"Le dije al de la ambulancia que mi hija iba a nacer en el coche, prendió las luces, la sirena, y me dijo: ¡Vamos para Solchaga!"
Los padres de la bebé que nació este domingo en el asiento de su coche atendidos por un equipo sanitario del encierro relatan su experiencia desde el hospital


Publicado el 15/07/2024 a las 13:04
La tercera hija de Jennifer Rodríguez y Gorka Peral, de 31 y 45 años, vecinos del barrio pamplonés de San Juan, clavó la fecha prevista de parto: 14 de julio. Con lo que sorprendió a sus padres es con el lugar donde escogió venir al mundo. Pasaban pocos minutos de las 6 de la mañana de este domingo 14 de julio cuando se pequeña cabeza morena asomó en el asiento de copiloto del Opel Gran Land que por pleno centro de Pamplona conducía a la pareja hasta la clínica San Miguel, donde tenían previsto dar a luz. “¡¡Para la ambulancia!!”, gritó con urgencia la madre al padre, que se colocó al lado del vehículo sanitario entre las plazas de Merindades y Príncipe de Viana y les indicó con gestos que bajaran la ventanilla. “Mi hija va a nacer, ¡¡ayuda!! La cabeza de la niña ya está fuera, les dije a los de la ambulancia. Prendió las luces y la sirenas y me respondió, ¡vamos para Solchaga!”. Allí, en el aparcamiento exterior al edificio de Urgencias nació la bebé, que pesó 3,810 kilos, y que junto a sus padres se encuentra perfectamente tras la aventura. Desde la habitación del Hospital Universitario donde todavía descansan, relataban así su peripecia.
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“Esta es nuestra tercera hija. Tenemos una chica de 12 y un hico de 5. Ya durante el día 13 Jennifer empezó con contracciones y yo le comenté si íbamos para el hospital, pero ella me decía que esperáramos, que si no nos iban a devolver a casa”, decía el padre. “Los dolores iban a más y a las 5 de la madrugada ya me dijo que era el momento, así que me vestí y fui a por el coche, que estaba aparcado algo apartado de casa”. Cuando regresó al portal, donde lo esperaba la madre con la hija mayor, este hombre ya fue consciente de que el tema se aceleraba. “No aguanto las ganas de empujar, ¡para una ambulancia”, le pidió su mujer. Ella relata que fue “muy doloroso”, aunque finalmente todo salió muy bien.
Los dos quisieron mostrar su agradecimiento a la atención improvisada por el equipo que les atendió. “No se me borra de la mente la cara del chico que iba del lado del conductor, cómo nos dieron la ayuda. Gracias de corazón”. El coche, donde ha nacido la benjamina de la familia, ha pasado a ser un vehículo especial. “Habrá que quedarse un poco más con él en la familia”. Tras el susto inicial para nacer, la niña ha compensado a sus padres con una primera noche infinitamente más tranquila. “Ha dormido de las 22 horas a más de la 5, de tirón”.