Obituario
Dr. Rafael Llorens, un legado en cada latido del corazón


Actualizado el 22/11/2023 a las 13:09
El pasado 23 de octubre falleció en Pamplona el Dr. Rafael Llorens, excepcional persona y brillante cirujano cardiovascular y torácico, que dejó una impronta de bien hacer y ejemplo en la Clínica de la Universidad de Navarra y en los alumnos de la Facultad de Medicina.
Rafael se licenció en la Universidad de Navarra (1975) y obtuvo el grado de doctor con premio extraordinario (1979). Ya en sus años de estudiante frecuentaba el quirófano de cirugía cardiovascular y torácica con el Dr. Carlos Gómez Durán, mostrando una insaciable inquietud y deseos por aprender. Posteriormente completó su formación como cirujano torácico y cardiovascular en la Clínica.
Su espíritu innovador le llevó a realizar estancias en el Hospital Broussais de París, en el Hospital de la Universidad de Loyola (Chicago) y posteriormente con el Dr. Henry Bahnson en el Presbyterian University Hospital de la Universidad de Pittsburgh, considerado en los años 80 como la “meca” de los trasplantes.
En aquellos años, se introdujo un fármaco inmunosupresor -la ciclosporina- que mejoró sustancialmente el control del rechazo en los pacientes trasplantados, lo que promovió el inicio de programas de trasplante de órganos sólidos: corazón, pulmón, hígado, páncreas. El Dr. Llorens participó, junto con el Dr. Arcas -director del Servicio de Cirugía Cardiaca- y el Dr. Herreros en el primer trasplante cardiaco de la Clínica Universidad de Navarra, que tuvo lugar un 6 de julio de 1984 y mientras las calles de Pamplona rebosaban de bullicio celebrando el inicio de las fiestas de San Fermín; era el segundo trasplante realizado en España con éxito. Los buenos resultados fueron el catalizador para el desarrollo de otros programas similares en nuestro país.
A Pamplona acudían profesionales de otros centros para aprender la técnica y conocer los protocolos de inmunosupresión, anestesia y cuidados peroperatorios. En octubre de 1986 realizó el primer trasplante cardiopulmonar en España a un niño de 11 años. Una característica muy singular del Dr. Llorens era su gran versatilidad quirúrgica, unida a una técnica muy depurada y meticulosa. Exigente consigo mismo, cuidaba los detalles más pequeños en quirófano, unido a un talante educado y abierto que facilitaba el trabajo en equipo. Su capacidad quirúrgica se reflejaba en que en su persona aunaba la cirugía cardiaca -adulto e infantil-, la cirugía torácica y vascular. En 1991 realizó con éxito el trasplante cardiaco a un bebé de 2 meses, lo que fue un hito en nuestro país.
Su grado de exigencia y responsabilidad le llevó en ocasiones a no ausentarse de la Clínica durante tres días, al enlazar una cirugía programada con una urgencia y un trasplante cardiaco. Todo ello para estar más cerca y disponible para los pacientes.
El Dr. Llorens fue exponente de una generación pionera, llena de un entusiasmo contagioso para afrontar e incorporar nuevas técnicas quirúrgicas. Le caracterizaba una sonrisa franca y acogedora lo que transmitía seguridad y serenidad en el quirófano. De carácter amable y educado, siempre estaba disponible para ayudar a otros colegas en el quirófano o para recibir sabiamente los consejos de otros profesionales, lo que le hacía una persona entrañable y que facilitaba las situaciones más complejas. Una frase que solía repetir era: “El mejor regalo de esta profesión no son los premios ni el reconocimiento de tus compañeros sino la buena evolución de los pacientes y agradecer que hayan confiado su ‘corazón’ para hacer en él, lo mejor que sé, en beneficio de su salud”.
Tras su marcha a Canarias, desarrolló técnicas en cirugía coronaria y asistencia circulatoria. Coautor de más de 150 trabajos científicos, siempre fue muy valorado por los alumnos de la Facultad de Medicina.
Quienes hemos tenido la fortuna de conocer su celo y entusiasmo profesional lleno de sabiduría, podemos ver reflejado en su persona las palabras de la Escritura.
“Los llenó de ciencia y entendimiento
Y les enseñó el bien y el mal
Puso su mirada en sus corazones
Para mostrarle la grandeza de sus obras” (Eclesiástico, 17,1-8)
Dr. Javier Alvarez-Cienfuegos, dr. José Calabuig, dr. Ignacio Garcia Bolao, dr. Diego Martinez Caro, dr. Gregorio Rábago. Clínica Universidad de Navarra