Juan José Echevarría: "ETA asesinó a Araluce porque defendió los fueros en España"

Periodista e historiador especializado en la Transición, ha publicado un libro sobre Juan María Araluce, presidente de la Diputación de Guipúzcoa asesinado por ETA en octubre de 1976 junto a otras cuatro personas

Juan María Araluce y su mujer, Maité Letamendía, con sus nueve hijos, en su casa de Estella a comienzos de los setenta.
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Juan María Araluce y su mujer, Maité Letamendía, con sus nueve hijos, en su casa de Estella a comienzos de los setenta
Juan María Araluce y su mujer, Maité Letamendía, con sus nueve hijos, en su casa de Estella a comienzos de los setenta.

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Sonsoles Echavarren

Publicado el 08/05/2024 a las 05:00

La mujer y ocho de los nueve hijos de Juan María Araluce Villar comían un plato de espaguetis en el comedor de su casa de San Sebastián cuando su vida se tornó del revés. El estruendo de un atronador tiroteo en la calle, frente al número 9 de la Avenida de España (hoy, Avenida de la Libertad), ascendió hasta el comedor familiar y, cuando se asomaron al balcón del quinto piso, contemplaron una escena atroz. El cuerpo de su padre sobresalía del coche, como si hubiera tratado de salir. Pero no pudo burlar al destino y falleció a las pocas horas de aquella tarde del 4 de octubre de 1976. El atentado de la banda terrorista ETA no solo segó solo la vida del entonces presidente de la Diputación de Guipúzcoa, de 59 años. Sino también la de su chófer, José María Elícegui Díez, y los tres policías nacionales de su escolta; el agente Alfredo García González, el inspector Luis Francisco Sanz Flores y el subinspector Antonio Palomo Pérez. Nacido en Santurce (Vizcaya) en 1917, Araluce era notario de profesión y, desde su puesto en los Consejos del Reino, se convirtió en un defensor de los fueros dentro de España. Casado con la donostiarra Maité Letamendía, fueron padres de nueve hijos. Una de ellas, Maite Araluce Letamendía, preside la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT). Sobre la vida de este hombre clave durante la Transición española a la democracia, el periodista e historiador Juan José Echevarría Pérez-Agua ha publicado su libro Juan María Araluce. El defensor de los fueros asesinado por ETA (Almuzara, 29,95 euros), que ayer se presentó en la Universidad de Navarra, donde estudiaron algunos hijos del fallecido.

¿Por qué ahora una biografía sobre Juan María Araluce, una víctima de ETA no muy conocida?

Precisamente por eso. Yo sabía que a Araluce le había matado ETA pero poco más y creo que es muy importante informar a las nuevas generaciones sobre ese terrible asunto que fue el terrorismo en nuestro país y del que existe un desconocimiento. Es clave también recuperar la memoria de una serie de personas, como Araluce, que apostaron por la paz y la libertad durante la Transición democrática y a las que ETA asesinó por su totalitarismo. Y porque la banda terrorista era incapaz de aceptar una visión, como la del presidente de la Diputación de Guipúzcoa, de una defensa de los fueros y descentralización insertada en España. Al margen de la política, descubrí que Araluce era una persona muy atractiva, inteligente, preparada y con una gran bonhomía.

¿Quién fue Juan María Araluce?

Nació en Santurce (Vizcaya) en 1917, donde sus padres pasaban los veranos. Pero la familia vivía en Abando, en el ensanche de Bilbao. Fue hijo de un médico carlista y una madre liberal, algo muy habitual en las familias vascas de esos años. Aquellas uniones eran una forma de sanar las heridas de las guerras civiles del siglo XIX. Juan María Araluce fue un tradicionalista, como su padre, y en la Guerra Civil combatió en el bando vencedor, como requeté.

Cuenta en el libro que no quería luchar en la guerra por un problema de conciencia. ¿Qué pasó?

La familia veraneaba entonces en Algorta (Getxo, Vicaya) pero el padre, Gonzalo Araluce, sufría de asma. Y pocos días antes del 18 de julio de 1936, él y su mujer se trasladaron a Lecumberri a pasar unos días de vacaciones en el Hotel Ayestarán, donde el clima era más benigno. A Juan María y sus hermanos la guerra les pilló en el bando contrario al de sus padres, que, al querer volver, solo consiguieron llegar a Vitoria. Araluce se escondió en la carbonera de la casa para que no le reclutasen los milicianos que estaban atacando Álava. Finalmente, luchó con el tercio Nuestra Señora de Begoña (seña de los católicos vizcaínos, carlistas y nacionalistas).

