VI Cursos Europeos de Verano
Borrell: "Los europeos no estamos listos para hacer frente a la dureza del mundo"
El Alto Representante de la UE recoge el premio ‘Navarra puerta de Europa’

Actualizado el 27/08/2024 a las 16:20
Josep Borrell, alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y vicepresidente de la Comisión Europea, lanzó este lunes 26 de agosto un mensaje de advertencia a los europeos frente a un mundo que definió como “áspero, difícil, cruel y enfrentado a guerras donde la fuerza se utiliza como argumento de solución a los conflictos”. “No es suficiente con haber hecho la paz entre los europeos -enfatizó-, si el resto del mundo que llama a nuestra puerta es violento. No vale con predicar el estado de derecho en estos lugares”. Josep Borrell defendió los conceptos de seguridad y defensa en un improvisado discurso -que acabó convertido en clase magistral de europeísmo-, tras recoger el ‘II Premio Internacional Navarra puerta de Europa’ en el marco de los VI Cursos Europeos de Verano, organizados por la Fundación Diario de Navarra Grupo La Información junto con Equipo Europa. Y es que, remarcó, “los europeos no estamos listos para hacer frente a la dureza del mundo”. Frente a ello, defendió una estrategia común, más recursos para la defensa y la no dependencia de terceros y más integración.
Josep Borrell, socialista de dilatadísima trayectoria en la política española y europea, fue galardonado “por su contribución a la construcción europea”. Recibió la distinción de manos de la presidenta María Chivite; de Pablo Zalba, comisario de los Cursos Europeos de Verano (CEV); de Luis Colina, presidente de la Fundación Diario de Navarra y presidente del Consejo de Administración del Grupo La Información; y de Gonzalo Martín, presidente de Equipo Europa.
LA EUROPA DE LA PAZ ANTE UN MUNDO EN GUERRA
Ante un auditorio abarrotado y muy joven, Borrell hizo un repaso a los orígenes de la Unión Europea y recordó como tras las dos “carnicerías” que supusieron las dos guerras mundiales “los europeos dijeron: “nunca más eso”. “Dijeron nunca más volveremos a matarnos entre nosotros. Y para hacerlo posible, construyeron eso que hoy llamamos la Unión Europea”. Mencionó, también, renuncias de los Estados miembros a lo largo de los años: las fronteras, la moneda... “Hemos avanzado mucho, mucho más de lo que los padres fundadores pudieron imaginar, pero en el mundo de hoy este grado de integración es insuficiente. Si Europa quiere sobrevivir, tendrá que unirse más. Tendrá que integrarse más y hacer que esa identidad europea sea algo vivido, enriquecido por las generaciones jóvenes que hoy organizan estos cursos”, emplazó.
“Hoy vivimos -continuó el alto mandatario de la UE- en una situación envidiable de libertades políticas, de progreso económico, de cohesión social, de ordenación de la vida, y tengo la tendencia a creer que todo el mundo es así. Por desgracia, no todo el mundo es así. El mundo es cruel, es difícil, es un mundo donde la guerra ha vuelto a aparecer”.
Esta reflexión le llevó a afirmar a Borrell que el concepto de seguridad y defensa, que no formaba parte del discurso inicial de Europa, “será dominante en los próximos años”. No obstante, concedió que Europa “no es una unión militar, no tenemos un ejército europeo y tampoco lo vamos a tener, al menos durante mucho tiempo”. “Pero la Europa que construyó la paz entre europeos -siguió- ahora se enfrenta a un mundo donde la violencia es la norma, donde existen demasiados sitios y demasiada gente que vive en condiciones que la impulsa a irse de su casa y muchas veces a venir a la nuestra. La migración será también uno de los factores determinantes de la Europa que se va a construir”.
UN DOBLE MOMENTO: SEGURIDAD Y RECURSOS
Josep Borrel afirmó que Europa vive hoy un doble momento y para explicarlo evocó dos figuras históricas muy distantes entre sí: el estratega ateniense Demóstenes (384 a.c/322 a.c.) y Alexander Hamilton (1757-1804), uno de los padres fundadores de los EE UU.
Sobre este último subrayó que él fue quien “comunitarizó” la deuda de los estados que habían hecho la guerra de independencia contra el Reino Unido. “Pero Hamilton -remarcó Borrell- hizo algo más. Su genio no fue comunitarizar la deuda, sino crear los impuestos federales necesarios para pagarla. Asumir deudas era relativamente fácil; implantar impuestos para hacer frente a ella era más difícil. La deuda pública americana, que hoy es la referencia financiera mundial, la inventó este señor”, sentenció Josep Borrell.
