Comptos advierte de un posible "efecto rebote" en las listas de espera

Los grupos piden en el Parlamento medidas que mejoren su gestión, el control de las peonadas, abrir agendas o rentabilizar quirófanos

Karen Moreno (auditora) e Ignacio Salvador (presidente Comptos) en el Parlamento foral.
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Karen Moreno (auditora) e Ignacio Cabeza (presidente Comptos), en el Parlamento foral
Karen Moreno (auditora) e Ignacio Salvador (presidente Comptos) en el Parlamento foral.

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María José Echeverría

Publicado el 26/10/2023 a las 05:00

El presidente de la Cámara de Comptos, Ignacio Cabeza del Salvador, advirtió este miércoles en el Parlamento foral del “peligro” de las medidas de choque para bajar las listas de espera, sobre todo peonadas (horas extras) y derivaciones, ya que pueden generar un “efecto rebote” a medio plazo.

Cabeza presentó el informe ‘¿Es adecuada la gestión de las listas de espera en el Servicio Navarro de Salud?’ referido al periodo 2018-2022. El trabajo refleja un incremento del 29% en las listas de espera y destaca que se pasó de 33.000 personas en lista de primera consulta en 2018 a 60.000 al acabar 2022 (ahora rozan las 67.000). Las listas de revisiones crecieron también, de 136.000 a 156.000, así como las de pruebas diagnósticas.

MEDIDAS DE GESTIÓN

En este periodo, según Comptos, el Ejecutivo invirtió 21,3 millones para reducir listas de espera. De ellos, 8,5 se destinaron a contratación de profesionales, 6,6 a peonadas y 6,2 a derivaciones a la CUN.

A su juicio, si se inyectan muchos recursos de este tipo para bajar listas se puede generar una situación en la que la petición de servicios médicos crezca. “Es un tema muy complejo y de difícil solución y que afecta a todos los sistemas sanitarios”, apuntó. “No se resuelve solo con dinero sino que implica medidas de gestión”. En este sentido, Cabeza recordó el aumento de población con derecho a asistencia (un 2% más), el envejecimiento de la población (un 22% tiene más de 64 años) y la influencia que ha tenido la pandemia. De hecho, apuntó que a final de 2022 no se había recuperado la actividad de consultas previa a la pandemia.

Por eso, la entidad aboga por analizar de forma exhaustiva las causas y tomar medidas. Entre ellas, cita la mejora de la coordinación entre las áreas sanitarias de Navarra (Pamplona, Tudela y Estella) ya que se han detectado diferencias “significativas” en los tiempos de demora entre las áreas así como mejorar los sistemas informáticos para garantizar la equidad. “No podemos constatar si los saltos en las listas están motivados por temas médicos o por otras circunstancias”.

También recomienda la apertura de agendas con un mínimo de tres meses, aunque su volumen (2.300) es muy elevado y solo el 23% cumplan esta medida, así como un sistema de control de presencia para el personal que realice peonadas y más coordinación con Atención Primaria.

CONTROL Y QUIRÓFANOS

Los grupos coincidieron en la necesidad de tomar medidas que vayan más allá de las inyecciones económicas y trabajar en la prevención como medida para mejorar en el futuro. “Empoderar al paciente”, destacaron.

Leticia San Martín (UPN) afirmó que las listas están en “caída libre” y señaló como una “irresponsabilidad” del anterior Gobierno haber llegado a esta situación. Apuntó que las agendas son un “escollo real” pero destacó que hay responsables de que no se abran más de un mes.

Además, afirmó que este año, para agosto, ya se ha gastado la media de años anteriores en peonadas (1,3 millones) y también en derivaciones (1,2 millones) puesto que ya se han invertido 1,7. “No se trata solo de que haya una inyección económica”, insistió.

“No encuentro explicación a que aumente la plantilla de médicos un 9% y baje la actividad un 7%”, indicó Txomin González (Bildu). Según dijo, hay que mejorar la capacidad de resolución de las primeras consultas y rentabilizar los quirófanos. “Quizás el problema son las camas disponibles”. También criticó la alta temporalidad y rotaciones. Según apuntó, habría que revertir la tasa de reposiciones, que condena al SNS a la eventualidad, y el techo de gasto, que no permite invertir lo que la sanidad necesita.

Maite Esporrín (PSN) defendió que la sanidad navarra “no es un desastre” y recordó que hay nuevos equipos en esta legislatura para llevar a cabo un nuevo plan. Con todo, pidió simplificar el sistema de agendas, dar más competencias a la Enfermería, controlar las presencias en las peonadas, revisar la actividad quirúrgica y dar más medios a la Atención Primaria.

Desde Geroa Bai, Isabel Aranburu reconoció que las listas son “inadmisibles”. También consideró necesario mejorar la gestión de las agendas, el control de la presencia en las peonadas y la aplicación informática para que conste por qué se mueve un paciente en la lista así como que se cumpla el principio de equidad entre áreas. Irene Royo (PP) incidió en este punto y pidió que se preste el servicio con igualdad entre las áreas. “Los problemas son también de gestión. No se están usando los recursos económicos y humanos de forma eficiente”, dijo. Y pidió también mejoras en las agendas y control en las peonadas.

Por último, Daniel López (Contigo) demandó una mayor detección de los “cuellos de botella” para saber dónde tomar medidas. Y Maite Nosti (Vox) se adhirió a las recomendaciones de Comptos.

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