Iglesia

Mikel Garciandia: "Soy feliz en la Sakana pero la vida es un peregrinaje"

El sacerdote navarro recibió la noticia de su nombramiento como obispo de Palencia dos semanas después de morir su madre, Julia: "Nos dio su última lección de amor"

Mikel Garciandia Goñi, vicario de Mendialde y futuro obispo de Palencia
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Mikel Garciandia Goñi, vicario de Mendialde y futuro obispo de Palencia
Mikel Garciandia Goñi, vicario de Mendialde y futuro obispo de Palencia

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Pedro Gómez

Publicado el 01/11/2023 a las 12:13

Dos semanas después del fallecimiento de su madre, el sacerdote Mikel Garciandia Goñi recibió la llamada del nuncio para comunicarle su nombramiento como obispo de Palencia. El 26 de septiembre, a dos días de la fiesta de San Miguel, Julia Goñi “completó su peregrinación por este mundo y nos daba su última lección de amor y esperanza en el Señor”, escribe Garciandia en una carta de despedida de la diócesis de Pamplona-Tudela y en otra carta de presentación “al pueblo de Dios que peregrina en Palencia”.

Mikel Garciandia tiene 59 años y es de Etxarri Aranatz, “hermoso y sufrido pueblo del norte de Navarra”. Es capellán del santuario de San Miguel de Aralar desde 2009 y vicario episcopal de Mendialde desde 2010, además de profesor del seminario de Pamplona. Tiene tres hermanos, uno de ellos, Alfonso, sacerdote en Baztan, y dos casados. “Estamos a la espera del cuarto sobrino”, señala.

Mikel Garciandia ha tomado su nombramiento como obispo como un “peregrinaje” por el Camino de Santiago, desde tierras navarras a palentinas. Admite que no conoce mucho la diócesis que le espera, únicamente de las cuatro ocasiones en las que ha hecho la ruta jacobea y un campamento en los años ochenta en Velilla del Río Carrión. Este martes, en la rueda de prensa que ofreció junto al arzobispo de Pamplona, Francisco Pérez, admitió que el nombramiento le llega cuando “es feliz” viviendo en su pueblo y trabajando en las diferentes parroquias de la Sakana. “Vivo en la casa de espiritualidad de Zamartze en Uharte Arakil, que justo está sobre la calzada romana de Astorga a Burdeos. Estoy en una comunidad formada por tres sacerdotes y una virgen consagrada. Aquí tengo 10.000 metros cuadrados de jardín para desbrozar en mis ratos de ocio. Tendré que buscar algo parecido allí en Palencia. Para mí es un cambio radical, pero así es el humor de Dios”, expresó.

La ordenación como obispo tendrá lugar el 20 de enero. Su intención es dedicar noviembre y diciembre a los distintos proyectos que tiene entre manos en Mendialde. Uno de ellos es la recuperación de la hospedería, en el edificio anexo del santuario de San Miguel de Aralar. El objetivo es rehabilitar el edificio como albergue con 30 plazas, con una inversión prevista de 2,5 millones y con el apoyo del Gobierno de Navarra. Hace un año, ya se abrió al público el museo del santuario, con vestigios hallados en las campañas arqueológicas del entorno y en el monasterio de Zamartze.

En su comparecencia, Garciandia agradeció a Francisco Pérez su “confianza total en estos años”. En su carta de despedida, el sacerdote también da las gracias a sus predecesores: “A don José María Cirarda, de quien recibí la confirmación, a don Fernando Sebastián que me ordenó diácono y prebístero y me envió a Areso y Leitza, a estudiar a Roma, a ser docente de los centros de formación de la diócesis”.

Garciandia estudió filosofía en la Universidad de Navarra y posteriormente fue profesor en Cantabria durante 4 años. También fue director de la coral de su pueblo. En 1991 ingresó en le seminario de Pamplona. En los últimos años su nombre ha sonado como 'arzobispable' para Pamplona o Vitoria. “Cuanto soy, amo y creo lo he recibido en el seno de mi familia y lo he celebrado en mi parroquia de la Asunción de Etxarri Aranatza, en Uharte Arakil, en Areso, Leitza, en el seminario y en las parroquias de la unidad pastoral de Aralar, en tantas iniciativas pastorales y espirituales”, destaca en su carta.

A partir de enero, Garciandia pretende ir empapándose de las realidades de la Iglesia palentina. “Allí no conozco a casi nadie. Así que voy con intención de escuchar, mirar y empaparme”, afirmó. El sacerdote navarro sustituirá a Manuel Herrero Fernández, obispo de Palencia desde 2016. 

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