La razón que empuja a un tercio de los jóvenes que consume marihuana a hacerlo: no siempre se hace "por probar"

Uno de cada tres jóvenes que consume esta droga tiene antecedentes familiares de consumo previo

Un grupo de jóvenes haciendo botellón, en una imagen de archivo.
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Un grupo de jóvenes haciendo botellón, en una imagen de archivo.
Un grupo de jóvenes haciendo botellón, en una imagen de archivo.

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Sonsoles Echavarren

Actualizado el 30/09/2024 a las 08:26

Empezar a fumar porros no siempre es algo fortuito o que se hace por “probar”. En algunas ocasiones, los adolescentes y jóvenes que se inician en el consumo de marihuana lo hacen porque para ellos no resulta algo desconocido y lo han visto en sus casas. De hecho, en un tercio de los casos, los menores tienen antecedentes familiares de consumo previo. Así lo asegura el director del Programa ‘Suspertu’ de la asociación Proyecto Hombre, Garikoitz Mendigutxia. Una iniciativa que atiende a menores que consumen sustancias (y no sustancias) y a sus familias. Este psicólogo clínico acaba de defender su tesis doctoral en la UPNA, con el título ‘Evaluación de la eficacia de la intervención con adolescentes en situación de riesgo en un programa de prevención indicada’. Y con la que ha demostrado la eficacia de este programa, que se creó en 1999 y por el que han pasado más de 3.000 jóvenes y familiares (se atiende una media de ochenta cada año).

En la tesis se han estudiado los cuestionarios de 61 adolescentes (44 chicos y 17 chicas) que pasaron por ‘Suspertu’ entre 2017 y 2018. Se comprobó que quienes llegaban eran jóvenes de 16 años de media, con estudios (la mayoría de ESO, Bachillerato y Formación Profesional; y en un porcentaje menor, universitarios), que viven con sus familias. Un tercio de ellos presenta un diagnóstico psiquiátrico (ansiedad, depresión, obsesión y, en menor medida, somatización e ideas paranoides) y otro tercio acumula una o más denuncias judiciales.

VENTA DE DROGAS

Los menores que llegan a ‘Suspertu’ presentan, según aclara Mendigutxia, algunos comportamientos de riesgo. ¿A saber? Han estado borrachos o drogados en el centros escolar (25%), no utilizaron preservativo ni ningún otro método anticonceptivo en sus relaciones sexuales (25%) o han viajado con un conductor que había bebido alcohol (25%). A mayor distancia, figuran quienes han robado en alguna tienda o supermercado (18%) o han vendido drogas o las han consumido de manera ilegal (12%). En todos los casos, la proporción de hombres que lleva a cabo estos comportamientos es muy superior a la de mujeres.

Según se ha demostrado en la tesis doctoral, pasados los seis meses del programa, la situación de los usuarios mejora: abandonan o reducen los consumos. “No solo en el momento de finalizar el programa, sino también tres meses después”, apunta el director de ‘Suspertu’. Y recuerda cómo descienden, además de los consumos, los comportamientos de riesgo (bajan los robos, los trapicheos, los consumos en el centro escolar, viajar con conductores consumidores de alcohol y otras drogas y mantener relaciones sexuales sin protección). “Disminuyen las actividades favorables al consumo de cannabis y aumenta la percepción de riesgo de su consumo”. En los 25 años de existencia del programa, concluye Mendigutxia, ha mejorado la visión de la salud y la alimentación y los estilos de vida. “Por lo que no se consume ahora más que antes". 

EL 62% REPITE CURSO

El 62% de los menores con adiciones repite curso escolar. Y son más los chicos (68%) que las chicas (47%). Se trata de algunos datos de la tesis doctoral sobre el funcionamiento y los resultados del Programa ‘Suspertu’ de Proyecto Hombre, que ha defendido en la UPNA su director, el psicólogo Garikoitz Mendigutxia.

Estos adolescentes y jóvenes que llegan al programa consumen, sobre todo, alcohol (70% de ellos). Les siguen los que fuman tabaco (66%) y marihuana de manera diaria (43%). A mucha distancia se sitúan los que consumen cocaína y otras drogas de manera esporádica (15%). En la mayoría de los casos, las chicas consumen más que los chicos. Con el alcohol se sitúan así: 75% de chicas y 68% de chicos y con el tabaco: 75% de mujeres y 63% de hombres. Con la marihuana cambia la balanza y es más alto el porcentaje de consumidores varones (45%) que mujeres (37%). Con la cocaína, vuelve a haber más chicas (18%) que chicos (13%).

Además de los consumos de sustancias, algo en lo que coinciden los adolescentes y jóvenes que llegan al programa ‘Suspertu’ es que no participan en actividades de ocio (deporte, música, cultura...) estructuradas. De hecho, más de la mitad (el 63%) no lo hace (el 72% de los chicos y el 41% de las chicas).

El consumo de estas sustancias, apunta el director de ‘Suspertu’, genera una afectación académica, económica, obsesiva o de cambio de grupo de amigos a corto y largo plazo. “Cuanto antes se comienzan a consumir las sustancias, antes se visibilizan los riesgos que suponen”.

PROHIBIR DROGAS LEGALES

Mendigutxia insiste en la importancia de comenzar a resolver el problema desde abajo. “Es difícil que alguien empiece a fumar marihuana directamente. Generalmente, se empieza por el alcohol y el tabaco y luego ya se pasa a la marihuana”. Por ese motivo, recalca, es importante aumentar la prevención de las “drogas legales”, como estas. Y más, en una comunidad como Navarra, que se sitúa en el ranking del país en el comienzo del consumo de alcohol entre los jóvenes. “Es difícil luchar contra el alcohol porque es algo cultural pero ya hay un proyecto de ley para endurecer la medidas de este consumo”.

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