Cartas de los lectores
Dedicado a mi hermano Juan Luis García Muñiz (Sherpa)


Actualizado el 10/10/2024 a las 15:35
Este es un pequeño homenaje a mi hermano, que hubiese cumplido 59 años este 12 de Octubre. Nacido en Mieres (Asturias) hace 58 años, se vino a Pamplona con mis padres, a los pocos años, debido al trabajo de mi padre. De corazón asturiano pero amaba Navarra y su montaña como nadie.
Ya de joven empezó a practicar montaña, esquí, escalada, puenting, parapente, espeleología, supervivencia, rugby y todo tipo de deporte, para entonces peligroso que ahora están tan de moda incluso más peligroso.
También, conoce cada una de las rutas de la montaña navarra, de los Pirineos, y hasta viajó a los Alpes, el Atlas en Marruecos y Laponia. Por ello, alguien le apodó Sherpa.
Además, siempre le gustaba lo fuera de lo normal, entonces astronomía, astrología, esoterismo, naturismo, flores de Bach, plantas medicinales, acupuntura, runas y otros tipos de ciencias….


Todo ello teniendo en cuenta que estudió Ingeniería Técnica Industrial (aunque le costó lo suyo), y trabajó para dos empresas de instalación de gas ciudad cuando se empezaban a instalar en Navarra.
Cada fin de semana, se iba al monte a disfrutar del monte y a hacer acampada, con su perra Senda (una husky de pelo marrón clarito y blanco, ojos azules y sin cola). O bien, a esquiar a Candanchú y Astún, aunque lo más le gustaba era el esquí fuera de pista: hacía una bajada y después, ponía unas “focas” (pieles) a los esquís para volver a subir.
Tantos grupos, tantas amistades, tantos campamentos, tantas risas, experiencias y amigos…
Todo esto cambió de repente: el 29 de Agosto de 1998, a los 33 años, sufrió un derrame cerebral, un ictus, y cuando llegó al Hospital, cayó en coma… A toda mi familia, se nos cambió la vida, y a él, a más que a nadie…
Aún y todo, su fuerza, su energía, algo… a los 30 días, salió del coma, y a los 45 días, salió a planta después de una operación en la cabeza para quitar el coágulo. Y empezamos de 0: no hablaba, no andaba, y se quedó hemipléjico de la parte izquierda.
Mucho, mucho trabajó para volver a andar, aunque sea con muleta, para volver a hablar y para volver a escribir. Qué pensaría cuándo se despertó y se encontró atrapado en un cuerpo de no respondía, que ya no volaba como tantas otras veces lo había hecho en la montaña…
A pesar de todo, su fuerza, su corazón que siempre había sido más grande de lo normal literalmente y sobre todo, su humor, hicieron que llevase su situación de la mejor manera posible. Los primeros años andando con su muleta, y arrastrando su pierna izquierda, ya en los últimos años en silla de ruedas.
Pero lo que sorprendentemente, mejor conservó fue la memoria: de todo lo anterior, se acordaba perfectamente, de todas sus vivencias en Maristas, en las acampadas, en la universidad, y de todas las caras, siempre saludaba a sus antiguos profesores aunque ellos a él no le reconocían.
Todos estos años, ha estado acompañado por ADACEN (Asociación de Daño Cerebral en Navarra) donde acudía todos los días, y a ACODIFNA (Asociación Coordinadora de Personas con Discapacidad Física Navarra).
Por supuesto, por mis padres que le apoyaron en todo momento, y por mí, su hermana, que ha hecho todo lo que ha estado en mi mano.
Con mucho esfuerzo, ha conseguido volver a tocar la nieve y poder bajar por ella con un trineo en Granada, ir de vacaciones a Oropesa o independizarse con la ayuda de un cuidador, Imanol, que ha sido fundamental para él.
Quiso también expresarse de alguna manera, y ayudar a otros con sus propias experiencias de hemiplejía, y por eso, se puso a escribir y con una sola mano…escribió hasta 5 libros, que ya están publicados en Amazon, y aunque no son un best-seller, su trabajo le ha costado.
Desgraciadamente, mi hermano nos dejó este pasado 23 de Abril, a causa de un cáncer de pulmón que arrastraba desde hacía 4 años. Fue esta vez un cáncer de pulmón aunque podía haber sido cualquier otra cosa dentro cuadro clínico de mi hermano que ya era bastante complicado.
Tengo que decir que ha tenido 2 vidas: una, hasta los 33 años, intensa, peligrosa y con mucha adrenalina, y otra, hasta los 58 años, 25 años de mucho esfuerzo, pero llevada con humor sobre todo para con los demás.
Tengo que decir que la ciencia ha avanzado mucho, que seguramente sea gracias a las 10 o 15 pastillas que se tomaba al día, mi hermano ha conseguido vivir estos últimos 25 años. Y estoy convencida, de que si esto le hubiese pasado hoy día, hubiese conseguido muchos más retos y avances que los que consiguió en su día.
Tengo que decir que la familia, ahora mismo mi madre y yo, que somos las que quedamos (mi padre falleció hace 7 años), estamos enormemente agradecidos al Servicio Navarro de Salud, al Hospital de Navarra, Virgen del Camino, Ubarmin, Clínica Universitaria y Hospital San Juan de Dios, a médicos, enfermeras y auxiliares por los que ha pasado mi hermano.
Han sido tantos los ingresos, las consultas médicas, los tratamientos y toda clase de cuidados que hemos tenido a lo largo de estos 25 años, que siempre nos han tratado muy bien dadas las circunstancias que hemos pasado.
Tengo que decir que siempre estaremos agradecidos a todos los amigos que le pudieron visitar los días previos, a toda la familia que desde lejos y cerca nos ha acompañado, y a todos en general, que pudiera tener un buen recuerdo de Juan Luis.
Pero lo más importante que se nos queda, es que a pesar de lo duro e injusto que ha sido su vida, Juan Luis lo afrontó siempre con ese sentido de humor tan especial… Y así siempre recordaremos ese momento, a pesar de los dolores en la espalda, del malestar, del dolor de cabeza y demás, entrábamos a la consulta de Oncología, y la Dra le preguntaba: “¿Qué tal estás hoy Juan Luis?” Y mi hermano contestaba… “¡De puta madre!”
Dios te bendiga, Juan Luis, SHERPA, y ahora vuela, sueña, aunque ahora sé que no te arrepientes ni de tus 33 años intensos, ni de los últimos 25 años…