Juicio por el crimen de Villava
Patxi Lara, abogado del autor material: "Fue la víctima quien puso la navaja en la escena del crimen"
La defensa expuso este lunes sus argumentos de por qué el ataque Yaronknys Miguel Jiménez no fue un asesinato sino un "homicidio"


Publicado el 21/11/2023 a las 05:00
Patxi Lara, abogado de Yaronknys Miguel Jiménez, principal acusado por matar a Alfredo Ogando en Villava, mantuvo ayer con postura firme que su cliente no cometió un asesinato sino un "homicidio". A lo largo de media hora de reloj, Lara explicó que
''no se sabe con certeza qué pasó" y apuntó que el fallecido pudo defenderse "en mayor o menor medida", idea que rechazó la fiscal durante su discurso.
El abogado del principal acusado también reflexionó sobre el momento del ataque informando de que "la navaja con la que se cometió el crimen no era de Yaronknys Jiménez". "Fue la victima quien la puso en escena", apuntó Lara. "La sangre de la navaja es sólo de Alfredo Ogando, pero la empuñadura tiene ADN de los dos", argumentaba intentando dar a entender que la victima era la propietaria del arma blanca.
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Durante su exposición, el letrado recuperó el testimonio de la perito psiquiatra para recordar el "trastorno de personalidad" que sufre su cliente "desde pequeño".
Patxi Lara también quiso ahondar en la idea de la vuelta "voluntaria" del principal acusado a España para entregarse, hecho que, según él, "repara parcialmente el daño porque la familia del fallecido está viendo cómo se juzga al autor crimen. Por ello, el abogado solicitó que se le juzgue como "homicida" y se tengan en cuenta cinco atenuantes: legitima defensa, trastorno mental, trastorno por drogas, arrebato como afectación y confesión y reparación del daño.
En el turno del ejercicio del derecho a la última palabra, Yaronknys Jiménez pidió perdón a la familia de la victima y se puso a su disposición para reparar daño que haya podido causar.
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"No es más que una testigo de lo ocurrido"
Patxi Lara también defiende a la mujer del autor material. Pide la absolución: “No es más que una testigo de lo ocurrido. Ella no ha hecho nada delictivo”, sostuvo. De entrada, el letrado calificó de “fantasiosa” la versión de la acusación particular de que el crimen puede obedecer a un tema de drogas - “el único motivo fue la infidelidad de los cuatro”- y de que la mujer estaba al tanto de todo. “Si es así, ¿para qué hace falta el geolocalizador? Las imágenes de las grabaciones son tozudas. Ella se queda paralizada cuando sale del hotel y ve el coche de su marido. Cuando sabe lo que ha pasado chilla, llora... sufre por lo que le ha pasado a la persona con la que iba a pasar la noche”. También descarta que los acusados fueran a matar a Alfredo Ogando a las puertas de la primera discoteca en la que estuvieron, como mantiene la acusación particular. “Ojalá fuera así, ella estaría excluida del tema”. El abogado mantuvo que su defendida no vio lo que ocurría fuera del hotel e incidió en esa pelea previa entre su marido y la víctima. “El trabajador del hotel vio a un hombre fuera en una pelea y la ropa que describió fue la que llevaba la víctima” (la fiscal defiende que es irrelevante, que el testigo se fijó en lo importante, no en colores). Lara también negó que la mujer cometiera un delito de encubrimiento. Primero, porque a la policía ya dijo que sospechaba de su marido, “al que no vio en la escena”. Y porque si no es delito que se encubra a una pareja (así lo recoge la ley), tampoco podía ofrecer datos sobre su amigo porque así estaría perjudicando a su marido (la fiscal sostiene que la jurisprudencia no ampararía un caso así).