo por la pronta recuperación del paciente. No obstante hay que tener en cuenta que diferentes estudios muestran mayor tiempo quirúrgico y mayor tasa de reproducción de las hernias.
Parece que las hernias discales son un problema complejo pero manejable con las herramientas actuales. ¿Algún mensaje final?
A pesar de lo aparatoso que puede sonar una “hernia discal”, en la mayoría de los casos no es una sentencia permanente de dolor o discapacidad. Gran parte de los pacientes mejoran con medidas conservadoras y pueden volver a sus actividades normales. La clave está en no ignorar los síntomas: si alguien tiene un dolor persistente en cuello o espalda que se irradia a extremidades, debe acudir al médico. Cuanto antes tengamos un diagnóstico y un plan de tratamiento y el paciente esté informado de cuál va a ser la posible evolución de su proceso, mejores resultados tendremos. Y desde luego, prevenir es lo mejor: mantener una espalda fuerte y sana es invertir en calidad de vida. Así que el mensaje es de tranquilidad y de acción: cuidar la espalda en el día a día, y ante un problema de hernia, buscar una opinión especializada para recibir el tratamiento más adecuado.
Consulta Dr. Hidalgo
CIRUGÍA ORTOPÉDICA Y TRAUMATOLOGÍA Y PATOLOGÍA Y CIRUGÍA VERTEBRAL
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