Concepción Pablo-Romero Gil-Delgado, profesora de la UPNA y de estirpe taurina

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Pascal LIzarraga

Actualizado el 08/09/2024 a las 11:15

Los alumnos que estudiaban Derecho o Relaciones Laborales en la Universidad Pública de Navarra en la década de los 90 pertenecían a las primeras promociones de unas carreras nuevas, en una universidad recién estrenada.

Varios de los créditos de Derecho Mercantil corrían por cuenta de una profesora con un acento marcadamente sevillano y un apellido inconfundiblemente taurino. En una década en la que la ganadería de Pablo Romero todavía lidiaba en Pamplona, el apellido de Concha era cuando menos, motivo de pregunta. Concha era hija de José Luis, antiguo representante de la ganadería y sobrina de Jaime, Tío Jaime, en aquel momento titular del hierro.

Concha había estudiado Derecho en la Universidad de Sevilla y llevada de un flechazo sanferminero, que lo fue para toda la vida, sacó el doctorado en la Universidad de Navarra donde comenzó a ejercer la docencia.

Dirigió su tesis doctoral el catedrático de Derecho Mercantil José María Cuesta Rute. Pasó después por Logroño para convertirse en profesora titular de escuela universitaria y regresar a Pamplona a la UPNA en 1990.

Fue la directora del departamento de Derecho en 1993, justo antes de que los primeros alumnos de la Licenciatura de Derecho desembarcaran en el campus. Pero ella en aquel momento estaba centrada en los estudiantes de Relaciones Laborales a los cuales convenció y facilitó todos los medios para que realizasen los primeros programas Erasmus.

Nunca abandonó la docencia y tenía intención de seguir dando clase en este curso pese a que hubiera cumplido 70 años la próxima semana. El pasado curso impartió Derecho Mercantil en inglés al alumnado del doble grado de Derecho y ADE.

De modo que a Concha se le acumulaban antiguos alumnos de los años 80, 90 y todo el siglo XXI. Aquellas alumnas y alumnos que pasaron luego a coincidir con ella en otros ámbitos como Unicef, de la que fue vicepresidenta en Navarra varios años, en el mundo taurino, en amistades familiares o directamente en encuentros por el vecindario. Concha tenía una forma de ser que distaba mucho del sota, caballo y rey de los caracteres pamploneses y eso la convertía en una excelente contertulia. Como profesora, son varios los alumnos que la recuerdan como la persona que las salvó en el abismo del tortazo académico.

El apellido Pablo-Romero, pero también el Gil-Delgado, tienen un peso tremendo en la Sevilla Cofrade. El padre de Concha falleció siendo hermano mayor de la Hermandad de la Macarena y su madre Isabel fue durante más de 40 años, camarera de la imagen de la Esperanza Macarena y todavía sigue siendo hoy día camarera de honor. Y aunque esa circunstancia en Sevilla sea de enorme importancia, Concha lo llevaba en Pamplona con total discreción. Pero si uno conseguía entablar conversación con ella sobre los armaos de la Macarena, a los que perteneció su hermano, daban ganas de ir a vivir a la Plaza del Pumarejo.

De aquel amor de Sanfermines surgiría luego una familia entera con crecimiento casi potencial: de su matrimonio con Álvaro Navarrete, Director de Producción de Diario de Navarra, tendría tres hijos Álvaro, Carlos y Javier, y la siguiente generación ya va por los siete nietos. Con semejante origen, las calendas de julio eran días de fiesta mayor en casa de Concha, la de los Navarrete. Por allí pasaban hijos, primos, sobrinas y amigos que alegraban a los demás las fiestas.

A la despedida de Concha acudió todo tipo de gente, reflejo de la forma de ser de Concha, que podía ser selectiva en sus amistades, pero enormemente variada en su elección.

Hace unos años Chapu Apaolaza publicaba un artículo en la revista del Club Taurino de Pamplona donde citaba una frase que el autor prefirió dejar en el anonimato: en una conversación de terraza, alguien había dicho el manido tópico de que, pasado el fin de semana de los Sanfermines, “comenzaba la fiesta para los de casa” ante lo que otra persona respondió “pues qué aburrimiento”.

Esa respuesta sólo podía ser de Concha Pablo-Romero.

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