Salud
Alertan de la "sobrecarga crónica" de la enfermería en servicios clave en Navarra
SATSE afirma que urgencias, oncología, neonatos, medicina interna o atención primaria tienen “insuficiencia estructural” de personal


Publicado el 19/01/2025 a las 05:00
El Sindicato de Enfermería, SATSE, ha alertado sobre la “sobrecarga crónica” y la “insuficiencia estructural” de personal en servicios clave del sistema sanitario como urgencias, oncología, neonatos, medicina interna, atención primaria y domiciliaria. “Sufren sobrecarga constante y constatada a lo largo del año, dejando a la vista la fragilidad del sistema”. Por eso, indica que urge una transformación cualitativa en el Servicio Navarro de Salud.
El sindicato responde así al informe realizado por el Ministerio de Sanidad, que señala una ratio de 8,4 enfermeras por cada mil habitantes en Navarra y que, a su juicio, “cabría constatar”. “De cualquier forma, si así fuera este dato, lejos de ser un indicador fiable de excelencia, genera dudas sobre su veracidad y pone en evidencia que la cantidad no garantiza la calidad”, añade.
PRECARIEDAD LABORAL
SATSE apunta que en atención primaria la ratio es de 1,35 enfermeras generalistas por cada mil habitantes. Un dato que califica de “preocupante” y que está “muy por debajo” de lo necesario para abordar las crecientes demandas de una población envejecida y con altas tasas de enfermedades crónicas.
Además, pone de relieve la carencia “crónica” de enfermeras especialistas. En 2024, afirma, Navarra solo ofertó 16 plazas de enfermera especialista para salud mental, matronas y pediatría. “Refleja la falta de compromiso con un modelo de salud preventivo y menos medicalizado”.
El sindicato añade que casi un 14% de las enfermeras en Navarra trabaja con contratos a tiempo parcial, lo que incrementa la inestabilidad laboral y la rotación.
Además, en Primaria casi el 58% superan los 50 años y la mitad en hospitales. “Augura un escenario de jubilaciones masivas sin un plan claro de reemplazo”.
SATSE alude también al vacío informativo sobre la distribución y condiciones en el sector privado, lo que dificulta la evaluación real de la carga asistencial total.
Por todo ello, demanda incrementar las plazas de formación especializada (EIR), sobre todo en salud mental, pediatría y enfermería familiar y comunitaria. También pide crear plazas suficientes para todas las especialidades enfermeras en la plantilla orgánica y garantizar ratios adecuadas en atención primaria, hospitalaria y urgencias que permitan una atención digna y centrada en las personas.
Junto a estas demandas, reclama reconocer y promover el rol de las enfermeras como agentes clave en la educación en salud y prevención, monitorizar el sector privado e implementar políticas de retención y contratación.