Rutas con oficio

Patricia, Myriam y Amaya, coordinadoras en Tasubinsa y aliadas de la capacidad

Patricia Garde, Myriam Vitas y Amaya Sabalza son coordinadoras en centros ocupacionales de Tasubinsa, donde ayudan a hombres y mujeres a hilvanar los cimientos de una vida

Patricia Garde, Myriam Vitas y Amaya Sabalza, en el centro ocupacional de Orkoien
AmpliarAmpliar
Patricia Garde, Myriam Vitas y Amaya Sabalza, en el centro ocupacional de Orkoien
Patricia Garde, Myriam Vitas y Amaya Sabalza, en el centro ocupacional de Orkoien

CerrarCerrar

Pilar Fernández Larrea

Publicado el 11/06/2023 a las 06:00

No es trivial el oficio de Myriam, Patricia y Amaya. Las tres son coordinadoras de centros ocupacionales en Tasubinsa. Y ellas reparan en que tal vez no es esta una profesión al uso, de las que aparece en cualquier diccionario. Una definición aproximada recogería que son aliadas de las capacidades de todas las personas, arqueólogas que descubren aptitudes, árbitros que dirimen partidos difíciles, abogadas para edificar una sociedad diversa. Lo cierto es que regresan muchos días a casa del trabajo envueltas en abrazos de mujeres y hombres que, por encima de cromosomas testarudos, aman, lloran, ríen y quieren estar ocupados y disfrutar de su tiempo libre.

Myriam Vitas Ruiz, 50 años, estudió Magisterio de Educación Especial. Parecía una profesión diseñada para ella, una niña que siempre quiso cuidar a personas con discapacidad. “Mi madre me dice que cuando veía a un niño especial me ponía a jugar con él, desde muy txiki. Creo que el sufrimiento, una experiencia vital, me llevó a ello”, descubre. Trabajó en colegios, pisos tutelados, en centros psiquiátricos, y lleva años en Tasubinsa, más de una década como coordinadora en el centro ocupacional de Burlada. La trayectoria de sus compañeras es paralela en el tiempo. Patricia Garde Garde, 48 años, dudó entre Enfermería y Pedagogía, profesiones que enmarcaba en el cuidado de las personas. Graduada en Psicopedagogía, siempre ha trabajado en torno a la discapacidad intelectual. “Comencé de prácticas en Tasubinsa hace 23 años y aquí sigo, en diferentes puestos y con muchos cursos, la formación continua es necesaria”, valora y subraya cómo ha evolucionado la atención global a las personas. En su caso, en Beriáin.

En Tasubinsa hay centros especiales de empleo, trece en toda Navarra, en los que trabajan personas contratadas y centros ocupacionales, todos coordinados por mujeres, a donde acuden personas con discapacidad intelectual o del desarrollo “con dificultades para acceder al empleo ordinario o protegido”. Desde los 20 hasta los 65 años o incluso más. “Por arriba no hay límites”, inciden en el envejecimiento activo, “siempre con la calidad de vida como objetivo”.

Amaya Sabalza Gallués, 46 años, es coordinadora en Orkoien. Estudió Pedagogía, tras descartar Derecho, y como Patricia y Myriam, está contenta en una labor de apoyo a los profesionales y responsables de planta y de la relación con las familias. Coincide con sus compañeras en que es una profesión gratificante y enriquecedora. “Cada día es distinto y las personas con discapacidad te dan mucho, siempre recibes más. Es otra mirada, pero hay que subrayar que trabajas con personas, no son papeles”, resuelven y reparan en que “las personas que acuden a los centros están muy contentas”. “Hay muy poco abandono, las familias están cada vez más implicadas y pueden elegir horarios, estancias... es más flexible y ellos toman la decisión, siempre con un orden”, apuntan que en los centros se desarrollan diferentes actividades, procuran que el abanico sea plural y que confluya en la sociedad. Son parte de ella, con sus metas y sus deseos. Amaya sostiene que tratan de “distanciar los apoyos cuando no son necesarios”. Y las tres se detienen en otro puntal relevante. Lo necesario que es apoyarse en el humor para afrontar esta y otras tanta profesiones.

Amaya, Patricia y Myriam son madres y sus hijos han visitado su lugar de trabajo. Así lo han querido, porque lo sienten cercano y al tiempo desean que convivan con distintas sensibilidades, que sepan mirar con igual distancia a todas las personas.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora