El coronel Barbero promete "amor a Navarra y entrega a la Guardia Civil"
Ha jurado su cargo como nuevo responsable en la Comunidad foral con un repaso a su vida, marcada desde niño por valores del Cuerpo como el servicio

Publicado el 01/02/2024 a las 20:00
El primer discurso de José Miguel Barbero Hernández como coronel al mando de la Guardia Civil en Navarra ha estado plagado de nombres propios. Lo han escuchado en pose de gala más de 200 invitados institucionales y personales del nuevo jefe de la Benemérita en la Comunidad foral, con 1.500 efectivos a su cargo. Su liderazgo no es noticia, ya que lleva ejerciéndolo de forma interina desde octubre, tras la marcha del general Santiago. Sí lo es la rubricación oficial de su nombramiento, la jura solemne y el íntimo repaso biográfico que ha realizado con sus palabras. Segundos antes de acercarse al micrófono se ha fundido en un intenso abrazo con su hermano Antonio, teniente coronel y segundo de a bordo en la Comandancia.
Desde el atril, Barbero ha subrayado su agradecimiento a la Secretaría de Estado de Seguridad, a los generales Félix Blázquez y Pablo Salas, así como al exdelegado José Luis Arasti y al coronel Santiago, su predecesor. “Desde que se dio a conocer mi nombramiento he recibido innumerables muestras de cariño y alegría sincera que me desbordan y llegan al corazón. Hace casi 30 años, al recibir mi primer despacho como teniente. soñaba con algo así. Doy gracias a Dios”. Ha dado a conocer que, exceptuando 3 años en El Vendrell (Tarragona), ha desarrollado toda su carrera profesional en la Comunidad foral, siempre en la Guardia Civil, con un breve lapso en que estuvo al frente de la seguridad de la Universidad de Navarra. También ha saludado a un grupo proveniente de la UN. “Mi otra familia profesional”.
“Soy un privilegiado asumiendo este reto en Navarra”, región que considera su tierra. “Nací en Bilbao, pero a vine a Pamplona con escasos 9 meses. Mi padre, Antonio, era guardia civil en Basauri. A mi madre, Agustina, delicada de salud, le recomendaron venir aquí por el clima. En esta comandancia crecí, mientras mi padre ejercía en el parque de automovilismo”. En Navarra nacieron sus otros tres hermanos, María Ángeles, María Luisa y Antonio José. “Crecimos en esta casa cuartel, con ambiente familiar, austero, alegre, donde la convivencia fraternal entre los hijos del cuerpo derivó en amistades que a día de hoy siguen. Somos amigos como lo fueron nuestros padres”. Repasó su formación en el Patronato del Cuerpo, con docentes que impartían clase a los hijos de los guardias hasta 5º de EGB, para seguir después en los Padres Paúles y Ximénez de Rada. Posteriormente ingresó en la Aacademia General Militar de Zaragoza
Completa la semblanza de su familia con su esposa e hijos. “Pilar, mi mujer, a la que conocí cuando ella estudiaba Derecho en la Universidad de Navarra, y nuestros tres hijos: Miguel, Pilar y Teresa; miembros de un hogar acogedor, luminoso y alegre”. Con emoción recordó a su madre, fallecida hace escasos tres años. “Disfrutará de este momento desde el Cielo”.
Finalmente, ha hecho hincapié en su amor a Navarra y al trabajo desempeñado en ella por la Guardia Civil. “Se trata de una unidad prestigiosa, por la que han pasado prestigiosos jefes, como el general Santiago Martín o el coronel Javier Hernández Marco. Cuento con un teniente coronel de plena confianza (en referencia a su hermano pequeño, Antonio) y prometo que haré todo lo que está en mi mano para que con entrega se siga prestando el mejor servicio”.
Ha pedido para ello la protección de “la Pilarica” (Virgen del Pilar, patrona del Cuerpo), y enumerado como grandes líneas de trabajo mejorar la seguridad, plantar cara a la amenaza terrorista, la violencia sobre la Mujer, la seguridad en el Camino de Santiago y la protección a menores, mayores y personas con capacidades diferentes. Tampoco ha querido olvidar a las víctimas de de ETA. “Siempre tendrán nuestro cariño, apoyo y respeto”.