César Oroz: “En mi caso creo que han premiado el tener el colmillo afilado”
Con 31 años de tiras diarias en la contraportada de 'Diario de Navarra' a su espalda, el pamplonés recibirá una de las Cruces de Carlos III el Noble que concede el Gobierno de Navarra


Actualizado el 04/05/2022 a las 20:17
Punto y final. O punto y principio. La tira humorística que César Oroz Martija (Pamplona, 1968) publica diariamente en la contraportada de Diario de Navarra desde hace 31 años le ha valido la Cruz de Carlos III. La Comunidad foral suma así un reconocimiento más a galardones como el Mingote de Humor Gráfico, el premio Elgar de la Asociación de Prnesa de Málaga o el galardón de la Fundación Manuel Alcántara. Oroz ha colaborado en revistas como El Jueves o el dominical de ABC y ha editado una veintena de libros. El último, Aquel año de mierda, dedicado a la pandemia de la Covid-19.
¿Esperaba este reconocimiento?
No te levantas por la mañana pensando ‘Voy a recibir la cruz de Carlos III el Noble’, Te llaman y te quedas encantado. Orgullosísimo y abrumado. Que te reconozca tu propia comunidad es una pasada.
Como sanferminero irredento podrían haber esperado a mañana (5 de mayo, escalera) para anunciar el premio...
No, no (risas). No mezclemos las cosas. Tengo el chip puesto en Sanfermines desde hace mucho tiempo. Sólo espero que lo celebremos todos, estoy contando las horas con todas las ganas del mundo. Igual que el resto de los pamploneses.
Y como amante de la historia foral tampoco se quejará, le ha tocado uno de los reyes buenos...
Carlos III es un rey del que se puede sacar pecho. Tuvo su orden de caballería, la Orden de la Buena Fe. Este premio es como continuar una línea, es divertido.
¿Que un gobierno premie a un humorista le desafila el colmillo?
No, se reconoce la profesionalidad. Si te han dado el premio es por actuar como hasta ahora. Malo sea que cambiemos 30 años después. Es más, en este caso creo que han premiado al colmillo.
Dice su laudatoria que su trabajo incorpora el sentido del humor como antídoto a la crispación. Tras dos años de pandemia, a uno de las elecciones, ¿cómo andamos de crispación?
La crispación es política, a la sociedad navarra no la vea crispada. Esto pasa cada 4 años. En ese sentido los políticos viven en un mundo exagerado, porque les conviene exagerarlo, para marcar las diferencias de cara a las elecciones.
¿Alguno de los ‘damnificados’ en sus tiras recientes le ha felicitado?
No, no. Y tampoco lo espero. En este trabajo la risa va por barrios, y los que hoy te felicitan, mañana se enfadan. En 31 años han pasado por las viñetas políticos de todos los colores y he tenido halagos y críticas de todos lados. No le doy importancia ni a lo uno ni a lo otro.
31 años de tiras, una veintena de libros, exposiciones... ¿qué le queda por dibujar?
Tengo la suerte de que mi profesión es mi hobby. Cada vez me gusta más dibujar historias de Navarra, porque tenemos para hacer verdaderas películas. Me encanta poder divulgarlas desde el punto de vista del humor.
