La CUN incorpora un aparato de radioterapia que permite variar el tratamiento en tiempo real
La CUN incorpora un nuevo acelerador lineal guiado por imagen de resonancia magnética que visualiza mejor el tumor y consigue más precisión


Actualizado el 04/02/2025 a las 07:42
La precisión llevada casi al límite, al menos al que se puede conseguir en este momento. Es la máxima con la que trabaja el nuevo acelerador lineal que ha incorporado el Cancer Center Clínica Universidad de Navarra en Pamplona. Un aparato, el MR Linac, que se emplea para el tratamiento del cáncer y que consigue afinar de tal forma la emisión de radiación hacia el tumor que permite aplicar una dosis mayor y, como consecuencia, reducir las sesiones de tratamiento a una quinta parte respecto a los aparatos convencionales.
El director y el codirector del departamento de Oncología Radioterápica de la CUN, Javier Aristu e Ignacio Azinovic, junto con el responsable de la puesta en marcha de este proyecto, Rafael Martínez Monge, y los radiofísicos Teresa Cuenca y Benigno Barbes, explicaron este lunes 3 de febrero las novedades de la nueva tecnología.
Básicamente se apoya en dos claves: la incorporación de resonancia magnética en el aparato y de CMM, un algoritmo informático capaz de localizar automáticamente y seguir en tiempo real la zona a tratar y de predecir los movimientos para aplicar la radiación en el punto correcto.
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La radioterapia, que consiste en administrar un haz de radiación (fotones) desde el exterior a la zona del tumor, es un tratamiento frente al cáncer y se administra con el acelerador lineal. Los aparatos convencionales llevan incorporado un escáner (TAC) para obtener la imagen. En este caso, indicó Aristu, el nuevo aparato dispone de resonancia magnética, una técnica de imagen que proporciona más definición en tejidos que no son hueso y en órganos. Así, la próstata, el páncreas o el hígado se ven con mayor definición por lo que el MR Linac consigue delimitar mejor el tumor y los órganos que están a su alrededor.
A esta mejora se une otra clave de la nueva tecnología: la posibilidad de ver en tiempo real cómo se comporta el tumor y los movimientos de los órganos durante la sesión. De esta forma, el tratamiento se puede parar y replanificar en el mismo momento.
CINCO PROFESIONALES CON EL PACIENTE
“Es un paso adelante”, destacaron los especialistas. Y es que aunque el tratamiento de radioterapia se planifica con imágenes del paciente, los órganos e incluso el tumor se pueden mover y alterar su volumen por lo que “ver” que sucede en cada momento incrementa la precisión. Además, se puede llegar a pequeños nódulos, lo que con otra tecnología podía ser complejo.
La precisión conlleva, además, menos sesiones y, por lo tanto, menor toxicidad y más calidad de vida a medio y largo plazo. ”Minimizamos la dosis que reciben los órganos”, explican.
La nueva tecnología requiere la colaboración de un equipo multidisciplinar. Si con los aceleradores convencionales son los técnicos quienes están con el paciente, con este aparato se requiere la presencia de técnicos, médicos y físicos. “Se toman decisiones médicas a tiempo real por lo que tienen que estar presentes durante el tratamiento”.
UN LARGO PROYECTO
“Es un gran proyecto”, indicó Martínez Monge. La CUN lleva más de dos años trabajando para tener esta tecnología que ha supuesto obras o formación de profesionales en Italia, Alemania, Reino Unido, etc.
Así, en septiembre de 2023 comenzó a reformarse el búnker para albergar el nuevo aparato. Esta obra incluyó la ampliación de su profundidad en un metro, el desplazamiento de un muro interior y la retirada y posterior colocación de la cubierta. Todos estos trabajos se realizan sobre hormigón de 1,60 metros de espesor, una medida que asegura la protección radiológica del nuevo acelerador. Cada una de las piezas del techo que se retiraron con la ayuda de una grúa de 50 toneladas tenían un peso de 16,2 toneladas. En abril de 2024 se introdujo la parte central, el anillo, del aparato en una compleja operación y en noviembre se iniciaron las sesiones con pacientes.


Tecnología en la lucha contra el cáncer
Qué es un acelerador lineal. Es un aparato que se emplea para administrar radioterapia, uno de los tratamientos frente al cáncer.
Tratamiento externo. Utiliza un haz de fotones (como rayos X de gran energía) que se dirige al tumor. Destruye las células cancerosas pero, al mismo tiempo, puede dañar los tejidos que le rodean. De ahí la importancia de la precisión.
Estudio. Antes de llevar a cabo el tratamiento se realiza un estudio del paciente. El oncólogo radioterápico, junto otros profesionales como físicos y dosimetristas, elaboran un plan de tratamiento para determinar las sesiones y dosis adaptadas a cada paciente.
Tratamiento. El paciente se tumba en la camilla (ver imagen) y se introduce en el aparato para recibir el tratamiento, que suele durar entre media hora y una hora. Tiene un dispositivo para comunicarse con el personal. En este caso, si hay cambios durante la sesión el tiempo se puede prolongar ya que hay que replanificar (radioterapia adaptativa).
Resonancia magnética. El nuevo acelerador incorpora una resonancia magnética de 1,5 Teslas (proporciona la imagen que ven los profesionales en la sala adjunta). Sobre la resonancia está el acelerador, que emite el haz de rayos.
Tres aparatos. En España hay tres aceleradores con resonancia. Dos están en Madrid pero, de ellos, en uno la potencia es menor (0,3 Teslas), lo que supone menor definición de imagen, y el otro no tiene el sistema CMM, que detecta el movimiento interno.