Obituario

José María Errea Argaiz, arquitecto

José María Errea Argaiz
AmpliarAmpliar
José María Errea Argaiz
José María Errea Argaiz

CerrarCerrar

Tadeo, Juan Manuel, Iosu y David Errea

Publicado el 14/02/2024 a las 09:40

El pasado 4 de febrero, Chema perdió la vida a consecuencia de un desafortunado accidente de montaña acaecido en la vertiente francesa de los montes de Navarra, en la proximidad de la conocida cueva de Arpea y la regata del mismo nombre. La fatal caída tuvo lugar mientras realizaban el descenso de una escarpada ladera de hierba y piedras.

El enclave se sitúa al norte de la Selva de Irati, el embalse de Irabia y la fábrica de armas de Orbaiceta; lugares donde nuestro padre José María Errea Mezquiriz -la persona que tuvo mayor influencia en nuestro hermano Chema- desempeñó gran parte de su labor profesional como Ingeniero de Montes.

Nuestra madre, Lolita Argaiz, influyó poderosamente en Chema inculcando un profundo sentido de familia y propiciando el desarrollo de sus capacidades artísticas, la afición al dibujo y especialmente a la música.

Chema era el mayor de tres hermanos y padre de dos hijos: Iosu y David, a los que amaba profundamente y con los que tenía una relación intensa que le llenaba de satisfacción y orgullo.

El talante vital de Chema y su inagotable energía le mantenían siempre joven, activo, abierto a la amistad, dispuesto a compartir viajes y aventuras, continuando al frente de su estudio de arquitectura que actualmente trabajaba centrado en la edificación de la nueva Facultad de Medicina de la UPNA, que fue uno más de sus grandes proyectos especializados en la arquitectura dotacional y hospitalaria.

Su vocación de arquitecto era sólida y profunda. Su carrera ha sido muy dilatada, brillante y marcada por el rigor y el tesón propio de una educación fundada en el compromiso y el amor a lo bien hecho. Era metódico, ordenado y enormemente riguroso en el desempeño de sus obligaciones y, sin embargo, no por ello le faltó la capacidad de mantener a lo largo de los años excelentes amistades con sus compañeros de profesión, tanto con miembros de la IX promoción de la ETS de Arquitectura de la Universidad de Navarra, como con otros jóvenes arquitectos, tanto cómo con el resto de profesionales vinculados al mundo de la construcción.

Chema era un viajero infatigable y con él lo hemos compartido todo a lo largo de toda nuestra vida. Sin ninguna duda, tomó el testigo de la responsabilidad de que nuestra familia siempre estuviera unida en todo momento y circunstancia. A lo largo de años y décadas, hemos viajado juntos en innumerables ocasiones: navegando, esquiando, escalando montañas, en reuniones y eventos de familia.

Hemos permanecido inquebrantablemente unidos para resolver los problemas y las dificultades de la vida, sin jamás perder el aliento ni abandonar el buen humor. Ese es el legado de Chema y lo será para los que hemos compartido su vida conforme a un espíritu que ahora se eleva hacia la Eternidad con la ayuda de Dios.

Los autores son hermanos e hijos del fallecido

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora