Dos pelos, una colcha y un billete de autobús
La toma de imágenes y la recogida de evidencias clarificaron la investigación de un abuso sexual ocurrido en 2022


Actualizado el 22/04/2024 a las 16:20
La denuncia por un presunto caso de abuso sexual con penetración localiza los hechos en la habitación de un establecimiento hotelero navarro en 2022. A su llegada con el equipo, los agentes de la brigada criminalística de campo sitúan el exterior y graban el pasillo de la planta que conduce a la estancia en concreto. El resultado permite a quien, dos años después, accede al tour virtual visitar la habitación protagonista como si fuera uno de los los 15 miembros de la unidad que acude a los escenarios. Se llega hasta ella por un pasillo de moqueta, y tiene otra puerta contigua. El panel de madera, con el número concreto y el lector de tarjetas que se proporciona a los huéspedes, da paso a un pequeño pasillo donde el baño queda a la izquierda. En el centro, una cama doble, revuelta. Al fondo, una pequeña ventana, con un sillón y un pequeño estante de madera. Sobre la superficie, un ticket de un billete de villavesa. No hay rastros de sangre en las imágenes. En los indicios que aparecen en pantalla, el programa rescata y da relevancia, sobre todas las demás, cuatro evidencias: dos pelos, una colcha y el billete. Julián Huarte, responsable del grupo de Policía Científica explica la razón de esa selección: “Son los que a tenor de la investigación posterior cobran mayor interés para explicar los hechos”.
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Esta inspección ocular recogió muchos más que estos cuatro. “De un escenario cualquiera pueden tomarse decenas. En uno especialmente complejo, un asesinato donde se haya producido previamente una pelea o muy contaminado por el paso de distintas personas, podemos llegar a recoger cientos”. Todos se etiquetan para preservarlos y son trasladados al laboratorio, donde otros 14 policías en plantilla se dividirán el trabajo. “Nuestra labor pasa por recoger, asegurar y trasladar todas las superficies u objetos con huellas, vestigios o fluidos (sangre, semen, fluido vaginal o saliva), células epiteliales, pelos, etc, que puedan servir para esclarecer los hechos e identificar a víctimas y responsables”. En este caso, el billete de viaje en autobús, con la fecha y la hora, los pelos recogidos de los dos implicados y los fluidos que marcó la luz forense al aplicarla en el colchón de la cama fueron las pruebas en las que se apoyaron los investigadores a la hora de lanzar una acusación sobre el varón investigado, situándolo sin duda en el lugar, así como a la víctima.
6 CIENCIAS FORENSES
El análisis forense de las evidencias recogidas en la inspección técnica se llevan a cabo en el laboratorio, ya en la sede de la comisaría de Beloso. Allí se dispone la disciplina a aplicar, en función del tipo de prueba. “Trabajamos 6 ciencias forenses: lofoscopia (huellas dactilares), biología-ADN, en colaboración con Nasertic, documentoscopia (análisis de impresos), grafística (manuscritos y caligrafía), balística e informática forense (estudio de archivos en dispositivos). También comienza a trabajarse de forma reciente la reciente disciplina de reconocimiento facial”, añade Huarte.
En este caso, la huella en el billete, el ADN extraído del pelo recuperado del escenario y del semen hallado en la colcha demostraron sin ningún género de dudas quién había estado en esa habitación de hotel. Cuatro pruebas no dieron pie a excusas. Será enjuiciado próximamente en la Audiencia Provincial.