Salud
Bernardo Hontanilla: "Todo no se puede operar en cirugía estética, hay que saber decir no"
El experto de la CUN ha sido nombrado miembro de la Real Academia Nacional de Medicina de España, entidad integrada por 44 personas, tras un exhaustivo proceso


Actualizado el 17/04/2024 a las 17:08
Bernardo Hontanilla Calatayud, natural de Villa Cisneros (Sahara Occidental), 55 años, casado y padre de 7 hijos varones, ocupa desde este martes el sillón 32 de los 50 existentes en la Real Academia Nacional de Medicina de España. Se considera navarro, ya que reside en esta tierra desde 1997 y aquí han nacido sus hijos. Es director científico y académico del departamento de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética de la Clínica Universidad de Navarra. Tras un duro proceso de selección ha optado al cargo vitalicio en la Real Academia Nacional de Medicina.
Hontanilla, hijo de cirujano militar y de abogada, es licenciado y doctor en Medicina por las universidades Complutense y Autónoma de Madrid, y se especializó en Cirugía Plástica y Reparadora entre el Gregorio Marañón y la CUN, donde obtuvo el premio Nacional de Residentes. También es graduado en Derecho y máster en Abogacía así como catedrático de Cirugía Plástica en la Universidad de Navarra desde 2015. Premio Hans Handerl (2014) a la mejor trayectoria de un cirujano plástico en Europa, es representante de España en Euraps (Asociación Europea de Cirujanos Plásticos) y editor internacional de la revista Plastic and Reconstructive Surgery.
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Fueron cuatro cantidatos. ¿Se lo esperaba?
La verdad es que me sorprendió. Por un lado, acudes desde Navarra al mundo académico de Madrid y, por otro, los otros tres candidatos son excelentes cirujanos, personas de referencia nacional. Quizás haya influido ser catedrático pero podría haber sido cualquiera de los cuatro. Si no hubiese salido, solo por el proceso hubiese merecido la pena. Hay gente impresionante con gran nivel.
Ocupa el sillón número 32 pero es nuevo para la especialidad, la Real Academia lo acaba de crear. ¿No había sillón para la Cirugía Plástica hasta ahora?
No. La Academia Nacional de Medicina está potenciando las especialidades, no solo quirúrgicas sino médicas. El sillón 32 lo ocupaba un veterinario y ya no sale la plaza de veterinario. Se va optando por especialidades médicas porque cada vez son más, son más ricas y extensas.
¿Pero por qué no había sillón para Cirugía Plástica?
Académicamente la especialidad de cirugía plástica siempre ha estado un poco cuestionada pero por desconocimiento a nivel académico y docente en España. De hecho, la asignatura de cirugía plástica se da de forma optativa en algunas facultades de Medicina. Hay estudiantes que acaban la carrera y no saben realmente qué es la cirugía plástica. Y, sin embargo, enseguida se acaban las plazas que salen en el MIR.
¿Hay cierta confusión sobre la Cirugía Plástica?
Incluye dos grandes materias. Una es la cirugía plástica y reparadora que reconstruye defectos congénitos, tumorales y adquiridos: quemaduras, amputaciones, problemas por parálisis facial, etc. Es una medicina hospitalaria y pública. Después está la cirugía estética. Son procedimientos quirúrgicos en personas sanas, sin enfermedad. Hay muchos tipos: rinoplastia, blefaroplastia (párpados), aumento mamario, abdominoplastia, etc.
¿La cirugía estética hace sombra a la reparadora?
Un poco. Por lo general la gente piensa que un cirujano plástico es una persona engominada que lleva un Ferrari y que se dedica a hacer lifting. Es una imagen que tenemos en España pero muchos cirujanos plásticos no se dedican a la estética. España es una potencia mundial en reconstrucciones complejas, a nivel incluso microquirúrgico, con procedimientos complejos de horas de quirófano y que tienen mucho desgaste psicológico y físico.
¿Qué intervenciones reparadoras son las más frecuentes?
Por ejemplo la reconstrucción de mama con tejido autólogo (propio), el reimplante de miembros, el trasplante muscular para una parálisis facial. De hecho, aquí somos centro de referencia a nivel español y probablemente europeo. Uno de mis objetivos como miembro de la Real Academia es dar a conocer esta imagen de cirujano plástico reconstructivo. En Europa o Estados Unidos esta dicotomía entre reparadora y estética no es tal. Pero hay países, entre ellos España, en los que se nos conoce más por estéticos que por reconstructivos. En ambas ramas hay profesionales muy serios.
Como académico representa a las dos patas ¿Es preciso luchar contra el intrusismo en la estética?
