Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

Nuevo baremo para discapacidad en Navarra: estas son las claves

Colectivos de personas con discapacidad celebran su enfoque “psicosocial” y esperan que “saque de la sombra” a quienes se quedaban fuera

Ampliar Javier Zugasti, director del Centro de Valoración de la Discapacidad, en Civican
Javier Zugasti, director del Centro de Valoración de la Discapacidad, en CivicanANDER OLCOZ
Publicado el 01/06/2023 a las 06:00
El ámbito de la discapacidad ha recibido “con esperanza pero con cautela” la entrada en vigor de un nuevo baremo de valoración en este ámbito. Así lo explicó este miércoles 31 de mayo Cristina Mondragón, la presidenta de la Federación de asociaciones de personas con discapacidad física y orgánica (Cocemfe Navarra). “Llevamos 20 años esperando un nuevo baremo que saque de la sombra a personas que conviven con el dolor, con brotes, con enfermedades raras”, expuso. “Valoramos también muy positivamente el enfoque psicosocial”, desgranó. Lo hizo a modo de apertura de una concurrida jornada que reunió en Civican a expertos, trabajadores y personas con discapacidad, ávidas de conocer con más detalle las repercusiones de este nuevo sistema, que entro en vigor a finales de abril después de ocho años de desarrollo.
Desde Cocemfe se pide ahora “vigilar que el procedimiento se despliega de forma eficaz, para qué comprobar qué efectos tiene en las nuevas valoraciones”. También que las administraciones “doten de recursos suficientes a las plantillas para fortalecer los servicios de valoración y reducir las listas de espera”, de hasta 36 meses en algunas comunidades autónomas.
En la jornada participaron Javier Zugasti, director del centro de valoración de la discapacidad; Carmen Maeztu, consejera de Derechos Sociales en funciones; Antxo Queiruga, presidente de Cocemfe Nacional; y Olga Cuairán, terapeuta ocupacional del Centro de Valoración.

La interacción entre varios factores, la base

Javier Zugasti, director del Centro de Valoración de la Discapacidad, intervino este miércoles en la jornada para exponer las claves del nuevo baremo de la discapacidad. Este es un resumen de su intervención.
¿Qué se entiende por discapacidad?
La situación que resulta de la interacción entre las personas con deficiencias previsiblemente permanentes y cualquier tipo de barreras que limiten o impidan su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones de los demás (Real Decreto Legislativo 1/2013).
¿Por qué hacía falta un nuevo baremo?
El anterior databa de 1999 y estaba obsoleto. Fue elaborado en base a un modelo ya superado de la discapacidad, centrado exclusivamente en las deficiencias físicas o mentales de la persona. La nueva norma sigue la Clasificación Internacional del Funcionamiento de la Discapacidad y de la Salud (CIF) de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que propone “un modelo de interacciones” entre varios factores: las deficiencias fisiológicas y mentales, las limitaciones en la actividad y las restricciones en la participación en sociedad. También se contemplan “los factores contextuales”, que interactuan con los anteriores “actuando como barreras o como facilitadores”, y que incluyen tanto factores personales como externos. “Es un modelo más complejo, con un enfoque biopsicosocial, pero es que la realidad de la discapacidad es compleja. No todas las personas con un mismo problema de salud tienen la misma discapacidad. Ni todos los entornos son similares”.
¿Por qué se barema la discapacidad?
“Porque, desgraciadamente, los recursos y prestaciones son limitados”. El sistema en España establece que hay que tener un mínimo de un 33% para tener una discapacidad reconocida, de modo que te correspondan ciertos derechos. “Es así desde 1984, con la entrada en vigor de la LISMI”. Ya entonces y también ahora los baremos, que no son otra cosa que una fórmula metemática, se establecen utilizando las tablas de la Asociación Médica Americana (ANA).
¿Cómo se ponderan los distintos factores?
El nuevo baremo, en realidad, no es uno, sino cuatro. El primero, las deficiencias, siguen siendo el criterio principal, mientras que el resto se utilizarán como criterios secundarios de ajuste. “Se entiende que son permanentes y estables”. Se han revisado y mejorado todos los capítulos, de modo que se han añadido trastornos del desarrollo psicológico o del comportamiento. También se ha incluido un capítulo nuevo sobre dolor y fatiga, y hay un apéndice sobre carga de cumplimiento del tratamiento. El capítulo decidido a lo musculoesquelético, el motivo más frecuente de valoración de la discapacidad, suma 113 páginas.
¿Qué categorías contempla?
Cuatro. Clase 1 (5-24%), clase 2 (25-49%), clase 3 (50-95%) y clase 4 (96-100%).
¿Hay otras novedades?
Dentro de las limitaciones a la movilidad, que es el criterio que se utiliza para conceder las tarjetas de aparcamiento, se van a contemplar también las demencias o las discapacidades intelectuales severas. Por otra parte, se quiere reforzar “la escucha al usuario”, a través de un cuestionario. “Que sea la propia persona que cuente qué dificultades, frente a la queja frecuente de que no les escuchamos”. ¿Será determinante? “Pues dependerá. Si concuerda con el resto, sí. Si no, no”. “En este mes y medio de nuevo baremo sólo dos o tres personas han rellenado el cuestionario”, lamentó.
¿Van a subir o van a bajar los grados?
“Lo más probable es que se mantenga. Algunos colectivos, como las discapacidades intelectuales, verán aumentadas las puntuaciones. Pero en otros pueden bajar. En general, no esperamos grandes diferencias, pero hay que dar más tiempo”.
¿Cambia la concesión de prestaciones?
La norma sigue exigiendo el 33% de discapacidad para tener acceso, eso no ha cambiado.
¿Se equipara la discapacidad con la incapacidad laboral?
No hay equiparación entre tener un 33% de discapacidad y una incapacidad laboral. “La incapacidad hace referencia a tu puesto de trabajo. Si una peluquera tiene alergia a los tintes, le podrán dar la incapacidad laboral porque no puede estar en ese puesto de trabajo, pero el grado de discapacidad será cero, porque tu vida es totalmente normal”, ejemplificó.
¿Y con la dependencia?
Tampoco, son baremos independientes. “Aunque esperamos que en un futuro se unifique y ya hay una propuesta, en el marco del subaremo de Limitación Grave y Total en el Autocuidado”.
¿Qué pasa con las personas que solicitan revisión y bajan grado?
“Va a ser muy poco frecuente. Pero la normativa dice que, a las personas que tienen reconocido un grado de discapacidad y bajan la puntuación, no se les puede bajar el grado reconocido si no hay una mejora en la situación funcional. Con lo cual, no habría pérdida de derechos”.

"Ninguna enfermedad da el 33% directamente"
Zugasti fue tajante al expresarse sobre la reivindicación de algunos colectivos, que piden que el diagnóstico de una enfermedad, como la Esclerosis Múltiple por ejemplo, lleve aparejado el reconocimiento de un 33% de discapacidad. “Se escucha todos los días. Yo entiendo la reivindicación porque lo que buscan es el acceso a las prestaciones, pero eso no puede ser así. Cada persona y cada discapacidad son diferentes. Un parkinson en una fase inicial puede suponer una valoración de un 5% o un 10%; y otro parkinson puede tener a la persona encamada. Ninguna enfermedad, ninguna, te da directamente el 33%”, enfatizó.

volver arriba

Activar Notificaciones

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora