Investidura
Barkos recuerda al PSN su minoría respecto a la política lingüística
La portavoz de Geroa Bai se despide del Parlamento reclamando más ambición en promover el euskera pese a las reticencias de los socialistas navarros


Actualizado el 14/08/2023 a las 20:47
En una intervención que sonó a despedida tras conocerse que será la próxima senadora autonómica, Uxue Barkos asumió el papel de fijar la posición de Geroa Bai ante la investidura de María Chivite. Tuvo un discurso durante el que, con su habitual locuacidad, ofreció algunas explicaciones que sonaron a veces un poco enrevesadas, como la justificación del retraso en cerrar un acuerdo para el programa de gobierno. Barkos llegó incluso a manifestar la disposición de su formación a renunciar a cualquier exigencia dentro del gobierno para facilitar un pacto, para después reconocer que no hubiera aceptado un ejecutivo que no reflejara “la pluralidad” de los resultados de las urnas.
“Lo dijimos en público y en privado. Si la presencia de Geroa Bai, si sus exigencias para entrar en el gobierno eran un obstáculo, no hubiéramos tenido problema alguno en facilitar desde fuera otro gobierno con otros actores. Pero en esta oferta de Geroa Bai sí había condiciones, no era un cheque en blanco. La primera de las líneas rojas era llevar al gobierno la pluralidad que las navarras y los navarros han traído a este parlamento”, razonó.
La portavoz de Geroa Bai se felicitó por el acuerdo programático firmado con los socialistas y Contigo-Zurekin que hará posible la investidura de Chivite, un consenso logrado gracias a un “equilibrio imprescindible” que admitió que había “peligrado en algún momento”. También abogó por trasladar la “ambición” demostrada en el acuerdo “a todos los ayuntamientos de Navarra”, en referencia a lo ocurrido en algunos consistorios como Pamplona, una tarea pendiente ante la que todavía estaban “a tiempo” de corregir. “No puedo decir que este sea el acuerdo más progresista que hayamos alcanzado desde 2015, pero sí digo que sigue en la senda más ambiciosa de cambio”, aseguró con otro de sus acostumbrados malabarismos dialécticos.
MÁS AMBICIÓN CON EL EUSKERA
Barkos reconoció que una de las “discrepancias más evidentes” entre los tres partidos que apoyarán la investidura de Chivite era “la posición en torno a las políticas públicas sobre el euskera”. En ese sentido, dijo que la postura de Geroa Bai era “muy clara” y que “todo lo que no sea avanzar es retroceder”. “Por eso teníamos que hacer más ambicioso y exigente este acuerdo de 2023 respecto al de 2019. Explicita esos puntos de discrepancia con el PSN que entonces no se plantearon y que a lo largo de la legislatura han ido surgiendo”, dijo. A modo de balance, afirmó que Geroa Bai había sido clave en algunos de los avances “en políticas lingüísticas” de los últimos ocho años. También indicó que seguirían trabajando en “avanzar en la apuesta del Ejecutivo por políticas públicas que permitan avanzar en el impulso y normalización del euskera”.
Como principal avance en esta materia, sacó a relucir “el compromiso de valorar como mérito el conocimiento del euskera en el acceso a la Administración Pública navarra”, aunque matizó que quedaba fuera “la zona no vascófona”. También destacó que Educación trabajará para “satisfacer toda la demanda en modelos A y D, así como garantizar que en todas aquellas localidades en las que se haya implantado recientemente el modelo D y que cuenten con instituto público se abra línea del modelo D en Secundaria”. Y dejó un recado final a Chivite en relación con el euskera al recalcarle que el conjunto de fuerzas favorables a estas políticas, en referencia a la propia Geroa Bai, EH Bildu y Contigo-Zurekin, sumaban más escaños que los del PSN.
Dentro de otra de las áreas del nuevo gobierno que recaerán en cargos elegidos por Geroa Bai, Barkos quiso agradecer la “disposición” de Fernando Domínguez, al tiempo que insistió con ahínco en lograr para esta cartera “suficiencia financiera y esfuerzo económico” como otra “línea roja” que se había marcado en la negociación y cuyo cumplimiento atribuyó directamente a María Chivite. También hizo mención a la importancia que tendrán “las transiciones digital y ecológica”, otras dos áreas bajo el paraguas de Geroa Bai, para las que la UE estaba impulsando unas políticas “no exentas de riesgo” en estas materias y alertó del peligro que ello podría suponer en cuanto a la “cesión de soberanía”.
Junto a la obligación de “tomar medidas con emergencia” frente al cambio climático, la portavoz de Geroa Bai argumentó que el abandono de “los combustibles contaminantes” era un proceso “muy costoso” para las empresas y, como consecuencia, estaban “dejando de ser competitivas con otras áreas del mundo que no están siendo tan ambiciosas en el cumplimiento de la agenda de neutralidad en emisiones”.
