Ni apocalipsis ni Alicia en el país de las maravillas


Publicado el 17/05/2023 a las 06:00
Ni Navarra está al borde del apocalipsis, ni es el escenario de Alicia en el país de las maravillas. Ninguno de los candidatos y candidatas que participaron ayer en el debate de Diario de Navarra fueron lo suficientemente mesurados como para poner cierto sosiego a la hora de describir la Navarra de ayer y la Navarra de este martes. A María Chivite (PSN), Uxue Barkos (Geroa Bai), Laura Aznal (Bildu) y Begoña Alfaro (Contigo Navarra) les costaba reconocer todo lo que se hizo bien con los gobiernos de UPN, en bastantes ocasiones con la colaboración de los socialistas. En esos años se pusieron los pilares del progreso en esta tierra, a pesar de la oposición pertinaz y antidemocrática de una banda terrorista y su brazo político, que hicieron todo lo posible porque esta comunidad no avanzara. No valorar que la Navarra de hoy sienta sus bases en la Navarra de ayer es ir por la vida con los ojos tapados. Navarra no emergió en 2015, con la llegada del Gobierno de Barkos al poder y su continuidad con el de Chivite.
A Javier Esparza (UPN), Carlos Pérez- Nievas (Ciudadanos) y Javier García (PP) les cuesta un gran esfuerzo ver algo positivo en estas dos últimas legislaturas. También ha habido avances, aunque cueste verlos en medio de una crisis y una pandemia que ha dejado tocada a la ciudadanía. Navarra sigue teniendo unos buenos ratios de bienestar, por encima de la mayoría de las comunidades. Y no se ha precipitado por ningún barranco, aunque la distancia con el resto de las regiones españolas, cada vez es menor.
El debate ha mostrado dos miradas, casi irreconciliables: la del centro derecha, que apuesta por una mayor libertad de enseñanza, menos impuestos, colaboración público-privada, construcción de VPO, tolerancia cero con los okupas... ; y la del cuatripartito gobernante, con un mayor intervencionismo, defensa de lo público, mayor presión fiscal, limitación de los precios de alquiler... Sólo una coincidencia: la sanidad navarra está peor que hace unos años. Dos versiones sobre el pasado y dos modelos sobre el futuro de Navarra.
Sobre los pactos, no hubo sorpresas. La presencia de condenados por terrorismo en las listas de Bildu, nada cambia. Ni en Madrid, ni en Navarra. Esparza (UPN), Pérez-Nievas (Cs) y García (PP), nunca pactarían con la coalición abertzale. Barkos (Geroa Bai) y Alfaro (Contigo Navarra) apuestan por una mayoría progresista (en la que incluyen a Bildu, si fuera necesario). Chivite (PSN) quiere ser de nuevo presidenta con los actuales socios, pero si necesita a Bildu, no descarta pactar, como lo ha hecho estos cuatro años. Y el objetivo de Aznal (Bildu) es ser “indispensables” para ser más “decisivos” que lo que han sido hasta ahora. Aviso para navegantes.