Refugiados

Denuncian el "bloqueo" de 200 menores ucranianos que veranean en Navarra y el País Vasco

Viven en aldeas controladas por el ejército ruso para las que no se han establecido corredores humanitarios al no estar en zonas con grandes núcleos de población

Refugiados ucranianos llegan desde Polonia a Karlskrona, en Suecia
AmpliarAmpliar
Refugiados ucranianos llegan desde Polonia a Karlskrona, en Suecia
Refugiados ucranianos llegan desde Polonia a Karlskrona, en Suecia

CerrarCerrar

Agencia Efe

Publicado el 10/03/2022 a las 14:07

Casi 200 menores ucranianos con fuerte arraigo en Euskadi y Navarra por pasar los veranos con familias de ambas comunidades se hallan "en situación de bloqueo" porque viven en aldeas controladas por el ejército ruso para las que no se han establecido corredores humanitarios al no estar en zonas con grandes núcleos de población.

De esa dramática situación han informado este jueves en una rueda de prensa en San Sebastián Marian Izagirre y Olatz Lilanisoro, presidenta y vicepresidenta, respectivamente, de la asociación Chernóbil, entidad que tiene en este momento capacidad para poder evacuar de Ucrania a más de 400 menores y sus familias.

Han explicado, en una comparecencia en la que han estado acompañadas por el alcalde, Eneko Goia, que cuentan con respaldo suficiente, incluido el institucional, para llegar hasta Polonia en autobuses a recoger a estos niños, en el caso de que fuera viable una evacuación en grupo. Ése no es el problema, sino el encontrar la forma de que los pequeños y sus madres abandonen su país.

"Les es imposible siquiera plantearse abandonar la zona. Sus pueblos han sido bombardeados al paso de las tropas rusas desde Bielorrusia hacia el sur, han destruido hogares, quemado granjas, roto comunicaciones, saboteado el suministro de luz y gas, y atacan y amenazan a la población civil", ha denunciado Izagirre.

Ha explicado que las poblaciones donde viven estos niños, muchos de los cuales han estado viajando a Euskadi y Navarra cada verano desde hace diez años, nueve y ocho años, están situadas en la región de Ivankiv, a unos 500 kilómetros de la frontera segura más cercana, la polaca, hacia la que se dirige sólo una decena de ellos, "bien porque vivían en zonas más cercanas a Kiev o bien porque la invasión rusa les cogió circunstancialmente allí".

De los que permanecen en sus pueblos no tienen noticias desde el pasado sábado a las cinco de la tarde, ni tampoco de los voluntarios que colaboran con la asociación. Sus escuetos mensajes habían pasado de comunicar que "estaban vivos" a decir "tenemos hambre".

"Es horroroso no saber cómo están. Como no tienen luz, además, se están quedando sin baterías en los móviles", ha afirmado Izagirre, que ha puntualizado que han tenido "alguna pequeña noticia" de madres a las que la invasión rusa sorprendió trabajando en Kiev y que han podido mantener contacto interno.

Ha precisado que son 192 los chavales que pasaron en Euskadi y Navarra el verano de 2019, el último antes de la pandemia, y forman parte de sus respectivas familias.

Por todo ello, la asociación Chernóbil ha exigido la creación de un corredor humanitario seguro que alcance a la población al norte del país, y ha pedido a la Unión Europea que, en cumplimiento de sus propias directivas, "garantice el alojamiento y sustento de los refugiados de Ucrania, reduciendo al máximo los requisitos burocráticos y legales, y posibilitando que trabajen por cuenta ajena".

También han solicitado que se tenga en consideración "el arraigo y la vinculación de estos menores" con las dos comunidades autónomas "a la hora de realizar un esfuerzo extra en las gestiones por tratar de lograr un corredor humanitario al norte de Ucrania y poder evacuarlos a una zona lejos de las bombas".

"No es legalmente exigible, pero es moralmente razonable. Para Chernóbil Elkartea hablamos, prácticamente, de reagrupamiento familiar", ha señalado su presidenta.

Ha dicho que tienen capacidad para evacuar a más de 400 menores, pero ha remarcado que no acogerían únicamente a los niños, sino "a la unidad familiar", de la que faltarán los hombre porque no pueden salir del país.

Son muy pocas familias vascas y navarras -"se cuentan con los dedos de las manos"- las que no van a poder acoger a los niños con sus madres. Izagirre ha destacado que "la sociedad vasca es muy solidaria" y en la asociación se sienten ahora "abrumados" por todos los ofrecimientos de ayuda que reciben.

Chernóbil Elkartea, ante la imposibilidad de hacer llegar ayuda humanitaria "material" a esos pueblos, ha puesto en marcha una campaña que, bajo el lema "Radiación y ahora, guerra", pretende obtener fondos para "atender localmente las necesidades básicas que irán apareciendo en las familias y comunidades" con las que trabajan desde 1996.

"Contamos para ello con una red de voluntarias de confianza. El dinero recaudado se destinará íntegramente a satisfacer necesidades de alimentación, medicinas, abrigo, reparación de pozos o infraestructuras de familias sin recursos. Y si llegara el caso, reducir también los costes que supondría un posible desplazamiento de los menores a una zona segura", ha detallado Izagirre.

Etiquetas:

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora