Delegado nacional del Frente Polisario
Abdulah Arabi: “La situación en los campamentos de refugiados saharauis es alarmante”
El delegado nacional del Frente Polisario ha viajado a Navarra para reunirse con asociaciones amigas del pueblo saharaui y dar a conocer la situación actual del Sáhara Occidental tras el giro del Gobierno español


Actualizado el 09/05/2022 a las 07:28
Una fotografía de carné y una huella dactilar. Éste es el primer paso que un niño y una niña saharaui deben dar antes de subir a un avión para volar fuera del desierto. Sucedió hace apenas un mes, en los campamentos de refugiados, y allí estaba la pamplonesa Carol García Pellejeros, responsable del programa Vacaciones en Paz en Navarra. Frente a ella, ante su sorpresa, las madres saharauis de los 55 niños y niñas que viajarán hasta esta comunidad hacia el 5 de julio. Mujeres inquebrantables ante la adversidad, que, sin embargo, lloraron. “Y al ver llorar a esas madres, en el momento de la huella y de la fotografía, conscientes de que sus hijos iban a conocer otra realidad, comprendí que había que sacar al mayor número posible de allí”, asentía Pellejeros la semana pasada, visiblemente emocionada. De hecho, ésta es la fotografía que la responsable del proyecto se trajo el 14 de abril después de pasar diez días en el desierto junto a otras familias navarras que se desplazaron en avión charter de Pamplona en un viaje de 2 horas y 45 minutos. Ésta es la distancia que separa en vuelo directo Navarra de la hamada argelina, el desierto de los desiertos, en el que sobreviven 180.000 personas en extremas condiciones desde hace 46 años. “El calor ha sido tremendo en pleno mes de abril. Están muy mal, peor que hace 15 años. Los precios de los alimentos han subido tanto por la guerra que la cesta básica apenas dura cinco días”. Una alimentación, precisaba Pellejeros, fundamentada en arroz, lentejas, pasta y, con suerte, algo de harina. “Está todo muy mal, no hay comida. Yo en este viaje he llegado a pasar hambre, lo que nunca antes había sentido. Es importante sacarlos de allí, como sea, al mayor número... Pero necesitamos más familias”.
El martes 3 de mayo, Carol García Pellejeros, también presidenta de la Asociación Navarra de Amigos el Sáhara (ANAS), Charo Pardo, coordinadora de ANARASD, y Mohamed Galiani, subdelegado del Frente Polisario en Navarra, arroparon a la máxima autoridad del movimiento de liberación nacional del Sáhara Occidental en España, Abdulah Arabi, quien se encontró en Berriozar con representantes de asociaciones amigas del pueblo saharaui, con el objetivo de evidenciar la situación actual del Sáhara Occidental tras el respaldo de Pedro Sánchez al plan de autonomía de Marruecos. “Todo esto que estamos viviendo ahora es una reedición de la traición de 1975”, subrayaba Arabi, una y otra vez, tal y como ha reivindicado en otros escenarios. “¿Qué diferencia hay entre lo que hizo entonces la dictadura y lo que se ha hecho ahora?”. Abdulah Arabi, 55 años, casado y padre de un chico de 20 años que vive en Madrid, es diplomático licenciado en Relaciones Políticas Internacionales por el Instituto Internacional de Relaciones Internacionales (ISRI) de La Habana (Cuba). Su función como delegado nacional del Frente Polisario consiste en coordinar e informar a las distintas instancias e instituciones políticas y sociales sobre el desarrollo de los acontecimientos del conflicto del Sahara Occidental y, a la vez, estrechar y fortalecer las relaciones de amistad y cooperación entre el pueblo saharaui y los pueblos de España.
Disminución del número de caravanas humanitarias a los campamentos, pandemia, guerra con Marruecos, guerra de Ucrania, el cambio de posición de España... ¿Cómo se pueden fortalecer las relaciones en esta situación?
Somos un pueblo que lleva 46 años luchando por la libertad e independencia, superando adversidades, haciendo muchos sacrificios. Sabemos que la libertad tiene su precio y, por lo tanto, lo hemos asumido. Aguantamos y resistimos gracias a la solidaridad y al calor humano de comunidades como Navarra.
La resistencia parece que forma parte de la idiosincrasia saharaui desde la niñez. Quienes han estado en los campamentos ahora hablan de un retroceso de 15 años.
Tenemos una argumentación muy sólida que se encuadra dentro del marco legal. Nos asiste el derecho internacional y luchar por los derechos humanos y la justicia nos hace venirnos arriba y seguir avanzando. Tenemos una determinación total como pueblo. Somos conscientes de que la vía pacífica es la solución definitiva.
¿Cómo está viendo la postura de Europa respecto a Ucrania?
Con respecto al Sáhara Occidental, desde luego se ha visto el doble rasero de medir el derecho internacional. Hay mucha hipocresía. Lo que se exige a Ucrania se olvida con el pueblo saharaui.
10 de abril, el Frente Polisario suspende los contactos con el Ejecutivo español. Sin embargo, a pesar de esta ruptura, hace unos días se sienta a hablar con Alberto Garzón, ministro de Consumo.
No es contradictorio. Nos reunimos con partidos políticos y grupos parlamentarios. Y con Alberto Garzón fue como coordinador de Izquierda Unida.
¿Cómo se enteró de la noticia que adelantó Marruecos sobre el cambio de posición de Sánchez respecto al Sáhara Occidental?
Lo supimos como todo el mundo, por los medios de comunicación, y luego lo confirmamos por los canales de interlocución que teníamos con el Gobierno. Todo esto es fruto de un chantaje permanente que Marruecos ejerce sobre España para condicionar su posicionamiento político. Por lo tanto, entraba dentro de los cálculos. Se veía venir... Pero este giro no concuerda con el derecho internacional y rompe un consenso que ha existido en los últimos 46 años.
En este contexto y en plena guerra con Marruecos, ¿no hubiera conseguido más el pueblo saharaui si los socios del Gobierno español hubieran roto?
Esas son valoraciones que deben responder a los partidos.
Han solicitado al Ejecutivo que aclare si da por hecho que el Sáhara Occidental forma parte de Marruecos...
Sí, este es el motivo esencial de la ruptura con el Gobierno español. Nosotros no estamos en desacuerdo con que España mantenga buenas relaciones con Marruecos, como vecinos que son, lo que no aceptamos es que se hagan en detrimento de las aspiraciones del pueblo saharaui.
¿Cree usted que el cambio de Sánchez empieza tras la hospitalización del presidente Brahim Gali en España? ¿Qué pudo suceder esos días?
En las próximas semanas podremos tener una idea clara de qué activó este giro radical de Pedro Sánchez.
El CNI mira a Marruecos cuando habla de espionaje. ¿Han revisado sus teléfonos móviles?
No somos ajenos. Somos el objetivo número uno de Marruecos. Nos iremos enterando del alcance.
¿Qué significaría ser autonomía de Marruecos?
No lo puedo definir. No entra en mi imaginación. Para mí no existe esa posibilidad. La única solución es la independencia.
¿Se sienten olvidados por las Naciones Unidas?
Naciones Unidas se compone de más de un centenar de países que se reúnen en una Asamblea General y allí, en la cuarta comisión, encargada de la descolonización de los pueblos que no han culminado este proceso, sigue presente el tema del Sáhara Occidental. Y por mucho que se pronuncien Estados Unidos, España, Francia, Alemania, esto no cambia nada. Para culminar cualquier proceso de descolonización, el pueblo, en este caso el saharaui, debe decidir su futuro. Y en esa consulta debe existir la opción de la independencia, que recogen las resoluciones de las Naciones Unidas. Por lo tanto, España, como potencia administradora, ha ido más allá que Estados Unidos, Francia y Alemania, por mucho que intente compararse con ellos. Ha apostado por las pretensiones anexionistas de Marruecos, rompiendo con el consenso internacional y apoyando la solución propuesta de forma unilateral por la potencia ocupante. Es decir, del mismo país que invade el Sáhara Occidental desde hace 46 años.
¿De dónde le viene a Marruecos la inmunidad internacional?
Desde hace mucho tiempo venimos denunciando a esos países que, por un lado, votan a favor de las Naciones Unidas y la descolonización del Sáhara Occidental, y por el otro negocian con Marruecos los recursos naturales del territorio ocupado. Así es como Marruecos ha ido condicionando las posiciones de los diferentes países, entre ellos España. Muchas empresas europeas están saqueando nuestros recursos.
¿Presión migratoria como método de chantaje a España?
Con la llegada masiva de inmigrantes a Canarias, España aguantó con la exministra de Exteriores, Arancha González Laya. Pero la sustituyeron porque en ese momento se quería reconducir a toda costa las relaciones con Marruecos. Y luego surgió la llegada del presidente saharaui a España para que le trataran de covid en un hospital. Marruecos se enteró y lo filtró. Todo esto, en definitiva, no es más que una reedición de lo acontecido en 1975.
No me queda muy claro qué ha hecho Naciones Unidas por el pueblo saharaui en estos 46 años.
Aparte de tener desplegada una misión en el territorio para intentar hacer un referéndum, que no ha podido llevar a cabo por los obstáculos e impedimentos de Marruecos y la inacción de esos países, Naciones Unidas ha mantenido su agenda desde los años sesenta. Y, hasta que no salga de allí, no se puede hablar de otra solución que no sea la independencia.
Mientras, los campamentos sufren malnutrición infantil, guerra, olvido, desesperanza...
Los campamentos forman parte de la lucha y resistencia de nuestro pueblo. Están en el desierto de Argelia y viven de la ayuda internacional, pero hay que recordar que llevamos casi 47 años allí y es verdad que la situación es alarmante. No queda otra alternativa que seguir en estos campamentos. Seguir con su lucha y resistencia. Y mantener la resistencia en la parte ocupada.
Al contrario de lo que ocurre en Ucrania, la guerra en el Sáhara no se ve en los medios. ¿Por qué no llega la información del frente?
A finales de 2020, en noviembre, empezó una guerra que Marruecos se ha encargado de silenciarla y ocultar, como garantía de estabilidad en el norte de África. Ha situado un relato. Por ello, para contrarrestar esta desinformación, hemos tenido que llevar a periodistas sobre el terreno para que comprobaran con sus propios ojos que la guerra con Marruecos existe y cada vez va a ir a más. Si quiere comprobarlo usted, como periodista de Diario de Navarra, venga con nosotros y lo verá.
Sin embargo, hay periodistas de todo el mundo cubriendo la guerra de Ucrania.
Volvemos al doble rasero del derecho internacional. Se nos intenta someter y condenar al olvido. Pero llevamos 46 años luchando contra el olvido. En cualquier caso, la resistencia del pueblo saharaui ha conseguido estar presente en los medios.
Concluyamos con el programa Vacaciones en Paz. Algunas familias de acogida de Navarra están preocupadas porque hay niños mayores de nueve años que no van a poder dejar el desierto después de dos años de pandemia.
Nuestro objetivo es sacar el mayor número de niños del desierto. Los que no han salido tienen ahora 12 años, pero tenemos que empezar el proyecto desde edades tempranas para poder alcanzar el número que se logró antes de la pandemia.