Y enlazó, así, con el momento presente. “En Europa, los recursos corrientes que tenemos para actuar en común suponen hoy el 1% del PIB”. “¿Podemos, con el 1% del PIB, hacer frente al coste del cambio climático, de la defensa, de la revolución tecnológica, de la revolución digital? Lo dudo. Pero si no hay más recursos corrientes, la gran cuestión es: ¿podemos tener recursos procedentes de una deuda común?”, se preguntó. Borrell reconoció que hasta ahora no era posible. “Hasta que llegó un virus (Covid-19). Y cuando llegó el virus rompimos el tabú y emitimos deuda común para hacer frente a un problema común”. Sin embargo ,añadió, a Europa le falta un paso para que el momento ‘hamiltoniano’ sea completo y es que, “si bien ha invertido en una deuda en común, no ha establecido los impuestos para hacerle frente”.


El segundo personaje histórico al que citó, Demóstenes, le ayudó a situar el problema de seguridad que tiene Europa. Borrell rememoró a Demóstenes advirtiendo a los ciudadanos atenienses que debían prepararse para la guerra ante la amenaza de Esparta y cómo estos le respondieron que no, “porque si nos preparamos para la guerra, acabaremos haciendo la guerra”. Y cómo Demóstenes les replicó: “Sí, pero si no te preparas para la guerra, el otro te verá débil, te atacará y tú no te podrás defender”.
“Hoy -continuó Borrell-, el momento Demóstenes de Europa es cuánta conciencia tomaremos de nuestros riesgos y cuánto nos prepararemos para enfrentarlos”. Advirtió, así, que la guerra de Ucrania ha sido generada por una “potencia imperial”, “un régimen autoritario que ha invadido otro país” y cuestionó “las voces de los pacifistas de salón que dicen: ‘¡hay que acabar con esta guerra ya!’. Porque hay que preguntarles: ¿y qué pasa después? Porque si no me explica usted qué pasa después, su grito de paz no me sirve”. Así, Borrell expuso que si Europa dejara de enviar ayuda militar a Ucrania “en dos semanas Rusia estaría en Kiev colocando un gobierno títere, como en Bielorrusia; con la sociedad ucraniana aplastada; las tropas rusas en las fronteras de Polonia; y con los rusos controlando el 40% del mercado mundial de cereales... ¡No es esta la manera en la que quiero que acabe esta guerra!”, exclamó.
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Borrell repasó cómo desde el año 2008, “Europa ha vivido un proceso de desarme silencioso, reduciendo la capacidad de nuestros ejércitos y nuestra industria militar”. Y puso como ejemplo que si Europa prometió a Ucrania un millón de proyectiles 355, “hemos sido capaces de generar sólo 500.000”. “Hay que reforzar nuestra capacidad de defensa. Ya sé que todos prefieren la mantequilla a los cañones. Yo también. Pero hay veces en las que si no tienes cañones, tampoco tienes mantequilla”, subrayó.
No pasó de puntillas, tampoco, ante la guerra en Gaza, un conflicto que como Alto Mandatario de la Unión Europea vive con gran preocupación. “La de Gaza es una lucha terrible de dos pueblos por la misma tierra que ya dura más de cien años. Un conflicto en el que nosotros, los europeos, tenemos una enorme responsabilidad porque esa tierra se la prometimos a dos pueblos a la vez, a a los unos y a los otros”. Añadió, desvinculando su opinión a la de la política oficial de la Unión Europea, que “claramente no se puede decir que los 40.000 muertos en Gaza obedecen al derecho a la defensa de un pueblo agredido por los terroristas. El derecho a la defensa también tiene sus limites y estos son el derecho internacional humanitario”.
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Borrell abogó porque Europa se comprometa más, no sólo en la ayuda humanitaria, y trabaje “para buscar una solución política al conflicto” y advirtió frente a las consecuencias “catastróficas” que supondría la implicación de Irán.
COMPROMISO FRENTE A LA CREACIÓN DE MUROS
Finalmente, Josep Borrell recordó al auditorio que Europa solo cuenta hoy con el 5% de la población mundial: “Tenemos una edad media muy elevada y una dependencia muy fuerte”. Por ello, abogó por tener una visión estratégica del futuro. “Y la visión estratégica del futuro se construirá desde la comprensión que los europeos tengan de la ruta que quieren tener. Por eso son tan importantes cursos como estos; por eso es tan importante una tarea pedagógica que esté a la altura. Europa no tiene futuro si se retrae sobre ella misma y trata de construir muros suficientemente altos para protegerla del resto del mundo. Tiene que ser una Europa comprometida. Una Europa abierta”.
Cursos de Verano 2024 |
Vídeo completo de la sesión del 26 de agosto por la mañana


