Trajes de riesgo para la cocina química del speed y garaje a un kilómetro para su distribución
Víctor Obarrio, capitán de la unidad de Policía Judicial, detalla las distintas fases y arrestos en las que han ido sustentando la investigación


Publicado el 22/05/2024 a las 20:00
Los 40 kilos de speed de la caleta de Zuasti que escondía un conductor con actitud sospechosa llevaron a los agentes de la Guardia Civil hasta un garaje comunitario ubicado en el barrio de Lorea de San Sebastián. “Estuvimos vigilando el lugar durante semanas y observamos un importante trasiego de vehículos que iban y venían de más lejos del País Vasco”, explicó Obarrio, capitán de Policía Judicial de la Guardia Civil y responsable de la investigación. En febrero, prosiguió, realizaron un seguimiento a un camión que desde ese mismo garaje se dirigió en dirección sur, hacia Navarra, y fue interceptado en Berrioplano. En el registro se le hallaron ocultos en una caleta otros 42 kilos de speed. El conductor fue arrestado. Una semana después, en dirección a Bilbao por la AP-8 se detuvo a otro camión, a la altura de Zarautz, también con 42 kg de speed en una caleta. “Eran 21 bolsas selladas, dispuestas para su venta”, señaló Obarrio.
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El cerco se fue estrechando y los arrestos se fueron precipitando. “El control al garaje, el punto buzón desde donde se distribuye la droga, nos lleva hasta el laboratorio, a un kilómetro, en un edificio de oficinas y donde detenemos al cocinero y a su asistente. Contaban con los ingredientes para fabricar el speed, así como bidones y garrafas de gran capacidad”. Allí, vestidos con vestimenta para uso de sustancias corrosivas (se ve en la foto adjunta), cocinaban el speed. “Las dos últimas detenciones se producen en la A-66 en término de Mieres, en un trayecto de un miembro de la organización que se desplaza entre Madrid y Asturias, y se completa con el último arresto, el pasado 8 de mayo, también en San Sebastián”.
La red, expuso Obarrio, la conformaban personas que no se dedicaban únicamente a vivir de la droga y que tomaban medidas de seguridad para evitar ser descubiertas. “En los seguimientos veíamos que realizaban conducciones erráticas con las que despistarnos, que utilizaban vehículos lanzadera para descubrir la presencia de controles o que camuflaban la droga en caletas de doble fondo”.