Autovía subpirenaica
La finalización de la Autovía a Jaca se retrasa al menos hasta 2027
Faltan 3 tramos por construirse, y 6 en todo el eje de vía rápida hasta Lleida


Publicado el 17/10/2022 a las 06:00
El 15 de enero de 2012 tenía Navarra abiertos al tráfico los 46 km totales del trazado la Autovía del Pirineo Pamplona-Jaca (A-21) en territorio foral. El nudo de Noáin, origen de la misma, lo empezó a construir el Gobierno de Navarra en 2004 y se inauguraba en mayo de 2005. Para entonces (inicios de 2012), el Estado solo había conseguido construir y poner en servicio apenas 8,3 km de sus 57,5 totales de autovía, un tramo de vía rápida que se iniciaba, además, a 15 km de la muga con Navarra. Diez años han transcurrido ya de ese momento, y la evolución de la obra en Aragón ha avanzado de forma lenta y dispar. Tal es así que aún restan tres tramos de la A-21 por construirse, y los plazos previstos no son demasiado prometedores, pues toda esta autovía no estaría lista al menos hasta 2027.
Así se desprende de la previsión que maneja el Gobierno de España conforme al anteproyecto de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2023. De los 3 tramos que faltan por ejecutarse, solo uno, el Tiermas-Sigüés, está en obras (con los trabajos bastante avanzados), y podría culminarse el próximo año, pues no se consignan partidas económicas más allá de 2023. Con 6,6 km de recorrido, ayudaría a unir dos partes hoy inconexas de la A-21, y a evitar circular a orillas del embalse de Yesa por la antigua carretera nacional N-240.
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Asimismo, hay otros dos tramos que siguen sin ser adjudicados: Fago-Puente la Reina de Jaca (11,6 km), que recibe en 2023 una inyección económica insuficiente para iniciar obras; y la variante de Jaca (8 km), a la que por vez primera se asignan partidas destacadas y con recorrido, para el periodo entre 2023 y 2026, que sí permitirían ver obras a medio plazo. A este tramo de variante se apunta en los PGE una fecha fin de 2027.
FALTAN 53,3 KM DE 286 TOTALES
Desde finales de 2019 el Estado no ha puesto en servicio nuevos tramos de vía rápida en la A-21, pero tampoco en ninguna de las otras dos autovías (A-23, entre Jaca y Huesca; y A-22, de Huesca a Lleida) llamadas a conformar una autovía subpirenaica para acabar uniendo el Cantábrico con el Mediterráneo. Aún hoy, de los 286 km de carretera entre Noáin (inicio de la A-21) y Lleida (final de la A-22) faltan por desdoblar 53,3 km.
A los tres tramos ya citados de la A-21 se suman en la A-23 la variante de Sabiñánigo (6,9 km ya en obras que podrían estar listos para 2024) y el tramo Sabiñánigo sur-Lanave (7 km) aún sin licitar y con partidas económicas importantes comprometidas al menos hasta 2026 (se fija el fin de obras en 2027). Por su parte, en la A-22 solo queda por abrir el tramo entre Huesca y Siétamo (13,2 km), ya en obras y que se finalizaría en 2024.