El Forofillo
Regreso al futuro en El Sadar
Osasuna vuelve al fútbol de los 80 con el patadón y a correr


Actualizado el 24/08/2026 a las 22:03
Eché de menos a Esparza y Macua, Lecumberri, Iriguíbel. Un poco de Robinson y, sobre todo, a Basauri o Santamaría en la meta. Osasuna con Ramis ha retrocedido, que no perdido, cuatro décadas, se ha "volvido" que diría el bueno de Iker Muñoz a ese fútbol directo, inglés, de central a delantero sin tener en cuenta el raseo del esférico, lleve o no chip, o ese mover el cuero a lo tiki taka. Será por ganas...
Ganas había, y muchas, de ver el estreno rojillo en este arranque de locura y despropósito que han dibujado Tebas y los mamandurrios que viven de esto sin dar palo al agua. Aplazado el choque contra el Celta que ya asoma en el horizonte, Pamplona se convertía en línea de salida de una nueva temporada con toda la ilusión del mundo y deseo de ver la propuesta de Luis Miguel para nuestro equipo. Señor...
Señor lo que vamos a tener que rezar este año para encontrar a tres peores. Porque contra el Levante, con todos los respetos, uno de los más flojos a los que han robado a Espí y otra gente de calidad, no fuimos capaces de ganar en casa. Pues la cosa no es que pinte muy bien. Y eso que oportunidades hubo, ocasiones llegaron, pero si no se aprovechan (como decía el técnico en la previa), poca lluvia de puntos vamos a tener...
Llovieron ocasiones, Budimir tuvo dos que con diez años menos no se le escapan. Pero también errores, como el de Sergio Herrera que empieza a opositar a banquillo para ver si se centra o, igual es esto, que contra el Levante tiene las velas negras echadas y no hay manera de dar lo mejor que tiene. Pero este equipo ha comenzado con cositas que nos regresan al proyecto de Lisci, cosas raras, cosas extrañas, cosas que hacen sospechar...
Sospechosos habituales son Moi Gómez y Aimar Oroz. Han arrancado el curso como lo terminaron, sin acierto, fallones, sin dar lo que se espera de ellos. Y seguimos sin laterales, aunque bien es cierto que Arguibide se opositó a hacernos olvidar a Rosier. Las cabalgadas del canterano y sus centros fueron de lo mejorcito del encuentro. Y poco más a destacar en los nuestros. Si se perdona...
Se termina pagando. Esta vez la poca calidad del rival nos dejó, al menos, un punto. Pero el respetable abandonó el feudo con sentimientos encontrados, aplaudiendo la defensa férrea que dejó a cero la portería propia (insisto, ante un rival débil enfrente, con poca pólvora) pero sin acierto en el ataque. Todo ello con una propuesta basada en que Catena y Herrando se dejaran los tobillos hinchados de tanto pelotear en busca de desmarques a la carrera. Pobre chip del balón. Si por lo menos de inicio tienes a gente rápida...
Pero con Rubén García, Oroz y Budimir, que suman entre los tres más castañas de las que encontramos en el Paseo de Sarasate en otoño, el premio va a ser más bien escaso si confiamos en su velocidad. Cuando te viene un rival directo hay que salir a morder, a por ellos, con el cuchillo entre los dientes y a tratar de tumbarlo en la lona y noquearlo. Y no, no parecía la película 'Rocky'.
Era más bien 'Regreso al futuro'. Vale, una es de 1976, la otra de 1985. Pero fue la de Doc y Marty McFly la que se mostró sobre un demasiado seco césped de El Sadar. Regresamos a esa época en la que los rojillos lanzaban pelotazos y los centrocampistas apenas la olían, en la que el córner de la cuadrilla daba puntos, en la que las bandas colocaban balones a la olla para que 'Pichichi' Iriguíbel o Michael Robinson los remataran a gol. Pero ni está Iriguíbel, ni está Robinson, ni las pone Echeverría.
Fútbol viejo en año nuevo. Hace falta más para salvar la categoría, hace falta otro juego, otra propuesta, otra idea. Y si se va a ser fiel a este fútbol arcaico, este fútbol de antaño que para mí es de lo mejorcito que se puede hacer a día de hoy, tantos bloques que se mueven, variantes que se adoptan, estrategias que se modifican... por lo menos hay que hacerlo bien. Si esta vez llega a entrar alguna de las de Budimir, o alguno de los remates de córner, seguro que estamos aplaudiendo la idea británica de Ramis. Pero no ha entrado.
Vamos a dejar al Doc Ramis trabajar, que ponga a punto el Delorian y a ver si empieza a cobrar frutos pronto. Me gusta el nuevo técnico, aunque necesitamos más presencia de jugadores que se saben importantes y no lo están siendo de inicio. Aunque haya optado por la elección de un once demasiado conservadora, seguro que si le dejan trabajar su idea quedará plasmada. Ahora a por el Celta de Vigo y a sumar. Nos quedan 43 puntos para el objetivo. yo mientras me voy a subir a la torre de la iglesia a ver si cae un rayo y volvemos a una época de mejor fútbol ¿Os vale la de la previa de Champions League? Allá vamos: 1 de septiembre de 2005...
¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!