Conciertos
Que la música acalle las bombas
Escuelas de música de Navarra se suman al concierto por la paz en Europa. Alumnos y profesores interpretarán un extracto de la Novena Sinfonía de Beethoven, el himno oficial del continente


Publicado el 15/03/2022 a las 06:00
Friedrich Schiller, poeta alemán, escribió en 1785 ‘Oda a la Alegría’. En 1823 Beethoven tomó fragmentos de la obra para su Novena Sinfonía, y en 1972 el Consejo de Europa convirtió en himno un extracto, “como símbolo de la libertad, la paz y la solidaridad”. Cincuenta años más tarde, escuelas de música de Navarra se unen en un concierto por la paz, “para que la música acalle las bombas”. El acto central es a las 18.30 horas, y en algunos centros, por cuestiones de logística, se pospone a mañana o pasado. ‘Por la paz-Bakearen alde’, un lema tan sencillo como contundente, arropará el encuentro, iniciativa de la Unión de Escuelas de Música y Danza, que agrupa a centros de distintos puntos de España, y a la que pertenece la Asociación de Escuelas Municipales de Música de Navarra (ASEMNA-NAME): “No somos expertos en política ni geoestrategia; somos músicos, pero sabemos y queremos reivindicar con toda nuestra convicción que la paz es un derecho irrenunciable, un derecho universal...único camino hacia el futuro”.
Manifiesto de la Unión de Escuelas de Música y Danza (EUMyD)
"Estos días estamos viendo, consternados, lo que está pasando en Ucrania, donde las noticias hablan ya de miles de muertos y millones de refugiados que huyen del país dejando atrás sus vidas, sus recuerdos y, muchos de ellos, a parte de sus familias. Son las víctimas inocentes de una lucha de poderes que viola deliberadamente los derechos humanos y todo lo que representan. Porque, si bien la discrepancia es legítima, la imposición armada, la destrucción y el homicidio son absolutamente inadmisibles.
Por este motivo, desde la Unión de Escuelas de Música y Danza queremos manifestar nuestro más absoluto rechazo a esta u otras guerras, y a cualquier tipo de violencia sea allá donde sea, así como mostrar toda nuestra solidaridad con las personas que la están sufriendo. Familias, niñas y niños que están viendo arrebatadas sus ilusiones y sus esperanzas".
Tan lejos y, a la vez, tan cerca. Tan lejos, porque parece imposible, porque es incomprensible que una cosa así pueda estar pasando en nuestros días. Y tan cerca, porque es inevitable vernos identificados con todas las ucranianas y los ucranianos que sufren el horror de la invasión, y también con todos aquellos ciudadanos/as rusos/as que están siendo castigados o tienen que huir por no estar de acuerdo con su gobierno o han fallecido en una guerra que nunca debería haberse producido.
Nosotros no somos expertos en política ni en cuestiones geoestratégicas; somos músicos, pero sabemos y queremos reivindicar con toda nuestra convicción que la paz es un derecho irrenunciable, que la paz es un derecho universal, que la paz es la manera de entenderse, a pesar de las desavenencias, y que la paz es el único camino hacia el futuro".
Que la música acalle las bombas y nuestros instrumentos sean las únicas armas, disparando notas para amansar el mundo con una melodía de paz.

