Sanidad navarra

Salud echará mano de horas extras y derivaciones para bajar listas de espera

Domínguez reconoce que son “datos históricos” e “inadmisibles”

Fernando Domínguez saluda a los parlamentarios, este martes, al llegar al Parlamento foral
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Fernando Domínguez saluda a los parlamentarios, este martes, al llegar al Parlamento foral
Fernando Domínguez saluda a los parlamentarios, este martes, al llegar al Parlamento foral

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María José Echeverría

Publicado el 20/09/2023 a las 05:00

“Las listas tienen que bajar, sí o sí, porque es una cuestión que está afectando a la ciudadanía y a su percepción del sistema y es algo que no podemos permitir ni los profesionales ni yo como consejero”. Con estas palabras Fernando Domínguez, consejero de Salud, describió este martes en el Parlamento foral el “primer problema” que va a abordar en su nuevo mandato al frente de la sanidad navarra. Y es que, según dijo, los datos de las listas de espera “nunca habían sido tan altos”. Es más, reconoció que son datos “históricos” e “inadmisibles”: 65.931 pacientes en espera de primera consulta al finalizar agosto y 8.960 aguardando una intervención quirúrgica.

A falta de detalles que, según apuntó, ofrecerá en breve, adelantó que reducir las listas requiere “medidas que ya se mostraron eficaces en otros momentos” y que se podrán en marcha en las próximas semanas pero adaptadas a la nueva situación, tanto de los profesionales como del sistema, tras la pandemia.

Básicamente explicó que se va a implementar un plan de jornadas extraordinarias (horas extras o peonadas) tras comprobar si la actividad ordinaria ha sido adecuada. Y, además de revisar las listas, Salud va a analizar la situación de las especialidades con peores datos: traumatología, oftalmología, rehabilitación, dermatología, etc. para incidir más en sus necesidades.

En un segundo momento, apuntó el trabajo con el sistema privado para aliviar las listas sobre todo en las especialidades con más demora, en definitiva las derivaciones a centros privados. En este marco, recordó que en la anterior legislatura se aprobó un Acuerdo Marco de concertación extraordinaria para realizar derivaciones que alcanza los tres millones de euros. “Ayudará en esta cuestión”, matizó Domínguez. También añadió que se realizará una evaluación permanente para ver la eficacia del plan y adoptar las decisiones necesarias para atajar el problema.

AUTONOMÍA DE GESTIÓN

En su repaso a la sanidad navarra y a las líneas estratégicas para los próximos cuatro años, Domínguez quiso dejar claro que su objetivo principal es “hacer las cosas bien”. “Conlleva tomar todas las decisiones, algunas controvertidas, que sean necesarias para tener un sistema sostenible y eficiente, de calidad y centrado en el pacientes y en sus necesidades, presentes y futuras”. De entrada, apuntó que pretende llevar a cabo un “cambio del modelo de gobernanza”, un aspecto sobre el que los grupos parlamentarios le pidieron aclaraciones.

Domínguez apuntaló sus medidas en seis pilares: los planes de Salud y Salud Pública como ejes para actuar “de forma planificada” y no en función de problemas puntuales; lograr la máxima autonomía de gestión, tanto en la gestión de los profesionales como en las situaciones administrativas (compras, contratos, etc.); una reorganización territorial de las áreas sanitarias (actualmente Navarra se divide en tres) para avanzar hacia un área única; conseguir la suficiencia presupuestaria con un modelo de rendición de cuentas ligado al logro de objetivos medibles; poner en marcha un nuevo modelo de gestión de equipos asistenciales y apostar por las tecnologías como la telemedicina.

LEY FORAL DE SALUD

Domínguez apuntó que ya están trabajando en la nueva Ley foral de Salud que enmarque el sistema sanitario del futuro dentro de las nuevas necesidades. La anterior data de hace 30 años, cuando la asistencia se centraba más en la resolución de problemas agudas frente a las necesidades de atención de crónicos actuales.

Y sumó a las medidas que quiere llevar a cabo una apuesta por la investigación e innovación, por la humanización de la atención, por la participación ciudadana y por la accesibilidad.

También apuntó, entre las prioridades de su departamento, reforzar la salud mental con cuestiones como la prevención del suicidio o la atención infantojuvenil. Por último, indicó que siguen avanzando en la empresa pública de transporte sanitario con la creación de un consejo de administración que elegirá un gerente para liderar el proyecto.

Los grupos piden más concreción en las medidas

Más concreción. Esta fue una de las demandas por parte de los grupos parlamentarios tras escuchar las líneas estratégicas del consejero de Salud para los próximo cuatro años. Domínguez respondió que irá dando detalles durante próximas comparecencias en el Parlamento.

Entre tanto, la mayoría coincidieron en la necesidad de tomar medidas que pasen por controlar las listas de espera y por empoderar la Atención Primaria. Y también por trabajar en la nueva Ley foral de Salud que cimiente la atención para el futuro, ya que la actual tiene más de 30 años.

“Tiene que ser una ley con consenso social, profesional, de pacientes y grupos parlamentarios. Le tendemos la mano”, ofreció Leticia San Martín (UPN). La parlamentaria replicó las palabras del consejero: “Ley foral de Salud, bajar listas de espera, Atención Primaria como eje del sistema... Se dijo en 2015 y 2019 ¿Vamos a volver a hacer lo mismo otra vez?”, preguntó. “¡No!”, afirmó contundente Domínguez.

Irene Royo (PP) le preguntó si tras ocho años de gobiernos progresistas la sanidad está mejor y consideró que “tenemos peores servicios públicos”. Domínguez, por su parte, afirmó que la percepción de la sanidad no se corresponde con la realidad. Está mejor y eso hay que recuperarlo”.

Maite Esporrín (PSN) pidió un plan para abordar las listas, actualizar el plan de drogas y adicciones, un plan oncológico específico y de infraestructuras así como contar con los profesionales. En algunos aspectos, como el plan para las listas, coincidió Txomin González (Bildu), que también pidió aumentar la financiación, aumentar camas hospitalarias, usar los quirófanos de forma más eficiente y medidas para mejoras las condiciones laborales de la plantilla. Desde Geroa Bai, Isabel Aranburu apostó por la estrategia de Primaria y por priorizar las listas de espera así como por favorecer la dedicación exclusiva de los profesionales.

Daniel López (Contigo) sumó la importancia de la salud mental y la de detectar cuellos de botella y Maite Nosti (Vox) demandó un mayor presupuesto y achacó una falta de medidas para abordar el problema de la Atención Primaria así como el de las listas de espera.

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