Salud traslada al navarro ingresado en Tarragona
Ayer se avisó a la familia del paciente alsasuarra de que una ambulancia medicalizada viajará hoy a por él al tratarse de un
caso “excepcional”


Publicado el 05/09/2023 a las 06:00
El Departamento de Salud del Gobierno de Navarra mandará esta tarde a Tarragona una ambulancia medicalizada (asistencial) con una enfermera para trasladar al paciente alsasuarra que lleva ingresado en el Hospital Joan XIII desde que el día 24 de julio sufriera una repentina enfermedad neuronal durante unas vacaciones en Salou.
Ayer al mediodía, la familia del afectado recibió una notificación muy diferente a las negativas trasladadas desde el Servicio de Prestaciones y Conciertos de Salud días atrás a la petición de una ambulancia asistencial. Era una llamada de este mismo departamento para comunicar que el paciente iba a ser trasladado en este tipo de vehículo medicalizado hasta el Hospital Universitario de Navarra al considerarse un caso “excepcional”, según ha informado la familia.
“Va a venir una ambulancia medicalizada de Navarra y nos vamos a casa por fin”, decía contenta una de las hijas del afectado. “Nos han dicho que han estudiado el caso y que efectivamente llevábamos muchos días, es un tratamiento largo y que hacen una excepción para el traslado a Navarra”, añadió sobre una enfermedad que ha afectado a la movilidad, vista y vías respiratorias de este paciente que requerirá una rehabilitación de al menos dos años, según los expertos del hospital catalán.
EL SÍ TRAS DOS NEGATIVOS
Un mes después de su ingreso, los médicos de Tarragona decidieron solicitar el traslado del navarro al HUN en una ambulancia asistencial porque lo consideraban “seguro”. Además, “el estar en su casa junto a sus familiares le iba a venir bien en su recuperación”. Pero Salud del Ejecutivo foral rechazó el traslado alegando que los desplazamientos interprovinciales sólo los podían hacer ambulancias no asistenciales, que son las que no están acondicionadas para la asistencia médica en ruta, atendiendo a un protocolo aprobado en julio de este año.
“A mi padre le afectó mucho psicológicamente que nos denegaran la petición, además de la enfermedad”, reconocía ayer su hija. “No es un capricho, es algo que nos puede pasar a cualquiera”, concluyó. Sin embargo, aunque haya costado, se ha conseguido el traslado. La familia agradece de forma generalizada a todas las personas que se han volcado con el caso.