CATÓLICO Y MONÁRQUICO

La religión católica fue clave en la vida de Juan María Araluce.

Desde su niñez, por su familia. Estudió el Bachillerato con los Jesuitas de Indautxu (Bilbao) pero no pudo ir a la Universidad de Deusto porque los jesuitas fueron expulsados durante la Segunda República, que proclamó un régimen anticlerical. En el viaje de novios de Juan María y Maité, a su paso por Pamplona, se arrodillaron ante una procesión de la Virgen de Fátima en la Plaza del Castillo. Y en 1959, entró en el Opus Dei como miembro supernumerario, igual que su esposa. Él creía que así podía alcanzar una mayor perfección cristiana aunque tuviera hijos.

La familia tuvo una gran vinculación con Navarra...

Compraron una casa en Estella para pasar las vacaciones (fue la única casa en propiedad de la familia), ya que la madre de Maité también sufría de asma. Además, en muchas ocasiones visitó Montejurra con sus hijos. ETA mintió al decir que la participación de Araluce en los sucesos de Montejurra de mayo de 1976 (en los que la extrema derecha asesinó al estellés Ricardo García Pellejero y al santanderino Aniano Jiménez Santos) ocasionaron su muerte. Además, los hijos mayores de Araluce (María del Mar, Juan y Gonzalo) estudiaron en la Universidad de Navarra. Todos estuvieron presentes en la famosa homilía de San Josemaría Escrivá de Balaguer en el campus de la universidad en 1967. También participaban en las tertulias de Escrivá de Balaguer en el Teatro Gayarre. 

¿No fue así?

Araluce estaba en el punto de mira de ETA desde principios de los 70. La vida familiar, con escoltas, resultó muy dura y su mujer sufría migrañas. ETA mató a Araluce porque abogaba por la defensa de los fueros dentro de España. Sufrió una animadversión por parte del régimen porque era sospechoso de ir en contra del centralismo; y también por parte del nacionalismo, que no aceptada los fueros integrados en España. Cuando su hija mayor, María del Mar, vino a estudiar a Pamplona, ya le advirtieron que no saliera mucho del colegio mayor, en el que vivía. La familia, además, se tuvo que cambiar de casa en San Sebastián, para contar con mejor defensa por parte de los escoltas. 

¿Cómo entró Araluce en política?

Lo hizo a través de la Asociación Familiar, impulsada por el régimen de franco como una vía de participación en la vida política. No existía el sufragio universal pero sí el familiar, que decidía cuestiones relacionadas con la educación, la salud... Si ETA no hubiera matado a Araluce, se hubiera convertido en el candidato vasco de centro derecha al comienzo de la democracia. 

El libro es una relato de la vida de Juan María Araluce incardinado dentro de la historia España. 

Es lo que perseguía. Contar la vida de Araluce dentro de la de España. No se puede entender qué hizo, qué pensó... si no se tiene en cuenta qué sucedió con la industrialización de Vizcaya a comienzos del siglo pasado, durante la Segunda República, la Guerra Civil, el régimen de Franco, la Transición... Todo está relacionado. 

¿Cree que este libro servirá para concienciar a la juventud de figuras como la de Araluce y el terrorismo de ETA durante la Transición?

Sin duda. Llevar el conocimiento facilitará que la gente joven conozca la verdadera historia de la Transición y de que cómo personas como Juan María Araluce, que apostaron por la evolución del régimen de Franco hacia la democracia, fueran asesinadas por el totalitarismo de ETA. 

DNI
​Juan María Araluce Villar
Nació en Santurce (Vizcaya) en 1917 y fue asesinado por ETA en San Sebastián en 1976, cuando ocupaba el cargo de presidente de la Diputación de Guipúzcoa. Tradicionalista y requeté en la Guerra Civil, defendió los fueros. Fue el doctor en Derecho más joven de España en 1936 (con 19 años) y notario de profesión. Ejerció en Tolosa, donde conoció a su mujer, la donostiarra Maité Letamendía, con quien tuvo nueve hijos

​Juan José Echevarría Pérez-Agua Nació en Madrid en 1962, hijo de vizcaínos y casado con una guipuzcoana. Periodista (trabajó en El País y CNN+), es doctor en Historia con una tesis sobre la foralidad en España durante la transición democrática. Sobre este periodo históricpo imparte clase en la Universidad Carlos III de Madrid “para informar a las nueva generaciones del terrible asunto del terrorismo, que muchos desconocen”

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