Antonio de Porlier y Jaraba, VIII Marqués de Bajamar de Corella

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Andrés J. Sanz Fernández

Publicado el 15/03/2024 a las 08:04

Ha fallecido, tras varios años con delicado estado de salud, D. Antonio de Porlier y Jaraba, conocido en Corella como “el marqués” en alusión a su título de VIII Marqués de Bajamar.

Antonio Francisco de Paula de Porlier y Jaraba nació en Corella un 28 de enero de 1943, siendo hijo de Antonio Ignacio de Porlier y Ugarte Lasquetty y Traverse y de María del Dulce Nombre Jaraba y Aznar. Siendo hijo único de dicho matrimonio, se crió entre Corella y Madrid. Tras la larga enfermedad y fallecimiento de su madre, venía a Corella largas temporadas en verano, llegando en fechas próximas a las fiestas de Tudela (ya que era un gran aficionado taurino), estando hasta las fiestas de San Miguel (que volvía a Madrid para evitar los ruidos de las fiestas) y posteriormente regresaba hasta pasada la festividad de Todos los Santos.

Abogado de oficio, durante años llevó todas las gestiones familiares con mucho celo, siendo un hombre precavido, meticuloso y detallista. Él supo mantener en su persona esas normas rígidas de aquel pasado glorioso, su actitud respetuosa y seria, siendo un hombre peculiar, tajante, con carácter, que casi siempre tomaba sabias decisiones.

Fue Oficial de complemento del Cuerpo de Infantería de Marina, Clavero Mayor - Sustituto del lugarteniente General de la Orden de Montesa, y en 1974 tras el fallecimiento de su padre recibió los títulos de VIII Marqués de Bajamar y IV Conde de Casa Lasquetty.

Persona reservada pero de profunda fe, que en ocasiones ha realizado a diversas instituciones (no solo corellanas) donaciones patrimoniales, como los mantos verdes a la Virgen de Araceli y del Villar, juegos de vinajeras, cálices, donativos para reformas en diversos templos, así como el edificio de la Plaza de España el día que él falleciera para el Ayuntamiento de Corella (según escritura de donación del año 2012). Regaló un cuadro de un antepasado suyo al Museo Naval de San Fernando de Cádiz, escribió numerosas publicaciones de tema histórico, etc.

Con Antonio termina en nuestra ciudad una saga que comenzó con sus antepasados los Miñano (formada por el matrimonio de José́ Miñano y Clara Eugenia de Sesma en 1659), pasando luego a entroncar con los Porlier gracias al matrimonio en 1801 de Mª Eugenia Miñano y Ramírez de Zurita con Antonio Porlier y Saenz de Asteguieta, II marqués de Bajamar. Hoy es un día en el que una saga familiar acaba en nuestra ciudad y, con Antonio, todo lo relacionado con ella.

Yo tuve la suerte de conocerlo hace muchos años, compartir con él buenos momentos, recibir explicaciones de su casa y de todo su patrimonio, ser testigo de cuántas historias albergaba cada rincón de su casa palacio de Corella y de Madrid, mantener numerosas conversaciones tanto presenciales como telefónicas aunque ya en estos últimos años por su situación no haya tenido el mismo contacto que antes.

Con él he compartido excursiones, visitas a lugares históricos, preparación de actos culturales, él mismo prologó mi segundo libro bajo el título de Grosellas salidas de mi jardín, aquellas meriendas tanto en su casa como en la mía, etc.

Aquí quiero expresar mi recuerdo hacia él, una persona con la que se acaban aquellos recuerdos del pasado nobiliario, aquel ceremonial que tenían en palacio.

Recuerdo también especial para todos los que han trabajado en la casa y lo han atendido, como Ana (que en paz descanse), Tere, Pili, etc. , que solícitas siempre atendían de manera impecable nuestras visitas.

El Ayuntamiento de Corella recibirá un nuevo palacio, un edificio con mucha solera, en plena Plaza de España, para que quede en la memoria de nuestra ciudad el paso de los Miñano-Porlier. Estepalacio pasará a formar parte del patrimonio local seguramente con un uso diferente al que fue concebido en origen. Ojalá que no se pierda y sepamos conservarlo para las generaciones futuras.

Antonio ha fallecido en Madrid, en el hospital, habiendo cumplido hace poco sus 81 años de edad.

Quiero terminar con la bonita copla XIV que escribiera Jorge Manrique por la muerte de su padre y que dice así:

Estos reyes poderosos

que vemos por escrituras

ya pasadas,

con casos tristes, llorosos,

fueron sus buenas venturas

trastornadas.

Así que no hay cosa fuerte,

que a Papas y Emperadores

y Prelados,

así los trata la Muerte

como a los pobres pastores

de ganados.

Que descanse en paz.

*El autor es amigo del fallecido

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