Salud
Gema de la Nava (ALCER Navarra): "Conviene hacer cada año una analítica de la función renal a partir de los 50"
La nueva presidenta de la asociación insiste en la importancia de la detección precoz de la enfermedad renal


Publicado el 15/03/2024 a las 05:00
Gema de la Nava de la Nava, 54 años, casada y natural de Pamplona, ha estrenado hace apenas un mes la presidencia de la Asociación para la Lucha contra las Enfermedades Renales, ALCER, aunque forma parta de la entidad hace más de 20 años.
Asume el cargo con ilusión y ganas de pegar un empujón para visibilizar la enfermedad renal. De la Nava nació con espina bífida, un problema que afecta a la columna vertebral y que le ha ocasionado distintas patologías, entre ellas el problema renal. A los 28 años entró en diálisis y a los 40 recibió un trasplante con un riñón de su hermano. En ese momento, relata, su calidad de vida mejoró de forma notable.
Ahora está implicada en que tanto las administraciones como la ciudadanía se tomen “en serio” la salud de los riñones para atajar un problema que, según las previsiones, afectará a un tercio de los mayores de 65 años en los próximos años y que también alcanza ya a los más jóvenes debido a los estilos de vida perjudiciales. Este jueves participó en una carpa informativa con motivo del Día Mundial del Riñón. Y es que una de cada siete personas, un 15% de la población, tiene algún grado de insuficiencia renal, es decir el riñón no realiza su función de filtrado como debe. Pero lo peor es que se estima que hasta en un 40% de los casos la enfermedad no está diagnosticada debido a que no presenta síntomas en sus estadios iniciales. “Es una epidemia silenciosa”, afirma De la Nava.
¿El riñón es un gran desconocido?
Sí. La nefrología se conoce poco. Es un órgano olvidado y muy importante. Estamos luchando para que en los centros de salud, a la vez que hacen una analítica para ver cómo está el colesterol o el azúcar, miren la función renal.
¿La detección precoz es esencial?
Sí. Si hay cinco grados de enfermedad renal se suele detectar muchas veces en el quinto grado. No da signos de alerta.
¿Y cuáles son?
Se hinchan los pies, sube la tensión, cansancio... Pero queremos que se haga prevención.
¿Qué se puede hacer en prevención?
Sobre todo mantener una vida saludable. Seguir la dieta mediterránea, hacer un poco de deporte. Al riñón, además de una mala alimentación, le perjudica la diabetes, la obesidad, el sedentarismo, el alcohol, el tabaco... Pueden desencadenar la enfermedad renal. La población puede prevenir.
¿Y qué acciones se pueden llevar a cabo en detección precoz?
Es conveniente que una vez al año, sobre todo después de cumplir los 50 años, se incluyan en una analítica de orina la creatinina, el filtrado y la proteinuria. Son importantes para indicar si la función renal es buena o si se está deteriorando. Hay una población de riesgo: diabéticos, hipertensos, obesos, aquellas personas que padecen del corazón, que debe estar más controlada.
¿Cómo ayuda la detección temprana?
Se pueden tomar medidas, igual con dieta o ejercicio, para que la enfermedad progrese más lentamente. Se puede frenar porque no hay tratamiento para recuperar la función renal que se ha perdido. Pero sí se puede controlar con revisiones, analíticas y medidas. La idea es enlentecer y poner medidas, por ejemplo de control de la tensión, para que el riñón no trabaje tanto ni haga tanto esfuerzo.
¿La función del riñón es eliminar los desechos del organismo?
Sí, es el filtrado y limpiar los desechos del cuerpo. Va muy ligado al corazón. A veces un afectado fallece por una cardiopatía renal. Si el filtrado no es adecuado no se limpia el organismo y la persona comienza en encontrarse mal.
¿Qué le piden a la Administración?
Ahora hay 1.000 pacientes trasplantados o en diálisis. Pero pedimos medidas de prevención para un diagnóstico precoz en los primeros estadios. Desde la asociación queremos darle visibilidad y que desde las instituciones se hagan campañas.