Guerra de trincheras con palabras

El debate tuvo 120 intervenciones repartidas entre los siete protagonistas, ninguno se movió un ápice de su posición, ninguno sorprendió

Un técnico coloca la petaca del micro a María Chivite, con Javier Esparza y Uxue Barkos en sus sillas
AmpliarAmpliar
Un técnico coloca la petaca del micro a María Chivite, con Javier Esparza y Uxue Barkos en sus sillas
Un técnico coloca la petaca del micro a María Chivite, con Javier Esparza y Uxue Barkos en sus sillas

CerrarCerrar

Luis Guinea

Publicado el 17/05/2023 a las 06:00

Quien aterriza por primera vez en un debate electoral siente un punto de curiosidad. Porque no sabe qué va a ver, ni qué efecto puede tener eso quien lo escuche. Debate, dice la RAE es discutir un tema con opiniones diferentes. También es contienda, lucha, combate. El debate de este martes en Diario de Navarra, entre los siete candidatos a la presidencia foral por parte de las formaciones con representación en la última legislatura, respondió al principio de la guerra de trincheras. Posiciones firmes, escarceos, intercambio de fuego y desgaste para que nada cambie.

En la guerra de trincheras antes o después todo el mundo dispara. De los 120 momentos de fuego verbal en casi dos horas de debate Javier Esparza y Uxue Barkos dispararon 25 veces, por las 23 de María Chivite, 21 de Javier García, 17 Carlos Pérez Nievas, 16 Begoña Alfaro y 14 de Laura Aznal. Como en las guerras de trincheras hubo momentos de tanteo. Asomarse, ver, amagar y esperar. Es lo que sucedió en la presentación y en el bloque de salud. Donde los novatos leyeron sus apuntes, donde Esparza y Chivite evitaban mirarse a la cara y fijaron sus posiciones, donde Esparza le recordó por primera de las diez veces en todo el debate su connivencia con Bildu.

Y a partir de ahí, fuego cruzado cada uno desde su agujero. Los siete manejaron con soltura la artillería de las estadísticas, los datos -para unos empíricos, para otros falsos- y porcentajes. Tarjetas y folios repletos. Para el espectador, un volumen de números incomprobable, indigesto, un ruido de fondo de nula efectividad. Ahí también salieron desde las tortillas verdes del menú del Hospital, hasta referencias a Zapatero, Aznar . Y por primera de las diez veces detonó el obús de calibre grueso de “eso es mentira” o “compruebe bien sus datos”. Que en los debates siempre queda bien, desgasta, crea más tensión. Todo bajo la atenta mirada de los equipos auxiliares. Asesores, compañeros de partido con los que les vale cruzarse una mirada, un gesto o un whastapp con instrucciones breves. Más pólvora y fuego... para que nada cambie.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora