Reportaje
Ocho desempleados en Navarra, de entre 30 y 49 años, relatan su situación: “No aguanto más”
Entre las personas que entran y salen de la agencia integral de empleo y formación Iturrondo, en Burlada, hay una gran cantidad de mujeres


Publicado el 27/11/2023 a las 05:00
Entre las personas que entran y salen de la agencia integral de empleo y formación Iturrondo, en Burlada, hay una gran cantidad de mujeres cuyas edades oscilan entre los 30 y 49 años. Un sector poblacional que se está viendo afectado principalmente por la precariedad laboral y la falta de vivienda social. Aquí, en la puerta de la incertidumbre, dicen, sus vidas pueden avanzar o quedarse paralizadas.
“Se me está cayendo la casa encima, no aguanto más”
Nerea Goñi, (35 años) Pescadería
“Se me está cayendo la casa encima. No aguanto más sin trabajar. Y llevo así dos años. Mi último trabajo fue en una pescadería, desde entonces he enviado el currículum a todos los lados y nada, no llaman. Piden mucha experiencia y no te dan opción. Trabajaría de lo que sea. Tengo un hijo de 13 años y muchos gastos”.
“El piso hay que pagarlo todos los meses”
Loli Izquierdo Álvarez, (45 años) Artes gráficas
“Trabajaba hasta el mes pasado como fija discontinua en una empresa de artes gráficas. Sucede en muchas empresas de este sector y en fábricas. Te despiden sin miramientos cuando baja la productividad”, lamenta Loli Izquierdo, 45 años y madre de dos hijos. “Sientes inquietud y temes muchísimo quedarte sin trabajo, porque el piso hay que pagarlo todos los meses. Y cuesta empezar de cero a esta edad”.
“De un día para otro te dicen que no vengas”
Andoni García, (38) Operario de fábrica
Al igual que le ha sucedido a Loli, a Andoni García, de 38 años, le han despedido de la fábrica por falta de producción. “Prescinden de ti de un día para otro. Te dicen que no vengas. Soy fijo discontinuo y se pasa muy mal porque hay que pagar el piso”.
“Las empresas no quieren a una persona de mi edad”
Cristina Ramón, (47 años) Cocinera
El calvario de la pérdida de su empleo, en el que trabajaba desde hacía cinco años, comenzó al ponerse enferma y tener que operarse. “Durante la baja me despidieron. Al final, fue despido improcedente y me indemnizaron”. Cristina trabajaba en un restaurante de Pamplona. “Me despidieron después de dejarme sola en la cocina durante la pandemia, haciendo el trabajo de tres personas”, lamenta. “Ahora no encuentro nada y no quieren a una persona de mi edad. Te descartan directamente. La hostelería es un sector muy exigente y precario. Tienes que meter muchas horas y sufrir mucho para conseguir un sueldo digno”. Las palabras se quiebran al hablar de la presión que vive a diario. Porque al alquiler se suma el pago a plazos de un coche. “Así que he venido para informarme si tengo derecho a alguna ayuda”.
“Es la primera vez que me quedo sin trabajo”
Isabel, (49 años) administrativa
La despidieron el 31 de octubre por falta de producción en la empresa. “Es la primera vez que me quedo sin trabajo. ¿Sensaciones? Muy negro todo. Va a ser muy complicado encontrar algo a esta edad”.
“Las empresas pagan basura”
Juanjo, (45 años) Mecánico de bicicletas
Llevaba casi cinco años en un taller de un hipermercado y de la noche a la mañana, en mayo, se quedó sin nada. “Trato de formarme en mecánica automotriz, ampliando cursos para tratar de sacar la cabeza de este pozo. Porque es muy difícil todo a esta edad. Las empresas solo ofrecen trabajos muy precarios. Aunque uno tenga experiencia y conocimientos, pagan basura”.
“He echado 48 currículum y han descartado 37”
Jéssica Aguilera, (31) Hostelería
Lleva en el paro once meses y se ha tenido que mudar a casa de su abuela para aliviar la situación económica en casa de su madre, sin trabajo, y porque el alquiler de una habitación puede llegar a costar entre 400 y 500 euros. “Como mucho te llaman para un mes en una fábrica o un día para reponer inventario. Y sin carné de coche ni contactan. Y, claro, si no ingresas no te puedes sacar el carné...”. Jéssica Aguilera, 31 años, con el grado de Jardinería y Forestal, explica que durante dos años vivió una época de estabilidad, pero todo saltó por los aires al dejar aquel empleo en un bar-restaurante. “Solo librabas un día a la semana y apenas tenía vacaciones, además de trabajar más de diez horas al día. Tenía estabilidad pero me faltaba la vida”. Al hablar de su estado de ánimo, resopla. “La situación es muy complicada. Los trabajaos que te ofrecen son por horas y tienes que tener plena disponibilidad. ¿Quién se puede independizar así? En dos meses habré echado 48 currículum y me han descartado 37”.
“Es la primera vez que estoy en el paro, siento vértigo”
Laura, (48 años) empresa de transporte
Perdió el empleo el dos de noviembre y ahora ella quien se siente perdida. “Es la primera vez. Llevaba nueve años trabajando. Y te quedas en shock. No sabes a qué enfrentarte. Desconoces cómo está el merado laboral”. En este mes ha echado el currículum a quince empresas y le han llamado para entrevistarla en cuatro. En cualquier caso, dice, “estoy tranquila porque por delante tengo dos años de paro. Quizá es el vértigo, el miedo de verme por primera vez en el paro”.