Hay quien hace esta cirugía sin ser especialista en cirugía plástica. A día de hoy, un médico cuando tiene el título puede hacer lo que quiera. No existe el intrusismo dentro de la Medicina. Otro de mis objetivos es lograr que hagan cirugía estética los profesionales formados en plástica, con bagaje y tiempo de experiencia. La cirugía estética no es sencilla. Las cosas tienen que quedar bien y un consentimiento informado no exime de responsabilidad por completo. Yo hago informes periciales y sé de qué hablo.
¿Hay que saber decir no?
Claro. Primero hay pacientes que por las condiciones médicas de base, como hipertensión, edad excesiva, etc., no deberían operarse. Somos médicos antes que cirujanos. Si se puede hacer, se hace. Siempre con el ánimo de ayudar a las personas pero con sentido común, como todo. Hay que tener en cuenta que una persona igual tienen más expectativas de lo que realmente se puede conseguir.
¿Y que ocurre en ese caso?
Hay personas que no están preparadas para asumir una cirugía estética por esas expectativas. Hay que saber decir que no y saber decir que sí. No todo se puede operar en cirugía estética.
Pero cada vez hay más personas que se operan...
Ser más guapos es algo legítimo en el ser humano pero creo que no a cualquier precio. Hay cosas que se solicitan y son razonables. Hay que analizar caso por caso porque hay gente que pide cosas que son imposibles. Puede haber personas que tengan algún trastorno psicológico de base y hay que detectarlo. Pero no es fácil cuando uno trabaja en la privada decir que no.
¿Tienen que hacer labor de psicólogos?
Hay que hablar con los pacientes y ser muy honrado. Decir hasta dónde se puede ayudar, sobre todo en el tema de la estética. En la cirugía reparadora es mucho menos frecuente pero también hay que hablar. Pero insisto en que la cirugía estética también es muy seria. No tiene porque ser algo frívolo.
¿Qué hito destacaría, en global, en esta especialidad?
Quizás la microcirugía aunque ya tiene años. No es exclusiva de la cirugía plástica, también la utilizan los oftalmólogos, los neurocirujanos, etc. Pero ha permitido el desarrollo de colgajos libres: transferencia de tejidos cada vez más complejos y sofisticados. Y ya se está manejando la supermicrocirugía de manera que permite hacer pequeños trasplantes de tejidos cada vez más pequeños y funcionales.
¿En todo el cuerpo?
No nos centramos en una zona anatómica como puede ser la oftalmología sino que estamos en todo el cuerpo. Se maneja la piel, la grasa, músculos, nervios, etc.
¿Arreglar es más complicado?
Siempre es más fácil destruir que construir en todos los ámbitos de la vida.
¿Esta cirugía cambia la vida de los pacientes?
Sí. Reconstruir una mama de forma natural, tras un cáncer, y lograr que no sea una especie de bulto, que quede una mama con simetría, sensible, no es fácil. Empleamos técnicas microquirúrgicas. En las parálisis faciales hacemos un trasplante de un músculo de la pierna para que haga de nueva musculatura de la cara. Son cirugías dinámicas complejas, que tienen muchísimo detalle.
¿Tiene mucho paciente agradecido?
Suelen ser pacientes que agradecen, sí. Es una especialidad en la que se ven los resultados. Siempre hay personas a las que les hubiera gustado quedar mejor pero eso también depende de la psicología de cada persona. Hay mucha gente agradecida aunque todo tiene un límite. Es importante informar de lo que se puede hacer y de lo que no.
¿Destaca ahora algún procedimiento novedoso?
La ingeniería tisular. Estamos reconstruyendo en laboratorio pabellones auriculares. Usamos el cartílago del septum nasal de personas que operamos. Sacamos unas pocas células del tabique nasal, las expandimos en laboratorio y construimos un esqueleto cartilaginoso para hacer la oreja. Así no hay que quitar costillas para hacer una reconstrucción. Todavía le quedan unos años.Y las prótesis biónicas.
Suena a ciencia ficción.
No lo es. Creo que hacer un trasplante de cadáver de una mano a un vivo dejará de hacerse. Hay prótesis biónicas que funcionan perfectamente, incluso mejor que reimplantar un dedo, por ejemplo, o un brazo entero. Se mueven los dedos muy bien.
¿Es el futuro?
Es presente en centros de Europa y en Estados Unidos. Con los dedos de una mano, pero ya hay prototipos que te dejan con la boca abierta.
¿Y qué será entonces el futuro?
Todo esto no es barato. Tiene que saltar a la industria. La simbiosis entre médicos, ingenieros, físicos y químicos tiene que potenciarse mucho más. El futuro es esa sinergia. Y desde las academias se puede trabajar en ello.
EL QUINTO ACADÉMICO
Hontanilla es el quinto médico que ha ejercido en Navarra y ha sido miembro de la Real Academia de Medicina tras Simón Ergueta (1850), Alejandro San Martín (1880), Santiago Ramón y Cajal (1908) y Jesús García Orcoyen (1970).