La devoción que aligera el camino a Javier
Tres peregrinos, dos navarros y un guipuzcoano, llegaron al castillo entre el sábado y el domingo con una herencia devota a sus espaldas


Publicado el 09/03/2025 a las 18:19
A Javier llegaron entre sábado y domingo peregrinos desde Yesa, Sangüesa, Monreal, Noáin, Pamplona, San Sebastián y demás puntos de partida. Los kilómetros de andanzas, vientos y lloviznas que los llevaron a Javier dieron culmen con la liturgia en la explanada del castillo en honor al santo. Es el ansia de este encuentro donde confluyen todas las rutas lo que llena a Antonio Millán Azcune de ilusión. Este pamplonés de 57 años marca las fechas de Javier desde los 11, edad con la que hizo su primera Javierada junto con 180 compañeros del colegio Maristas de Pamplona. De su clase este año se animaron siete. “Han venido de Extremadura, Madrid y Andalucía”, contó. Su amor por esta tradición le viene de familia: “Mi padre vino andando hasta los 80 años. Hasta con 88 ha seguido viniendo a la misa”.
Quien también conoció Javier por el colegio, tiene más de cuarenta años de andanzas y le debe sus recuerdos de Javier a su padre es Asún Redín Pérez. Hace ocho años recorrió el camino entero por última vez, dos años después del fallecimiento de su padre. Ayer llegó de Yesa a ese lugar que le trae “mucha nostalgia” y al que acudió incluso en los dos años en que no hubo Javierada por la pandemia. “Vinimos igual y no había nadie. Solo entramos a ver al santo”, narró la pamplonesa.
De padres con devoción a Francisco Javier es también uno de los seis guipuzcoanos que partió el pasado lunes desde San Sebastián para llegar a la misa de su santo favorito. Juan Manuel Ferrera Saiz, de 65 años, casi triplicó los kilómetros de Javierada que recorre desde hace 25 años. El año pasado llegó con el autobús con más de cincuenta jesuitas guipuzcoanos a bordo que parte de Altza, San Sebastián, y los deja en paradas del camino a Javier.
Quienes pasan la noche en Javier
Con 19 años y cinco javieradas a sus espaldas, la vizcaína Itsasne Larrinaga Madariaga es monitora del grupo de 75 alumnos del Colegio San José Jesuitas de Durango que este año ha llegado a Javier desde Lumbier. Se trata de una pequeña parte del total de 800, entre profesores y alumnos, que pasaron la noche del sábado en el Centro de Espiritualidad Padres Jesuitas. Entre ellos, Javier Lipúzcoa López, profesor del colegio de Jesuitas de Pamplona, que llegó acompañado de 400 estudiantes, maestros y scouts al castillo al que él asiste desde hace más de cuarenta años.
Atenciones
El recorrido hasta Javier ha dejado en su primer fin de semana un saldo de atenciones a 399 personas, de las cuales 205 son hombres y 194, mujeres. Según datos de Cruz Roja Navarra, este año se han atendido 58 personas más que en 2024.