Seguridad
Navarra registra al año una media de 500 denuncias o incidentes con armas blancas
Crece el control para reducir su presencia en ámbitos de ocio nocturno


Actualizado el 21/04/2023 a las 08:31
Las denuncias por posesión o incidentes relacionados con las armas blancas en los que sancionan o intervienen los distintos cuerpos policiales en Navarra rondan el medio millar al año y todos coinciden en que, sin que hayan proliferado sin control, tras la pandemia ha crecido su presencia. El repunte preocupa especialmente cuando se mezcla con otros factores como pueden ser grupos de jóvenes y consumo de alcohol o drogas, sobre todo vinculado a espacios como los de ocio nocturno. En esas 500 actuaciones se engloban por ejemplo las 201 armas u objetos peligrosos incautados por la Policía Municipal de Pamplona en Navarra en la ciudad, las 242 denuncias interpuestas por Policía Foral en base al Reglamento de Armas en 2022 o las 150 intervenciones de media anuales que realiza la Unidad de Seguridad Ciudadana (USECI) de la Guardia Civil en los distintos controles ubicados en la Comunidad foral.
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Como en el resto de España, la tendencia es creciente, aunque sin llegar a sus cotas de peligrosidad (en el conjunto del país los incidentes con heridos por arma blanca suben al menos un 35% desde 2018 y hay 93 fallecidos a causa de uno de estos instrumentos hasta enero y noviembre de 2022).
En la Comunidad foral preocupa especialmente la presencia de este tipo de objetos en ámbitos como el del ocio nocturno, donde su presencia puede agravar acciones relacionadas con peleas, agresiones o robos con fuerza e intimidación. Además de casos como las recientes muertes violentas ocurridas en Vitoria o San Sebastián, el repunte percibido preocupa a las autoridades policiales en el sentido de que cualquier enfrentamiento puede conllevar un agravamiento de las lesiones sufridas por los implicados. Ejemplo de ello es precisamente dos de las últimas actuaciones en relación a sucesos graves ocurridos este año en Navarra. En primer lugar, la muerte a cuchilladas de un vecino de la Rochapea de origen dominicano de 48 años que tuvo lugar en enero en Villava o el ingreso en prisión decretado al inicio de este mes para un hombre que agredió a otro con un destornillador a la salida de una discoteca en Pamplona.
Detectores de metales
Precisamente para reducir la presencia de este tipo de objetos en el ámbito nocturno se ha llegado a un acuerdo entre el Ayuntamiento de Pamplona, discotecas y otros locales de ocio de la ciudad, por el que se han comprometido a tomar medidas preventivas frente a delitos relacionados con armas blancas. Los locales de ocio apuestan por erradicar el uso de estas armas tanto en el interior de sus establecimientos como en el entorno, con la ayuda del consistorio, en defensa de un ocio responsable y respetuoso.
Aunque en Pamplona no se han producido sucesos tan graves como los registrados en localidades cercanas, el acuerdo recoge el compromiso de los hosteleros a no permitir el acceso a clientes que porten armas blancas o elementos punzantes. Las armas que se retiren se entregarán a la Policía Municipal que facilitará detectores de metales a los establecimientos y será informada de manera inmediata ante cualquier delito cometido en el local. Policía Municipal preparará carteles informativos de la prohibición de acceso con armas blancas, que los propietarios colocarán en zonas visibles de sus locales. Los agentes realizarán controles en los entornos de ocio y establecerán dispositivos preventivos de peleas y actitudes delictivas. Como medida disuasoria, también se instalarán cámaras de videovigilancia en la vía pública. En ningún caso se permitirá la celebración de eventos de ocio sin licencia.
Los locales también ratifican su compromiso de cumplir estrictamente los horarios establecidos, ofrecer un trato respetuoso, respetar los aforos y evitar que los clientes saquen vajilla o botellas de cristal fuera de los establecimientos.
Un machete para ir a por setas o como ‘acompañante’ en un bar
La ley de Seguridad Ciudadana expone claramente que no está permitida la exhibición o tenencia de determinados objetos y armas, tanto de fuego cortas como blancas, “especialmente aquellas que tengan hoja puntiaguda”, fuera de contextos como trabajo o deportivos, salvo autorización. El Reglamento de Armas distingue además de los productos con hoja por encima de 11 centímetros , varias categorías, desde la que engloba revólveres , rifles, pistolas simuladas, navajas, cuchillos o machetes, o incluso ganchos de pesca. En realidad, exponen, las policías, la actuación e incluso incautación en lo referente a armas blancas depende en gran medida del contexto y la persona. No es lo mismo intervenir un machete en una cesta a un setero, que explique que lo puede llevar en su paseo por el monte, a encontrarlo en el cinturón de una persona que se encuentra de fiesta en el acceso a un concierto, con el consiguiente riesgo. En caso de realizar un cacheo o registro, los policías pueden determinar que incluso objetos más cotidianos como pueden ser un bate de béisbol o un mosquetón de enganche para escalada que haga las veces de llave de pugilato pueden ser considerados objetos peligrosos y susceptibles de sanción. “Una persona que lleva un bate de béisbol en el maletero de su coche, sin vinculación alguna con la práctica deportiva, y con antecedentes con hechos violentos, es un perfil mucho más susceptible de resultar multado o con el objeto incautado”.
El riesgo del efecto contagio, del “yo la llevo para defenderme”
Cuestionados por la policía, no son pocos las personas que aducen que llevan alguna de estas armas solo para usar en caso de ser atacado. “Solo la voy a usar para defenderme, no tengo intención de atacar a nadie con ella”, explican, también en ocasiones por el desconocimiento que existe acerca de la prohibición incluso de su tenencia. En Policía Municipal de Pamplona constatan que desde el finde la pandemia ha aumentado el número de armas blancas que circula en la ciudad. “Hay gente más alterada y ese repunte es además peligroso porque provoca un efecto contagio. Si muchos llevan, por qué yo no”, comenta un portavoz del cuerpo, tras recoger los testimonios de compañeros que patrullan en Seguridad Ciudadana. La propiedad de un arma blanca, coinciden en general, es todavía un rasgo mayoritariamente masculino y, si una mujer es la que lesiona a otra persona con uno de estos objetos suele ser un episodio vinculado a algún desequilibrio mental más puntual o a un ataque repentino en el que la autora se arma de un cuchillo de cocina, por ejemplo, para el ataque. “Es raro ver a una mujer con una navaja”. Cuando se encuentran, las armas blancas suelen decomisarse como consecuencia de un control, también en muchos casos de registros de un vehículo o domicilio, y en los accesos a locales de ocio, festivales de música o fiestas patronales. “Conseguir quitarlas de en medio ya es un éxito para este tipo de dispositivos. Todos salimos ganando”.
