Elección de la jornada escolar
Expertos coinciden en que la calidad del tiempo escolar pesa más que la jornada
Llaman a las familias a afrontar “con sosiego” las votaciones y recuerdan que el rendimiento académico lo condicionan muchos factores


Actualizado el 08/02/2024 a las 09:28
El rendimiento académico de un estudiante está condicionado por multitud de factores y en él tiene un mayor impacto la calidad del tiempo que pasa en el aula que el tipo de jornada, aun siendo éste un elemento importante. En esa idea coincidieron este miércoles los tres ponentes que intervinieron en el foro DN en Vivo que organizó Diario de Navarra para debatir sobre este tema: por parte de la Administración, Manuel Martín, presidente del Consejo Escolar de Navarra; por parte de los docentes, Beatriz del Arco, del sindicato AFAPNA; y por las familias, Noelia Echarri, secretaria jurídica de Herrikoa, la federación mayoritaria de Apymas. ¿Y en qué se concreta esta calidad del tiempo? “En dotar a los centros de recursos humanos, en bajar las ratios, en realizar desdobles, en disminuir la rotación del profesorado”, desglosó Del Arco, también madre y maestra de Infantil y Primaria. “Y nada de esto se garantiza con esta orden foral impuesta, porque no conlleva un incremento de recursos humanos”, cuestionó.
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“El rendimiento es la piedra filosofal, es lo que todas las familias queremos, pero desde Herrikoa siempre decimos que no es exclusivamente la jornada lo que influye. Para poder afirmarlo, deberíamos medir el del mismo alumno con las dos jornadas, y eso es imposible. Hay muchísimos estudios, en un sentido y en otro, pero a nosotros nos falta un análisis objetivo por parte del departamento. Llevamos desde 2007 con la jornada continua en Navarra, el 85% de la red pública se ha acogido a ella y todavía no hemos sacado conclusiones”, criticó.
Martín, por su parte, opinó que, “aunque probablemente ninguna de las dos jornadas se adapte 100% a los biorritmos de los escolares, y aunque ambas jornadas tienen puntos débiles”, hay “datos incuestionables”. “Ningún escolar debería comer más tarde de las 13 horas y eso lo confirma cualquier pediatra”. Recordó Martín que en otros países europeos la tendencia que impera es la de alargar las horas que los escolares permanecen en el colegio, en lo que se denomina la jornada a tiempo completo, que implica “una gestión más integral” del tiempo que pasa el escolar en centro, “reforzando el carácter educativo” de servicios como el comedor, “que ejercen un papel indispensable de compensación”. “Hay cada vez más alumnado socialmente desfavorecido y, pese al aumento del profesorado y de la bajada de ratios, el descenso en PISA sostenido. Con esta situación no parece lógico tener los espacios socioeducativos vacíos y sin actividad, necesitamos reforzar situaciones”, enfatizó.
El debate se celebró en vísperas de que miles de familias navarras se vean en la tesitura de tener que votar para decantarse por un tipo u otro de jornada. El Gobierno foral ha decidido terminar con el carácter experimental de la jornada continua (clases sólo de mañana) y ha establecido que, a partir de septiembre, todos los colegios públicos de Infantil y Primaria volverán a tener jornada partida, con independencia del tipo de horario que hayan mantenido hasta ahora. Aquellos que prefieren funcionar con otra modalidad horaria (continua o flexible) han tenido que poner en marcha el procedimiento de cambio, que incluye una consulta a las familias que deben refrendarla por mayoría cualificada (3/5 del censo), un punto que ha generado controversia en algunos sectores por “excesivamente exigente”.
VOTACIONES EN 159 CENTROS
La movilización de los centros de la red pública ha sido mayoritaria, de modo que 159 de los 170 celebrarán durante este mes votaciones. Acogen a unos 40.000 estudiantes. La inmensa mayoría, 152, votarán para cambiar a jornada continua. Otros cuatro podrán elegir la flexible, y en tres se someterán a consulta las dos jornadas (continua y flexible).
Desde que comenzó la progresiva implantación de la jornada continua, allá por el curso 2007/2008, el tema ha suscitado debates encendidos y hasta enfrentamientos en los patios de los colegios entre partidarios de una y otra modalidad. En los casos más enconados, la cuestión ha llegado hasta los tribunales. Los ponentes coincidían también en la percepción de que, en este momento, el proceso se está viviendo “con más tranquilidad, con más y mejor información por parte de los centros” y hacían un llamamiento a que siga imperando “el sosiego” en las semanas venideras. Para la representante de AFAPNA, sin embargo, no era necesario haber llegado a este punto. “Yo soy profesora y también madre de un centro público y creemos que este proceso va a tensionar la convivencia. Se podría haber buscado otra forma para finalizar el carácter experimental de la jornada continua”, opinó.
“Es importante que las familias voten; cada una lo que considere, pero que voten”
Para que un centro pueda tener jornada continua el curso que viene necesita recabar los votos de 3/5 del censo de familias. Eso significa que todas aquellas familias que no voten, aunque no sea su intención, estarán refrendando la opción de la jornada partida. “Nos hemos visto muy sorprendidos al ver que teníamos que volver a votar para volver a conseguir lo que ya teníamos, es una normativa que nos impone”, expuso la representante de AFAPNA, que recordó que 153 de los 17 centros públicos cuentan este curso con la jornada continua. Además, tachó la mayoría exigida de “excesiva”. “Pedíamos una mayoría simple y, aunque Educación se escuda en la LOMLOE, entendemos que tiene potestad para modificar el porcentaje. Por eso hemos recurrido esta orden foral en los tribunales”.
Herrikoa, en cambio, ha querido “mantener la neutralidad”. “No hemos opinado sobre el porcentaje exigido”, recordó Echarri, aunque Martín enseguida objetó. “Pero en el pleno del Consejo Escolar votasteis a favor de la orden foral”. En cualquier caso, para Echarri “el mensaje fundamental es que hay que ir a votar. Cada uno lo que considere, pero que vayan a votar”. En ese sentido, considera que el sistema telemático, que complemente al presencial, facilitará la participación.
Martín recordó que, efectivamente, “la LOMLOE exige mayorías cualificadas para temas de importancia”. “Y las autoridades educativas consideran que éste lo es”. “Puede parecer un obstáculo para conseguir la jornada deseada pero, cuando se ha conseguido, supone un obstáculo para darle la vuelta. La moneda tiene dos caras”.
LA PAPELETA, CONFUSA
Desde AFAPNA, Del Arco puso sobre la mesa otro asunto: la formulación de la pregunta que se recoge en la papeleta que desde Educación se ha puesto a disposición de los centros para la votación. “Nos parece confusa porque habla de modificación de la jornada escolar pasando a ser jornada escolar continua, cuando en muchos centros lo que tenemos hasta ahora es la continua”, expuso. “Creemos que sería mucho más claro preguntar si se prefiere la continua o la partida, directamente”.